jueves, 8 de septiembre de 2016

Lo demás es paja

Cambiaron la estrategia y táctica
Si alguien analiza hoy los contenidos informativos y opináticos de los medios internacionales, utilizando la metodología del diferencial semántico, se topará con un cambio dialéctico habido en el planteamiento noticioso y que, evidentemente, favorece a los miembros del Foro de Sao Paulo, no sólo en Venezuela si no, asimismo, en Colombia, Brasil y España.
Y esto, ¿por qué se da? La respuesta es simple y compleja a la vez: Porque del otro lado, del de la izquierda radical, hay organización, disciplina y dinero; que de este lado no hay.
Personajes como Nicolás Maduro sólo repiten lo que sus jefes dicen, y modifican las estrategias y tácticas según el cenáculo lo decide. Vea usted cuáles son las novedades:
Zapatero es quien trae ahora las órdenes del Foro
Cuando mandaba Chávez, se iba a La Habana y, aunque terminaba haciendo la voluntad de Fidel, a veces, la salpimentaba. Ahora no. No sé si es que Maduro no le entiende bien a Raúl, o si Ramiro Valdés le lleva al tirano una versión desfigurada de lo que pasa acá.
Lo cierto es que Maduro se había quedado pegado con la estrategia de la guerra económica, el intento de magnicidio y el imperialismo yanqui, sin darse cuenta que en base a su desastroso mandato, lo que logró fue despertar simpatías hacia las empresas y empresarios privados, graduarse de alocado mentiroso y lograr que más del 80% de los venezolanos que le adversan se vuelvan cada día más fanáticos del establishment estadounidense.
Como los destaca Eduardo Martínez (06/09/16) en Visión Global, sostiene en el artículo Maduro o el error político de equivocar de enemigo: Hace un año, Ramos Allup carecía de popularidad, más allá de las fronteras de su partido. Era fuertemente criticado por los otros partidos de la MUD, e inclusive, dentro de su propia tolda... En algunas encuestas, aparecía por debajo de las simpatías por AD, y en otras muy minimizado, en lo que burlonamente los encuestadores llegan a llamar “raya por ciento”… En tan cierto esto, que en anteriores elecciones parlamentarias, fue necesario presentar a Ramos Allup como candidato en las listas cerradas donde el elector al momento de votar no tiene acceso a los nombres. Se pensaba que con seguridad perdería, de ser candidato por un circuito.
Maduro hizo presidenciable a Ramos Allup
Para Martínez, fue Maduro quien hizo a Ramos presidenciable: Desde el 6 de enero de este año, cuando asumió la presidencia de la Asamblea, Maduro se empeñó en satanizarlo. Quien fue uno de los políticos más antipáticos de la oposición, hoy es motivo atractivo para los venezolanos que quieren un cambio de presidente y gobierno. Se logró en cuanto y tanto la popularidad de Maduro fue cayendo, y la de Ramos Allup fue aumentando gracias a los insultos y amenazas del presidente… Si se revisan con detenimiento las posiciones públicas del líder adeco en los últimos 17 años, salta a la vista que  su actitud es la misma, y la manera de expresarse idéntica… Hoy en día, Ramos Allup es la referencia de la Venezuela democrática. Quien no le quiere, al menos lo respeta y considera presidenciable… Si Maduro quiso proyectar un líder opositor, débil y fácilmente derrotable, se encontró con un experimentado político, que es su antítesis y que, en la comparación de tú a tú gana de corrido, tanto en preparación, como en sus valores y en su manera de comunicarse.
Para encabezar en gobierno de transición, hay que tener cojones
Hay algo que Martínez no dice, pero se cae de maduro. El pueblo sabe que, necesariamente, después de la salida viene una transición. Para reinstitucionar al país, siquitrillando a los fiscales, jueces y otros apéndices del aparato rojo. Para ajusticiar a los colectivos, los yihadistas, los cubanos y los narco guerrilleros que ocupan la nación. Para aprehender a los boliburgueses, bolichicos y narcosoles, y recuperar el botín –o parte del mismo– que han saqueado a la Tesorería Nacional. Todo lo cual implica mano dura y plomo parejo. El pueblo sabe que líderes gimoteantes como Henrique Capriles carecen del temple para hacerlo. Y  dada la manera como habla Ramos, suponen que lo tiene. Por el bien de Venezuela, espero que así sea.
