jueves, 17 de mayo de 2018

Una breve introducción
No conozco a Aura Palermo. Llegué a ella a través de mi amiga, la profesora Lorena Guevara Armas, quien es su admiradora. Y tiene toda la razón del mundo. Desde hace tiempo, he venido como mi mundo se me venía encima, y pocos se daban cuenta. Los que se apercibían de lo que estaba sucediendo, nada hacían por evitarlo. Palermo lo describe todo, como yo mismo pude haberle hecho, si no hubiese estado cegado por la frustración y la impotencia no poder evitar la destrucción absoluta de mi país, mi pasado, mi cultura. Palermo se apoya en la Teoría del Caos, ese engendro diabólico de la izquierda estadounidense que ha servido para estructurar a la nueva ideología marxista en los paísesdeonde campeó el Foro de Sao Paulo, y en aquellos donde todavía posee alguna malvada influencia como poder detrás del poder. 
Le pido excusas a Palermo por una libertad que me tomé con su admirable texto: le hice una corrección de estilo. Es obvio que en La Cabilla, donde ella escribe, no se atreven a tocarla ni con el pétalo de una rosa. Pero a mis casi 77 abriles y, después de haber ejercido el oficio de escritor desde que estudiaba en el Liceo de Aplicación, me atrevo a hacerlo con el mayor afecto.
Quiero arrodillarme para pedirle a mi gente que lea El poder del Caos, detenidamente, y lo comente. En especial a mi querida familia, en especial a mi primo el barcelonés, quien está como una pepa de guama a los 88, pero no cree que esta vaina sea comunismo.


El poder del Caos

Aura Palermo[1]



