viernes, 23 de diciembre de 2016

Los venezolanos, ¿tendremos que esperar tanto para liberarnos?

El Papa Negro se cuadra con la curia venezolana


No hay ideología que valga más que una vida

El llamado Papa Negro o Principal de la Compañía de Jesús a escala global, Arturo Sosa, declaró ayer en rueda de prensa desde el Colegio San Ignacio de Loyola de Caracas–: El balance social de Venezuela es dramático, angustiante […] no puede dejar a nadie indiferente, a ningún gobierno que no debe anteponer razones ideológicas para atender necesidades. Asimismo, aseveró–: Que no haya votos es lo más preocupante por la ausencia de democracia en Venezuela.
De manera clara y tajante estableció la responsabilidad política de los jesuitas en la crisis de Venezuela: Estamos obligados a buscar caminos democráticos para resolver los problemas del país. La angustia más grande de la Compañía de Jesús es la crisis humanitaria que estamos viviendo en Venezuela […] No es justificable anteponer razones ideológicas ante la vida de la persona humana. Si algo hace falta en el mundo, en su conjunto, es la reconciliación… entre nosotros, con la naturaleza […] En Venezuela no habrá democracia si el sujeto no es el pueblo organizado que trabaje por el bien común. A este sujeto deben responder instituciones que sirvan al pueblo, no que se sirvan del pueblo […] Presionar no significa tirar piedras, ni acudir a la violencia. La venganza nunca es la solución […]  No caigamos en la trampa de pensar que el que critica al gobierno defiende lo que hubo antes.
La opinión del padre Sosa, comparada con la de otras altas autoridades eclesiásticas –incluso con la de sus hermanos jesuitas Ugalde y Virtuoso– es tibia. Pero no hay lugar a dudas de que se alinea con el bloque de la curia venezolano, decididamente enfrentado al régimen narco comunista de Maduro.
Mientras Sosa se expresaba así, entre gallos y madrugada Maduro lanzó una cadena nacional que terminaba con vítores para Fidel, Chávez y eslóganes de Patria o muerte, Hasta la victoria siempre, o comoquiera los hayan parafraseado para el consumo de los imbéciles. El motivo de dicha cadena era anunciar la firma de la renovación de los convenios con Cuba sobre entrega de petróleo y pago de salarios a los espías del G2 y chulos en general incrustados en la educación, registros, notarías y centros de salud que ya no funcionan por falta de equipos y medicamentos.
En otras palabras, mientras el pueblo venezolano pasa la navidad más triste de su vida, con los bolsillos vacíos y, muchas veces, sin un juguete que llevar a su casa o mucho menos un plato navideño para poner sobre la mesa; el bateador designado por el Foro de Sao Paulo se refocila enviándole el raspado de la olla al sátrapa de Cuba.
Si alguien duda de lo anterior, cito sólo algunos precios. El jamón de pierna Plumrose saltó de Bs. 9 mil a Bs. 19 mil el kilo, de la semana pasada a ésta. El queso pecorino Flor de Aragua –para ponérselo a la pasta a falta del parmesano criollo que ya no existe–, de Bs. 5 mil a 18 mil el kilo. El kilogramo de tomate, desde Bs. 1.000 a 2 mil quinientos. Papas y zanahorias, un 200% de incremento. En La Alicantina, cada hayaca cuesta Bs. 8 mil, y el pan de jamón Bs. 10 mil. Los famosos perniles importados aún no han llegado a los barrios, me dicen mis amigos de La Vega, y el lomo de cerdo para hacer guiso de hayaca, barato, se consigue a Bs. 8 mil el kilo. Ya la carne había aumentado entre 7 mil 500 y 8 mil. No sé si serán los precios justos, pero sí los que hay.
Mientras tanto, el reloj avanza de manera implacable, corriendo a favor de los malos, que consiguieron correr la arruga hasta mediados del mes que viene, esperando que Alfredo Serrano, el Jesucristo de la Economía, les provea de otro conejo sacado de la chistera, que digo, milagro.
Me da la impresión de que Venezuela si no se queda empantanada en el Socialismo del Siglo XXI hasta que María Gabriela Chávez sea electa en el 2019, sólo cambiará por un golpe… de suerte. Algo que arranque así como La rebelión de los cipayos.