Lamentablemente, la paz está de moda
Por ahora, la paz está de moda. Lo dice el Papa Francisco I. Lo aseguran, ensoberbecidos por el triunfo, quienes negociaron en La Habana con las FARC. Y el instructor de Maduro, Zapatero, le conminó a hablar de la paz. ¿De cuál paz hablas, huevón? ¿De la de los 250 mil víctimas de crímenes violentos habidos en Venezuela desde que la dictadura militar comunista se instauró en el país desde 1999? Te digo que ya ni siquiera en la paz de los sepulcros creo.
Zapatero, sigue jodiendo a Michel Temer
A billetazo limpio, los periodistas asalariados por el Foro de Sao Paulo, lanzan al mundo una imagen tergiversada. Donde sólo se ven las rechiflas en el Maracaná contra un mandatario, constitucionalmente electo, y no los crímenes cometidos por Lula y su carnal Dilma. Entre ellos, las inacabadas obras de Oldebrecht en Venezuela: El segundo puente sobre el Orinoco, el Metro de Caracas, el Túnel bajo el Lago de Maracaibo.

No, no me la calo. Hay que tener sindéresis. Aquí el rollo es salir de Maduro. Que es salir de Castro, las FARC, los elenos, Isis, etcétera. Lo demás es paja.

domingo, 4 de septiembre de 2016

¿A dónde irán los narcorruptos? (…y 2)

Aún teniendo mucho dinero, el exilio es un pan duro de tragar. De los judíos refugiados en Suiza antes de la II Guerra Mundial, aproximadamente 30 mil fueron devueltos a sus países de origen, tras ser desfalcados por la banca suiza, que incluso subastó sus cuadros y acciones y bonos a precios de gallina flaca.
El destino de dichas cuentas durante la posguerra fue un auténtico negocio entre los ilegítimos poseedores del capital. A los deudos las víctimas del holocausto se les exigieron certificados de defunción, aún sabiendo la imposibilidad de lograrlos, pues tales actas no eran expedidas en los campos de exterminio nazis.
El oro permaneció por decenios en los bancos helvéticos, y éstos destruyeron las evidencias y pruebas relacionadas con su procedencia, para poder evadir los reclamos de los sobrevivientes y sus familiares. A dichas instituciones financieras se unieron abogados y contables de los depositantes, convencidos que sus  clientes habían desaparecido sin dejar rastros.
Los banqueros negaron todas las acusaciones, sosteniendo que desconocían el origen del oro, y que no era su responsabilidad averiguar la procedencia del mismo.
Los aliados decidieron presionar a Suiza para que compartiera con ellos el botín de guerra, pero tal medida cayó en el olvido con la Guerra Fría. Occidente necesitaba llevar a  Alemania Occidental al milagro económico para restregárselo por la cara a los incompetentes soviéticos; así como EEUU necesita ahora que Cuba adopte  el modelo capitalista para poner orden en su patio trasero.
Javier del Pino en El País de España (17/04/05) que, 7, años antes, Edward R. Korman, juez federal  de EEUU  había concertado un acuerdo entre Credit Suisse Group y UBS AG y cientos de familias judías, para repartir 1.250 millones de dólares, poniéndole fin a múltiples demandas con una misma acusación: Haber destruido la documentación sobre miles de cuentas de familias judías, en un proceso llamado “arianización de las propiedades”. El mismo juez sentenció a favor de los herederos de una familia austríaca la mayor indemnización pagada hasta ahora: casi 22 millones de dólares para María Altman, de 89 años.
Según Korman la actitud de tales entidades fue deplorable–: Se presentaron ante los judíos como un refugio seguro para su dinero, pero los bancos suizos se lo entregaron a los nazis para ganarse los favores del régimen, describe en la sentencia.