El chavismo no es un “gobierno malo” sino un gobierno del mal

Comienzo con lo que está sucediendo ahora: colapso económico, crisis de liderazgo, desórdenes sociales, turbulencia política, perdida de ética y valores, en otras palabras, una sociedad entera avanzando como rebaño en la incertidumbre, rumbo al clímax de la crisis, um estado que se puede sintetizar en una sola palabra: caos.
El caos se presenta como algo inacabado, transitorio, desarrollándose ede forma impredecible, como si fuese algo que está a la espera de un desenlace. ¿Cuál? Pues, sencillamente, aquél donde aparece finalmente un orden.
Somos parte del caos, no nos podemos considerar ajenos a él, somos una sociedad caotizándose, intentando con dificultad desentrañar los misterios de nuestra anárquica y turbulenta realidad, y es allí cuando viene a la mente la gran interrogante: ¿se trata de improvisación o de planificación con el objeto de llevar al país a una transición? ¿Hacia dónde?
¿No será más bien que nos están aplicando una estrategia mil veces repetida para aprovecharse de nuestra pereza mental? Una pereza por la cual tendemos tanto a subestimar y hasta a burlarnos de lo que realmente es importante, lo que erradamente denominamos paja socialista, negándonos a aceptar que ya tenemos casi dos décadas sobreviviendo con la esperanza de que todo cambie y se resuelva, mientras que la revolución y la construcción del socialismo avanzan sin piedad.
Esta situación no sólo desconcierta, sino que desespera a la ciudadanía porque ha implicado la destrucción de su sistema de vida, de su seguridad, incluyendo la vulnerabilidad a derechos humanos básicos como lo son el derecho a la vida, la alimentación y la salud.
Con nuestra Revolución Bolivariana asistimos al parto del Estado Socialista, que se levanta sobre los restos de aquel Estado Burgués, aún moribundo. Este es el tránsito que hoy experimentamos, el mismo tránsito que estamos obligados a seguir profundizando, si queremos erradicar verdaderamente los signos de la vieja política, centrada en el despilfarro, la corrupción, la burocracia, el ventajismo y la ineficiencia que aún perviven infiltrados en las prácticas actuales.
La ceguera colectiva inducida por el confort mental de la opinología y el atosigante marketing político de las campañas electorales, que sólo fabrican líderes ante la supuesta oportunidad que genera la crisis, con la esperanza de sentarlos algún día en la silla presidencial, impide seriamente responder a esta pregunta: ¿y no será que todo este caos es intencional? 
Busquemos respuestas en la Ciencia del Caos, una disciplina relativamente nueva, que se conoce como Caología[2] y que consiste tal como nos los señala uno de sus pioneros, Mitchell J. Feigembaum, en el estudio del desorden, del comportamiento irregular de las cosas determinísticas, ésas que sabes cómo se comportan de un instante a otro, y sin embargo, sus movimientos se convierten en algo irregular, errático, y dan la sensación de que se producen al azar. Y en realidad, lo que ocurre es que no suceden por azar.
Para la Caología nada es simple, el orden se oculta tras el desorden, lo aleatorio está siempre en acción, lo imprevisible debe ser estudiado y comprendido, para los caólogos, el azar es determinante en la manifestación de diversos fenómenos y procesos, y sin embargo, éstos no son tan azarosos como aparecen a simple vista.
El desorden, es un reto para el pensamiento, invita a encontrar el orden del desorden, las determinaciones de lo indeterminado, las regularidades de lo irregular. La turbulencia, la desorganización y lo inesperado, son aspectos constitutivos de la realidad, incluso están relacionados con la evolución de la vida sobre el planeta–: ...es bueno recordar que nosotros no llegamos aquí improvisando, sino como producto de un hecho histórico y de una planificación estratégica... Hace 10 años estábamos entrando en la nueva etapa, después de Yare, después de la prisión…
Mediante la Caología se pueden desentrañar misterios de la construcción de la Democracia Revolucionaria Socialista y La Patria Grande, enigmas contenidos en el Proyecto Nacional Simón Bolívar (1999-2019). No so más que planes estratégicos a largo plazo que, de forma ya alarmante, siguen siendo ignorados por enciclopedistas de la arrogancia quienes,  con terquedad, o inconfesable deseo de manipular a la opinión pública, dejan traslucir que todo es improvisación o fruto de la ineptitud de un mal gobierno..
Con lo anteriormente expuesto sustento que el entramado jurídico del Ecosistema Socialista Bolivariano del Siglo XXI en desarrollo, tanto por vía ordinaria como por la de habilitantes y ahora, con el Decreto de Emergencia Económica (DEE), no obedece a improvisación alguna, sino a la construcción sistemática de un Estado comunal y a la Refundación/Resurrección de la Patria para arribar a una democracia revolucionaria socialista.