El fusil cuyos cartuchos, sin ser disparados, desataron una guerra

La Primera Guerra de la Independencia de la India se inició mucho antes de que Gandhi figurara en el mapa. Comenzó con La rebelión de los cipayos, soldados asignados a la Compañía Británica de las Indias Orientales, el 10 de mayo de 1857. Dicha rebelión tuvo diversas causas –religiosas, sociales, políticas y económicas–.
Hacía tiempo que los cipayos acumulaban encono contra la Compañía, principalmente por la discriminación de la cual eran objeto. Tampoco veían con buenos ojos la geofagia de la empresa y la occidentalización que dicha ocupación conllevaba. Otros agravios incluían la ilegalización de ciertas costumbres, tanto hindúes como musulmanas. El sistema judicial era injusto para con los indios. Ante la Cámara de los Comunes en 1856 y 1857, quedó demostrado que los enchufados británicos poseían impunidad al actuar contra los indios.
El detonante de la rebelión fue, sin embargo, un nuevo fusil Enfield modelo 1853, cuyo cartucho estaba recubierto por una membrana engrasada que debía rasgarse con los dientes para poder cargarlo. Se rumoraba que la grasa provenía de vacas o cerdos, algo muy ofensivo tanto los hindúes como para los musulmanes, que consideraban a cualquier producto derivado de la vaca o el cerdo impuro y prohibido por sus principios religiosos. Los británicos alegaron que la grasa era mineral y trataron que los indios prepararan su propia grasa con cera de abeja o aceites vegetales. No obstante el rumor persistió.
El soldado que inició la revuelta, Mangal Pandey (1827-1857), es considerado hoy por los indios como pionero en la lucha por la libertad de su país.
Así ocurrieron las cosas.
El 9 de mayo de 1857, 85 soldados del 3° Regimiento de Caballería Ligera se rehusaron a emplear los cartuchos. Fueron detenidos y sentenciados a 10 años de trabajos forzados, después de despojarles de sus uniformes, humillándolos en público. Al día siguiente, los regimientos 10º y 20º se sublevaron en el Fuerte de Meerut en contra de sus oficiales
Liberaron a los prisioneros, y atacaron los enclaves de la zona, matando a cuanto europeo se les atravesaba por el camino, incluyendo a mujeres y niños, y quemando sus casas.
Los fueron enfrentados por las fuerzas británicas, que en el lugar contaban con el mayor contingente de la India. Con el apoyo de 12 cañones, 2.038 soldados y oficiales británicos pelearon contra 2.357 cipayos, desprovistos de artillería. Los comandantes británicos reaccionaron tardíamente y no pudieron detener a los cipayos, que se dirigieron a Delhi. Tampoco se lo comunicaron a otras guarniciones, bajo el supuesto de que podrían contener el alzamiento ellos mismos.
El 11 de mayo de 1857, los rebeldes llegaron a Nueva Delhi, donde se les incorporaron otros insurgentes, y atacaron y capturaron al Fuerte Rojo, matando a 5 ingleses, entre quienes se hallaban un oficial y dos mujeres. El Fuerte Rojo era la residencia oficial del emperador mogol Bahadur Shah Zafar, y los cipayos le pidieron retomar su trono. Si bien al principio se negó, finalmente accedió y se convirtió en el líder de la rebelión
.