Ahora bien, si fue malo para los judíos, debería ser peor para los boliburgueses, bolichicos y narcosoles, dada la naturaleza, cuantía y resonancia global de los delitos a escala global durante los mandatos de Chávez y Maduro. Por eso, el objetivo que me propuse en la entrega anterior, de buscar algún refugio para que los narcorruptos se vayan lo antes posible, merece un estudio de posibles destinos.
Hay que descartar al Caribe, dada la rapacidad histórica de sus gobernantes. Y no me refiero sólo a los Castro Ruz. Veamos el caso del Shá de Irán
Un musulmán que se convirtió en judío errante
Cuando Mohammad Reza Pahlevi entendió de que los fundamentalistas e iban por su pescuezo, se montó en el avión presidencial –en esos tiempos, un modesto Boeing 707–, lo piloteó hasta El Cairo e inició su vía crucis personal, pues fue el primer musulmán en convertirse en un judío errante.
En Egipto le dijeron que allí no se podía quedar. Como también se lo anunciaron sus correligionarios el resto del Medio Oriente. Y hasta en España, donde el monarca iraní había compartido portadas de la Revista Hola con Francisco Franco y el Príncipe Juan Carlos, le mandaron a la mismísima.
Al Shá le dio cáncer, enfermedad con un alto antecedente de estrés. Mi amigo Robert, su asesor, logró que EEUU le concediera visa para ser tratado en el Mount Sinaí de Boston. Pero eso sí, tras su operación, Reza Pahlevi debería abandonar para siempre el territorio de la Unión Americana.
Robert le recibió en el Aeropuerto Kennedy en un Cadillac que Reza Pahlevi había encargado. Estaba fabricado con blindaje contra cualquier atentado.
Tras la intervención quirúrgica, el único país que recibió a Reza Pahlevi fue Panamá, bajo el gobierno de Omar Torrijos. Lo recibió, sí, pero se lo cobró con creces. Cuando el Shá llegaba al counter desk de un hotel y le daban los buenos días, ya le estaban cargando US$ 100 por la gracia. Al desayunar, un par de huevos le salía por unos US$ 300. Regresó a Egipto, que se avino a darle refugio, y allí se murió, de arrechera y melancolía.
Yo creo que notables del régimen maduro chavista como José Vicente no tienen problemas, pues cuentan –según he oído decir pero no me consta– con un château en las afueras de Santiago de Chile, y el apoyo de la presidente Bachelet, compañera ideológica del Foro de Sao Paulo.
Pero para otros vicepresidentes recientes, como Aristóbulo Istúriz, la solución no sería tan simple.
Un país africano donde aún camina la espada de Bolívar
Una nación de acogida pudiera ser Zimbabue, cuya capital y ciudad más poblada es Harare. Zimbabue limita al sur con Sudáfrica, con Botsuana al oeste, con Zambia al noroeste y con Mozambique al este y noreste. Tiene, aproximadamente 13 millones, de habitantes y 16 idiomas oficiales, siendo el inglés, el shona y el ndebele los más hablados.
Desde el siglo XII Zimbabue conoció variadas formas de organización política, convirtiéndose en una ruta importante para la migración y el comercio. Durante la década final del siglo XIX, Cecil Rhodes demarcó por primera vez su territorio, construyó el ferrocarril que la une con Johannesburgo, puso orden en las concesiones mineras de oro y diamantes, trajo cultivadores de Europa y la convirtió en una verdadera tacita de plata. Gracias a su esfuerzo, Inglaterra denominó a esta  colonia Rhodesia del Sur en 1923.
En 1965, la minoría blanca declaró unilateralmente la independencia de Rhodesia. El nuevo estado soportó aislamiento internacional y 15 años de guerra con los nacionalistas negros. La confrontación culminó en un acuerdo de paz y elecciones con voto universal y secreto.
Robert Mugabe se convirtió en primer ministro de Zimbabue en 1980, cuando su partido le ganó las elecciones a la minoría blanca; y fue nombrado presidente de Zimbabue en 1987.