Esta situación aflora nítidamente, estudiando la cronología evolutiva de la historia viva y de los proyectos, desde el mismo momento que Hugo Chávez ingresó a la Academia Militar, tal como él mismo lo señala con un libro de Marx debajo del brazo (1971) pasando por la implantación en el ejército venezolano de una corriente bolivariana y nacionalista y lo que el propio Chávez señaló como el inicio del ciclo de la Revolución, secuencia que se inaugura con el Caracazo, y prosigue con el trabajo de parto –según él– del Por Ahora (1989),  Los 4F Decretos del Nuevo Gobierno (1992), el Libro Azul (1992), Una Propuesta Alternativa. La UCV al país (1992), hasta desembocar en los sucesivos estuarios estratégicos de la Agenda Alternativa Bolivariana (1996), el taller de alto nivel Nuevo Mapa Estratégico–Nueva Etapa" (2004), el Proyecto Nacional Simón Bolívar– I Plan socialista de desarrollo económico y social de la nación  (2007), la propuesta del candidato Hugo Chávez para la Gestión Bolivariana Socialista 2013-2019Programa de la Patria y Golpe de Timón (2012), el Plan de la Patria –  II Plan socialista de desarrollo económico y social de la nación 2013–2019 y su Ley (Maduro, 2013), para finalizar con las Cinco Revoluciones para avanzar hacia el socialismo (2014).
En todas estas etapas encontramos una planificación estratégica y táctica del país a "largo plazo", prevista para ser cocinada a fuego lento en veinte años desde 1999 hasta el 2019, una receta que posee todos los ingredientes para la construcción del “socialismo del siglo XXI” y la doctrina "chavista" es decir, lo que se define como "bolivarianismo del siglo XXI".
 Ahora bien, recordemos que Hugo Chávez nunca dio puntada sin dedal, así que pongámonos a pensar el por qué en reiteradas ocasiones, señaló que la necesidad de las crisis. Por eso raigo al contexto un fragmento de su discurso ante la Asamblea Nacional del 15 de enero de 2004–:
 ... lo de Pdvsa era necesario aun cuando nosotros no la generamos. Bueno, no es que no la generamos. ¡Sí la generamos!, porque cuando yo agarré el pito aquel en un Aló Presidente y empecé a botar gente, yo estaba provocando la crisis. Cuando nombré a Gastón Parra Luzardo y aquella nueva junta directiva, pues estábamos provocando la crisis. Ellos respondieron y se presentó el conflicto y aquí estamos hoy. ¡Era necesaria la crisis!
 El objetivo de esa crisis en PDVSA, aprovechando la situación vivida en el país en los años 2001 y 2002, fue el de permitir la materialización de dos objetivos estratégicos que ya habían quedado claramente plasmados en la Agenda Alternativa Bolivariana de 1996:
1.- Control de PDVSA 
2.- Control de cambio
En otras palabras el control político absoluto de la renta petrolera, tanto en la producción como tal cuanto en la asignación de las divisas que ésta genera.
Unos meses más tarde de la citada alocución ante la Asamblea Nacional, Chávez expuso lo siguiente en el taller de alto nivel sobre el Nuevo Mapa Estratégico, realizado el 12 y 13 de Noviembre de 2004 en el Teatro de la Academia Militar:  
Una revolución avanza en medio de un caos, esa afirmación es uno de mis puntos de apoyo frente a los sentimientos y frustraciones que de cuando en cuando uno tiene. Claro, dentro del caos debe haber un orden, el caos tiene su propio orden, como la corriente de un río. El río choca, se devuelve, pero todo va en un orden. Así son las revoluciones.
Sobre esta gradualidad caótica pero con orden también debe señalarse adicionalmente que, en el 2009, Jorge Giordani –coautor de la Agenda Alternativa Bolivariana y de todos los planes y mapas estratégicos de la revolución con excepción del tema militar–, manifestó que–: El socialismo se construye a partir de la escasez. Dicho y hecho: fue entonces cuando  se clausuró el mercado de valores y el control de cambio pasó de ser parcial a  absoluto para luego, en 2013, con la reforma de la Ley de Ilícitos Cambiarios y la de Cencoex-Corpovex, se concretó jurídicamente su ulterior evolución de control absoluto a estatificación del comercio exterior. Esta modalidad no sólo incluyó las importaciones y exportaciones sino la inversión extranjera y a la inversión de venezolanos en el extranjero. Se trata de una regulación que aún las personas no comprenden pues su desarrollo jurídico por ahora no ha sido completado y su funcionalidad no tiene alineación con el marco actual –algo que se resolverá a mediano plazo–. La idea es que la gente señale estas medidas como improvisadas, cuando en realidad están súper bien planificadas como tácticas políticas para que surjan los momentos previstos, durante lo saltos dialécticos a un modelo productivo socialista antiimperialista y anticapitalista.
Veamos en esta breve síntesis, la evolución de esta norma cambiaria de alto impacto durante estos 13 años, y hacia donde desembocará eventualmente, basándome en el análisis técnico.