La derrota de una guerra justa
Esta rebelión no fue sofocada hasta la caída del reino de Gwalior, el 20 de junio de 1858.
Enojada por el costo económico, político y social de la rebelión cipaya, la Reina Victoria disolvió a la Compañía, encumbrada en el poder desde 1757, tras las sangrientas guerras en Bengala y Punjab. La Corona ordenó igualmente una reorganización total del ejército colonial, el sistema financiero y la administración del país.
La historiografía del Reino Unido ha mantenido tradicionalmente la visión del conflicto como un simple motín militar limitado a una masa de cipayos descontentos y manipulables por rajás locales, negando la existencia de una rebelión india a gran escala. Por otro lado, la historiografía de la India ha sostenido desde 1948 que los Sucesos de 1857 constituyeron una guerra de liberación de la India contra el dominio británico y no una simple rebelión, menos todavía un vulgar motín.
Las causas de la derrota son atribuibles a los siguientes factores;
1.    No hubo una dirección unificada ni un objetivo común
2.    Tampoco había un programa político común. Algunos  pedían el retorno al Imperio mogol, otros pretendían resucitar a la Confederación Marathi; y otros, simplemente, reclamaban que los rajás desposeídos volvieran a ocupar sus tronos
3.    Muy escasas fueron las voces rebeldes en favor de la unificación de la India, la ruptura del yugo colonial o la salida de los ingleses de su nación
4.   Las motivaciones de la rebelión diferían para cada quien: desde los abusivos impuestos y confiscaciones a los agricultores hasta la mera defensa de privilegios de los antiguos dirigentes, estando ausente en el discurso el concepto mismo de una liberación nacional
5.    La rebelión no cubrió todas las regiones de la India, sino sólo a las septentrionales de Uttar Pradesh, Punyab, Bijar y Rayastán. Así, en el centro y sur de la India o estuvieron al margen de la lucha o apoyaron a los británicos.
6.  La Compañía Británica y sus aliados indios lucharon por objetivos congruentes: preservar sus inmensos beneficios económicos y mantener los privilegios de casta de los individuos empoderados.

India tuvo que esperar 90 años después de la rebelión para emanciparse del Imperio británico. Los venezolanos, ¿tendremos que esperar tanto para liberarnos del Foro de Sao Paulo?

lunes, 19 de diciembre de 2016

¿… por qué no le crucifican?

Donde hay tiranía,                                           
ella está presente
no sólo en calabozos
ni en las bocas de fusiles,
no sólo las tortursa,
no sólo en las nocturnas
consignas de los guardias,
está la tiranía
…no sólo en la sentencia
fría del juez: !culpable!
está la tiranía,
…no sólo en las noticias
susurradas con miedo
a través de una puerta
furtiva y entreabierta,
… en el dedo, en los labios
indicando callarse,
está la tiranía,
…ni en la cascada
de lágrimas calladas
acreciendo el silencio,
ni en la pupila abierta,
está la tiranía,
…no sólo en los !Viva!,
y en el !Bravo! y los cantos
que en pie todos corean.
Donde haya tiranía
está la tiranía
no sólo en los aplausos,
las palmas incesantes,
las trompetas, la ópera,
la piedra en las estatuas,
el color del retrato
chillón y mentiroso
…Donde hay tiranía, siempre
está presente
en todas partes, como
si Dios nunca estuviese.
Está en el beso de despedida,
al decir de la esposa
¿cuándo vuelves, querido?
En los  qué-tal  triviales
que en la calle te llueven,
y ese apretón de manos
que de súbito aflojan
Donde hay tiranía, son todos
un eslabón de su cadena;
su hedor emana de tu cuerpo,
tú mismo eres tiranía;
pues donde está la tiranía
todas las cosas son inútiles,
incluso las canciones,
o cualquier obra…