Al poco tiempo Mugabe se volvió un tiranuelo despreciable, responsable de múltiples violaciones de los DDHH, escudándose en la retórica socialista revolucionaria de la Guerra Fría, culpando de la crisis económica causada por su infinita torpeza a las potencias occidentales. Dadas sus supuestas credenciales antiimperialistas, los demás líderes africanos contemporáneos se han rehusado a criticarle, pese a que el arzobispo Desmond Tutu le llamó: El arquetipo del dictador africano caricaturizado por las películas de animación.
Mugabe fue reelegido presidente, por enésima vezm en el 2013, comicios amañados, según los definió la revista The Economist. Al asentarse de nuevo en el trono, Mugabe duplicó el número de empleados públicos y, según la publicación antes citada, incrementó el desgobierno y la corrupción.
Puede que por parecérsele tanto, Hugo Chávez le entregara una réplica de la espada de Bolívar, tal como lo hiciera con Raúl Castro, Muhammad Gadafi y Lula Da Silva, entre otros de sus atorrantes amigos.
El problema para Istúriz es que Zimbabue no tiene salida ni puerto al mar, por lo cual el ex profesor tendría abandonar es preciado y valioso yate.
Quizás la mejor solución para Istúriz y sus pares
Jamaica es una de las Antillas Mayores, con una superficie de 240 km de largo y una anchura máxima de 80. Se encuentra ubicada a 630 km de Centroamérica, 150 al sur de Cuba y 180 al oeste de La Española.
Con 2,8 millones de personas, es el tercer país de habla inglesa más poblado de América, después de EEUU y Canadá. El poder ejecutivo lo ostenta la reina Isabel II, quien es simultáneamente su Jefa de Estado y Reina.
Para 2007 la composición étnica de Jamaica era un 80% de negros y mulatos, y el porcentaje restante de blancos y asiáticos; la segunda buena noticia para Istúriz –la primera es la existencia de excelentes marinas, sobre todo en la costa noreste, cerca de la población de Negril–, quien, como inventor del racismo semántico y semiológico en Venezuela, ya quisiera esa data para nuestro país. La tercera buena nueva es que, aún cuando el idioma oficial es el inglés, una minoría también habla español.
Tongo le dio a Gorondongo
Si no fuera por las recientes detenciones de los sobrinos de la Primera combatiente por la DEA, Haití pudiese el sueño hecho realidad para Istúriz, pues allí se dan todos los elementos que más admira. Y es que, tanto el vice como muchos de sus delincuentes asociados ven en el mestizaje una afrenta opuesta a sus proyectos, pues el indigenismo y el afro-americanismo en Venezuela no son más que torpes intentos de llevar la lucha de clases a una realidad subjetiva absolutamente extraña.
Pues bien, donde la raza cósmica no se dio fue precisamente en Haití. Y no sucedió pues, a partir de la traición de Charles Leclerc, gobernador insular, gobernador insular, a la palabra empeñada al segregacionista François Toussaint-Louverture, en la Isla Mágica comenzó una confrontación indefinida, y que puede describirse sumariamente en la letra de una conocida guaracha de Celia Cruz: Tongo le dio a Gorondongo,/ Gorondongo le dio a Bernabé./ Bernabé le pegó a Muchilanga,/ le dio burundanga/ y le hincha los pies… etcétera.
Comenzó la tragedia haitiana con la derrota de la Legión Extranjera, la degollina de los blancos que no emigraron y de los mulatos que no se fueron porque nadie los quiso recibir.
Cuando ya no hubo minorías racialmente identificables, los negros comenzaron a matarse entre ellos mismos, y acabaron con el enclave ultramarino más próspero de Francia, cuyo per cápita era mayor que el de Suiza, cuya flota movilizaba más de 500 buques entre el Nuevo y el Viejo Mundo y cuya producción agroalimentaria no sólo colmaba la canasta básica local, si no permitía la exportación de excedentes de alto valor a muchos mercados internacionales.
Haití era tan, pero tan próspera que, décadas después, allí fue donde concurrió Simón Bolívar, tras la pérdida de la Primera República, para lograr dinero, oficiales y armas con los cuales poder continuar con su gesta libertaria.