El próximo paso: la propiedad privada

No se plantea eliminar la propiedad privada. ¿Es el comunismo la alternativa? ¡No! No está planteado en este momento, aquí están los grandes rasgos de la Constitución Bolivariana, del modelo económico social, la economía social, la economía humanista, la economía igualitaria. No nos estamos planteando eliminar la propiedad privada, el planteamiento comunista, no. Hasta allá no llegamos. No, nadie sabe lo que ocurrirá en el futuro, el mundo se va moviendo. Pero en este momento sería una locura, quienes se lo plantean no esque están locos, no. No es el momento. En este instante, nosotros, a menos que queramos caer en utopía, debemos plantearnos la creación del nuevo sistema económico. ¡Eso no se hace ni en dos ni en cinco años, sería una mentira!
Con nuestra Revolución Bolivariana asistimos al parto del Estado Socialista, que se levanta sobre los restos de aquel Estado Burgués, aún moribundo. Este es el tránsito que hoy experimentamos, el mismo tránsito que estamos obligados a seguir profundizando, si queremos erradicar verdaderamente los signos de la vieja política, centrada en el despilfarro, la corrupción, la burocracia, el ventajismo y la ineficiencia que aún perviven infiltrados en las prácticas actuales.
Ahora bien, si se categoriza a la propiedad según la Agenda Alternativa Bolivariana (1996) y el Libro Banco Central Caso Cuba, podemos observar que en el primero de forma muy hábil, se señala que la propiedad privada se le respetará a las grandes corporaciones –inversión extranjera para zonas económicas especiales y a nueva inversión de países amigos– mientras que el resto de los sectores, de acuerdo a su importancia estratégica para el modelo político, serán estatizados o de capital mixto –en este caso,  capital mixto no se refiere a la armónica convivencia entre el sector privado y sector público, sino al dominio estatal de un 51% accionario que, según el sector, podrá ser definido como propiedad social o comunitaria–.
Con respecto al control de cambio, no hay duda de que ha sido una estrategia inteligentemente aplicada, dado que llevó al terreno deseado durante 13 años al empresariado criollo, cebándolo hasta volverle adicto, y éste, sin evaluar riesgos, cayó en el redil sin salida de pedir más y más divisas, sin apercibirse que era una maniobra estratégica para mantenerlo cautivo al sistema y, llegado el momento táctico oportuno, aplicarle nuevamente otras políticas de Estado plasmadas en la Agenda Alternativa Bolivariana (1996).
La ocasión se presentó con el Decreto de Emergencia Económica Socialista, como consecuencia de una guerra económica y anarquía inflacionaria y las medidas que se derivan son las siguientes:
1.- Estatización de las redes de distribución
2.- Estatización de los medios de producción
3.- Estatización de la banca privada
4.- Estatización del comercio exterior.
Esto pareciera no tener ni pies ni cabeza, pues todos esperaban medidas en la dirección contraria: apertura y liberalización de la economía- Mas si se buscan caminos según la Teoría del Caos y se desentrañan las misteriosas frases de Chávez sobre las crisis, las de Jorge Giordani sobre la escasez,  y las de Maduro cuando reiteradamente señala que las crisis son buenas porque generan oportunidades…”, en medio de esta realidad caótica y turbulenta que vivimos, podemos encontrar un sentido al aparente sinsentido y entender, finalmente, que no se trata de ineptitud o improvisación, sino de un plan preciso que lleva años ejecutándose, sin haber encontrado seria oposición.
Hacia dónde vamos
Alentar y organizar conflictos y crisis económicas y sociales innecesarios para generar un inseguridad ciudadana insoportable, un caos agobiante e inquietante, es una fórmula aplicada intencionadamente para romper rigideces y abrir horizontes; porque frente al caos permanente convertido en pesadilla sin despertar, se puede oponer el orden y. por desesperación imponerse cualquier orden, el que fuere, frente al tumulto del caos. Ese es el objetivo, y allí es donde radica el amoral poder del caos.
Es por ello que jamás debemos subestimar, que el orden que busca el bolivarianismo del siglo XXI desde hace dos décadas con el injerto socialista, es la construcción de un nuevo orden socialista, y para ello llegado el momento, deberá destruirse el capitalismo, para así dar inicio a la etapa poscapitalista de la democracia revolucionaria socialista, en otras palabras, al comunismo. 
Todo este irracional análisis de entorno, lo traigo a la palestra porque los sucesos extremos deben ser el punto de partida para el estudio, la reflexión y el debate, para la evaluación de riesgos, y no deben tratarse puntualmente como excepciones que hay que ignorar, obviar u ocultar. Recordemos lo que les señalé al principio: no se trata de un mal gobierno, sino un gobierno del mal.

*Castro Formento, Manuel A. (2010) Teoría y Practica de la Banca Central
El Caso de Cuba. Ediciones Institucionales del BCV.




[1] Aura Marina Palermo, es analista de entorno y de evaluación de riesgo, especializada en el contexto político, social y económico de Latinoamérica. En twitter es: @APIntegra

[2] Concepto que describe actualmente  a la Teoría del Caos, desarrollada a partir del chorro de agua de un grifo y cuyo volumen no puede medirse cuando sale de sopetón. Los maximalistas vinculan dicha Teoría con la construcción del Hombre Nuevo y el Nuevo Orden. Incluso, los más osados, predicen que el ser humano será substituido por un cyborg, convirtiéndose así en el militante perfecto. Caología es un vocablo arcaico, desafectado del DRAE, y en su sentido original se refería a la creación del mundo en medio de los cambios terroríficos que este proceso involucró-