Gyula Illyés: Sobre la tiranía


                                                                              
Hoy es 19 de diciembre de 2016. Ciudad Bolívar, famosa no sólo por el nombre con que fuera bautizada, sino por el Congreso de Angostura, donde el Libertador sentara las bases de su proyecto hispanoamericano el 15 de febrero de 1819, se encuentra en estado de sitio, con el 90% de sus establecimientos saqueados por el hampa –organizada bajo las narices y, presumiblemente, con la tolerancia del general Francisco Rangel Gómez, Gobernador del Estado, presuntamente involucrado en corrupción, tráfico de armas y precursores para la fabricación de cocaína a Colombia y el asesinato vil de los mineros de El Callao–, las familias aterrorizadas y sin bastimentos en plena Navidad, 5 muertos y centenares de aprehendidos. Un espectáculo dantesco, que ya vivimos durante El Caracazo, el 29 de febrero de 1989, uno de cuyo instigadores fuera Freddy Bernal, hoy prócer de la V República.
El detonante de lo ocurrido en Ciudad Bolívar y otras poblaciones del Estado fue la falta de efectivo y la imposibilidad de deshacerse de los billetes de Bs. 100, extraídos de la circulación de manera abrupta, para darle un golpe noble a las mafias colombianas, según Maduro.
Según tengo entendido, los capo mafiosos allende nuestras fronteras están tranquilos y contentos, preparándose para festejar con sus amigos y familiares estas fechas. Los que sí están bien jodidos son los ciudadanos de a pie tachirenses, trujillanos, merideños y, por supuesto, bolivarenses; quienes han recibieron el fin de semana más palos que gata ladrona, mientras los sicarios al servicio del gobierno gozan de alacenas y bolsillos repletos con amplia impunidad.
A diferencia de El Caracazo, donde quienes sabían callaron los nombres de sus autores intelectuales porque haberlos mencionado entonces hubiese sido políticamente incorrecto, en este caso no hay tal sino todo lo contrario.


No hay inflación sino aumento de los precios
Por supuesto, el primer inculpable es Maduro. Pero no voy a repetir aquí lo que he escrito y doy por sabido.
Hay un personaje estelar, cuyo nombre se desvanece por la desmemoria macondiana del venezolano, y la falta de seguimiento de los que se creen pero no son verdaderos comunicadores.
Me refiero al licenciado Luis Salas, quien fuera  designado Ministro de Economía y VP del Área Económica hace casi un año, el 6 de enero del presente año.
 Sobre él Maduro expresó–: Es un joven profesor universitario de 39 años. Se graduó en la UCV, luego estudió un magister en Chile, Es director fundador del Centro de Economía Política de la Universidad Bolivariana de Venezuela, profesor titular de economía política, docente, investigador. Maduro también destacó que es alguien que ha estudiado a mayor profundidad los fenómenos del rentismo y su agotamiento, y los fenómenos de la guerra económica.
Este joven genio del PSUV ni siquiera es economista. Siguiendo el ejemplo que Elías Jaua dio, se tomó algo así como un decenio para graduarse de sociólogo. El master al que Maduro aludió sólo fue un seminario que no duró más de una semana. Y lo que se omitió en su currículo fue su condena a prisión por delitos comunes.
En su ensayo 22 claves para entender y combatir la guerra económica (2015), cuya publicación fue financiada por la editora estatal El Perro y la Rana, sale hace las siguientes afirmaciones:
La guerra económica es la reacción del capitalismo para conjurar el germen socialista que lo amenaza
Su finalidad es la consolidación de las condiciones de reproducción y explotación de los grupos concentrados, transnacionalizados, mafiosos y especulativos sobre la sociedad, lo cual pasa por la derrota del Gobierno, pero también por el aplastamiento de cualquier iniciativa popular y ciudadana de oponérsele
La inflación no existe en la vida real, esto es, cuando una persona va a un local y se encuentra con que los precios han aumentado, no está en presencia de una inflación. En realidad, lo que tiene al frente es justamente eso: un aumento de los precios
La ley de la oferta y la demanda no existe […] Los precios aumentan no por la escasez sino por las relaciones donde se produce
Si el control de precios no funciona o tiene fallas, hay que mejorarlo, pero no quitarlo, pues quitarlo no soluciona el problema.
La clase empresarial venezolana es vividora y malcriada, y se ha convertido en un tumor económico que vive y subsiste de la renta petrolera y la expoliación del salario de los trabajadores y trabajadoras a través de la especulación.
El papel histórico de todas las gremiales de la burguesía parasitaria ha sido precisamente frustrar la posibilidad sembrar el petróleo, acrecentar la dependencia, maximizar el expolio y la desigualdad empobreciendo a las grandes mayorías en provecho de sus agremiados.”
La Venezuela que recibió el presidente Chávez fue la Venezuela hipotecada y saqueada por Fedecámaras, la Venezuela de la precarización laboral, de las privatizaciones, del barril de petróleo a 8 dólares y fiado para los gringos, del 60% de pobreza, 20% de desempleo, dos millones de analfabetas, 21% de desnutrición y un largo etcétera.
Diez días después de haberlo encumbrado, Maduro destituyó a Salas, el ministro de Economía que había nombrado, sin dar explicaciones sobre su decisión, atribuyéndola a situaciones de carácter familiar; y asegurando que Salas va a pasar a cumplir otras actividades en los equipos económicos.
Pero Salas sólo fue un breve atisbo de la lumbre con la cual se cocinaba lo que los castro comunistas denominan Economía, y cuya versión más actualizada inició el Che Guevara a comienzos de la Revolución Cubana.