Más tarde, cuando los haitianos se hartaron de jugar a ser caínes y abeles, invadieron a la pacífica República Dominicana –entonces provincia española, para ejercer una feroz tiranía por más de cuatro lustros, hasta que los dominicanos reaccionaron y los devolvieron al pedazo de La Española donde antes habían estado. Por eso, los héroes de la Independencia en Santo Domingo no son quienes lucharon contra los españoles, sino quienes derrotaron a los haitianos.
Tiempo después, cuando Rafael Leónidas Trujillo asumió el poder, se vengó de las afrentas del pasado, ejecutando a más de 30 negritos del batey que cortaban caña al otro lado de la frontera. Aunque EEUU condenó a Trujillo a pagar 2 mil dólares por cada víctima, sólo canceló la cuota inicial, al demostrar que la ayuda no llegaba a los familiares de los difuntos, sino que se repartían los militares de turno.
Si ya la situación de miseria, ignorancia y desesperanza era espantosa a mediados del Siglo XX, la guinda del cóctel la puso François Duvalier, médico graduado en París, que renunció a la ética de su profesión, proscribió la enseñanza gratuita y obligatoria, promovió el uso del dialecto patois creole –para que el resto del mundo no se enterara de sus crímenes de lesa humanidad–, formó a los tontons macoutes –el cuerpo de seguridad más corrupto y sanguinario del planeta– y abrazó el vudú –religión satánica caracterizada por controlar a las ánimas en pena–.
A su muerte, le sucedió Baby Doc, su hijo, que cometió tropelías al por mayor, hasta que los marines de EEUU lo echaron, por razones humanitarias. Posteriormente hubo otros forajidos presidentes, como el ex sacerdote Jean-Bertrand Aristide, quien durante su exilio en Caracas mandaba a comprar caviar, foie gras, salmón y champaña en Rey David, la más exclusiva tienda de exquisiteces, con el dinero de todos los venezolanos, pues su delicado estómago no soportaba otras ingestas.
En verdad, dedicándome sólo a dos casos he agotado la lista de los posibles destinos donde pudieran ir los narcorruptos. Porque, para ellos, la solución no es fácil, ya que los lugares dónde ellos pensaron que podían irse a disfrutar de sus cobres mal habidos, les están vedados por una u otra razón. Por tanto, acepto sugerencias…


viernes, 2 de septiembre de 2016

¿A dónde irán los narcorruptos? (Parte 1)
Puede haber democracia sin socialismo, pero no socialismo sin democracia.
José Manuel Martín Medem, periodista español

Dado que contra la actual banda de narcorruptos que nos desgobierna hay solicitudes de aprehensión y denuncias regadas especial mas no exclusivamente en EEUU, y en vista que, presumiblemente, cuando se abra la Caja de Pandora del chavomadurismo estas medidas crecerán y se desparramarán como arroz; muchos se preguntan –y me preguntan– que a dónde se expatriarán los incoados por fruslerías tales como el lavado de dinero y los delitos de lesa humanidad. Lo primero que les respondo es que ese no es problema mío, pues en realidad no lo es.
Más adelante, recapacito y concluyo que sí, que lo pudiera ser, pues mientras más no tengan a donde ir, más se aferrarán al poder como lo hacen, mezclando escenas de viejos mítines de Chávez para enmascarar la pérdida de calle de Maduro –especialidad de Diosdado Cabello en su versión desde que metió a  ancla del Canal 8– e inventando cuentos que nadie se traga como los de la guerra económica y la reedición de los nuevos paracachitos, apresados ayer gracias a la sagacidad de ese ejemplo del pundonor castrense llamado Néstor Reverol.
Contacto en La Habana –The Havana Connection–
La primera ocurrencia de los desgobernantes pudiera ser Cuba. Pero pudiera resultares una mala idea. Fíjese, amigo lector, lo que le pasó, por ejemplo, a Carlos Salinas de Gortari.
Salinas fue Presidente de México entre 1986 y 1994. Ascendió a la primera magistratura tras una elección tamizada por el fraude, según lo denunciara su contendor Cuauhtémoc Cárdenas.
Al poco tiempo de dejar el cargo, su hermano Raúl fue arrestado y condenado por tráfico de influencias, corrupción, evasión fiscal y autoría intelectual del asesinato de su ex cuñado, el diputado José Francisco Ruiz.
Carlos huyó del país y, en 1996, se mudó a Cuba, donde coincidió en la misma residencia de El Vedado con el mayor narcotraficante de México, Amado Carrillo Fuentes, El señor de los cielos. De Cuba también escapó, pues los hermanitos Castro Ruz le echaron mano a su billetera, al descubrir una de sus numerosas cuentas que el azteca tenía en paraísos fiscales por –se estima– unos US$ 200 millones.
Raúl Salinas quedó en libertad en el 2005, tras más de 10 años de presidio.  Otro de los hermanos, Enrique, investigado por Interpol por lavado de dinero, fue asesinado en el 2004, en circunstancias aún no esclarecidas.
Contacto en La Habana 2 –The Havana Connection 2–
En 1973 Richard Nixon se vio obligado a crear la DEA, con una misión única: controlar, reprimir y disminuir el tráfico y marketing de drogas en EEUU, aplicando normas estrictas y ejecutando complejos y multimillonarios programas conjuntos en los países donde se cultivaban, manufacturaban y desde los cuales se exportaban los narcóticos.
En 1989 fueron fusilados en La Habana el general Arnaldo Ochoa y el coronel Antonio de la Guardia. Sobre esta decisión tomada por Fidel Castro, experto también en salpicar de mierda leyes como su propio Código Penal –donde se  había excluido la pena capital para ganarse el saludo a la bandera de la izquierda enquistada europea–, actuando como todos los sátrapas comunistas al condenar a priori a los indiciados –a la manera de Stalin, Mao, Pol-Pot, Chávez y Maduro–.
Sobre esta acción vil de cargar sobre un chivo expiatorio sus propios crímenes, José Manuel Martín Medem, ex corresponsal de Radio Nacional de España en Centroamérica y Radio Televisión Española en La Habana, publicó en  2014, El secreto mejor guardado de Fidel – Los fusilamientos del narcotráfico.
Se trata de un ensayo amargo, donde Martín, admirador de Fidel al principio, termina expresando su desencanto –tal como ocurre hoy con millones de Chávez y hoy no saben de que palo ahorcarse ni de que palos ahorcar a sus antiguos líderes–.
Asegura Martín: Fidel es imprescindible para la historia de Cuba y de América Latina. En su inicial revolución nacionalista estaban ya las tres banderas de los que ahora son los mejores gobiernos de América Latina: la defensa de la soberanía nacional, la justicia social y la integración latinoamericana.
Más tarde, Martín se desdice: Fidel convirtió una isla en una nación pero se apoderó de ella y, al imponer su poder absoluto con la justificación de que resultaba imprescindible para defender la soberanía nacional amenazada por la voracidad depredadora de EEUU, impidió la libertad individual y el desarrollo de un auténtico proyecto cubano de socialismo. Hizo falsamente incompatibles la defensa de la soberanía nacional y el derecho a la autodeterminación personal. Puede haber democracia sin socialismo, pero no socialismo sin democracia.
En el contexto de esta mutación revolucionaria, Martín revela otro importante dato. La conexión del castro comunismo con el narcotráfico.  Comenta tanto el libro El rey de la cocaína (2012), de Ayda Levy, viuda del narcotraficante boliviano Roberto Suárez, como sus encuentros con la autora.
Levy le asegura a Martín que su marido y Pablo Escobar Gaviria viajaron de Bogotá a La Habana en enero de 1983 para reunirse con Fidel. Quien los invitó a Cuba fue su embajador en Colombia, Fernando Ravelo. Que viajaron en el jet de Escobar, cenaron en la Marina Hemingway con Arnaldo Ochoa y Patricio de la Guardia y, al día siguiente, acordaron con José Abrantes, Ministro del Interior, pagar un millón de dólares diarios por el uso del espacio aéreo y las aguas territoriales de Cuba en el tráfico de coca hacia EEUU.
Tras el acuerdo, Ochoa transportó en helicóptero a Suárez y Escobar a Cayo Piedra, donde los esperaban Fidel y Raúl Castro. Según Levy, esa conexión duró cerca de dos años, en los cuales La Habana habría recaudado unos US$ 500 millones.
La Teoría de la conspiración (El poder tras el poder)
En entrevista posterior, concedida por Martín al Diario de Cuba y frente a las preguntas del medio, el periodista se desveló, sin querer queriendo, partidario de la Teoría de la conspiración o del Poder detrás del poder, como mejor le suene. amigo seguidor.
El Diario de Cuba pregunta: ¿Por qué no se produjo en 1963 la invasión de Cuba, uno de los objetivos del asesinato del presidente Kennedy? ¿Por qué el presidente Johnson ordenó detener las denuncias contra Castro, cuando todo había sido preparado por la CIA para presentar a Oswald como el asesino dirigido desde Cuba? ¿Por qué no hubo una represalia de la Administración Bush contra la Revolución Cubana en 1989 cuando tenían las pruebas sobre el narcotráfico desde Colombia hacia EEUU a través de la Isla?.
Marín responde: Acusar a Fidel por el asesinato de Kennedy habría descubierto los planes de la Casa Blanca para que la CIA y la Mafia eliminasen a Castro. Acusar a Fidel por el narcotráfico habría confirmado la complicidad de los presidentes Reagan y Miguel de la Madrid con el Cártel de Medellín para financiar a la contra nicaragüense y su responsabilidad en los asesinatos del agente de la DEA Camarena y del periodista Buendía. Fidel lo sabía todo. Sobre el asesinato de Kennedy –la CIA y la Mafia estaban penetradas por los ojos y oídos del dictador– y sobre el narcotráfico dirigido desde la Casa Blanca. Así que le dieron espacio para el silencio.
La organización de la producción y marketing de las drogas en carteles mafiosos no sólo sirvió a los intereses de individuos y grupos al margen de la ley, si no que, asimismo, creó ganancias indescriptibles para gobiernos y corporaciones legítimas: Reagan organizó con la CIA un ejército de mercenarios –la Contra– para combatir desde el resto de Centroamérica al gobierno de Nicaragua. Cuando el Congreso de EEUU prohibió la financiación de dicha guerra, el Consejo de Seguridad Nacional de EEUU armó una red comercializadora de coca con productores de Bolivia, Colombia y México, para financiar en secreto a los contras.
El film Matar al mensajero (2014) relata dicha conspiración, en cual también tuvo un rol estelar el presidente mexicano Miguel de la Madrid, apoyado por su Dirección Federal de Seguridad. La policía política mexicana asesinó a Enrique Camarena, agente de la DEA y a Manuel Buendía, periodista mexicano, cuando ambos descubrieron la triangulación de la CIA con la insurgencia nicaragüense y los carteles de Guadalajara y Medellín.
Estas operaciones las dirigió, desde la Casa Blanca, el comandante Oliver North, empleando como brazos ejecutantes in situ a los cubanos Félix Rodríguez y Luis Posada Carriles; una información que figura en la autobiografía de Rodríguez –El guerrero de las sombras–. El  ex agente de la CIA fue famoso por su participación en l Bahía de Cochinos, la caza del Che Guevara y sus vínculos con George Bush durante el escándalo Irán-Contra. Rodríguez fue condecorado con la Estrella de inteligencia al valor y logró nueve Cruces a la Bravura por su desempeño en Vietnam.
Es obvio que tal como están las cosas actualmente, Cuba no es una buena solución para los futuros escapistas venezolanos. A Raúl le interesa mucho más sus nuevos vínculos afectivos con Obama y, probablemente, con Hilary. Hasta más le sirve el aislacionismo de Trump, si éste llegara a ganar. Panamá no quiere más venezolanos, y mucho menos a los inscritos en sus papeles. En Bolivia ya no tendrán cabida, luego que Evo salga. Te prometido, amigo lector, que seguiré investigando opciones para determinar, ¿A dónde irán los narcorruptos? Eso sí, para que se vayan rápido.