Un Serrano que no es jamón sino hambre
Así como Chávez le regaló a España ese esperpento de pelo grasoso, falto de ducha –como dijera de él una de sus opositoras parlamentarias para no sentarse a su lado–, Pablo Iglesias, misionado para terminar el proceso de destrucción de la Corona, iniciado exitosamente por José Luis Rodríguez Zapatero; la Península, agradecida, nos devolvió el gesto, mandándonos al mequetrefe de Alfredo Serrano Mancilla , quien posee la autoría de todas las acciones del chavomadurismo para imponer el comunismo en Venezuela.
Serrano, doctor en Economía, director del Celag, organización dedicada a asesorar a gobiernos de izquierdas del otro lado del océano, donde conoció a Luis Salas, es el redactor del discurso económico del régimen venezolano.
Serrano es un ferviente detractor las políticas neoconservadoras y la iniciativa privada como motor de la economía. Defiende  la producción dirigida desde el Estado y a las comunas. Entre sus libros se cuentan Es autor de libros como El pensamiento económico de Hugo Chávez, ¡Ahora es cuando, carajo! y Del asalto a la transformación del Estado en Bolivia,
Pese a que el nombramiento de Serrano fue el 30 de agosto y su remoción el 6 de septiembre, dispuso del suficiente tiempo para lanzar a los Clap, como comandante de su Estado Mayor, junto al gobernador Yaracuy, Julio León; el Superintendente para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos, William Contreras; y el presidente de  Mercal, coronel Tito Gómez.
El diputado Carlos Valero solicitó a la AN interpelar a Serrano Mancilla por su vinculación con Maduro en materia económica. Valero aseguró que el español era responsable sobre el control y destino de los alimentos y medicinas, y su consecuente y grave crisis de escasez.
Jesús Faría, ministro de Comercio Exterior, escurrió el bulto en Globovisión, señalando  que Serrano asesoraba al jefe de Estado en algunos asuntos pero afirmó desconocer cuáles, y negó haber conversado alguna con el citado sobre economía nacional.
La periodista Blanca Vera Azaf aseguró que Maduro siguió contando con Serrano tras su despido, una de cuyas propuestas cumbres fue generar un default para retrasar el referendo revocatorio. Vera agregó–: El economista español ha sido asesor de Maduro por más de tres años, es ideólogo de la guerra económica y fue quien recomendó a Luis Salas para el ministerio
Empero, en el programa Con Todo y Penzini, Vera explicó que el presidente de Pdvsa Eulogio Del Pino, fue en dirección contraria a la recomendada por Serrano, por cuya causa casi quedó descamburado al no declarar un canje de bonos hostil.
La periodista consideró que haber seguido los lineamientos del español habría sido una gran irresponsabilidad, porque la población se habría tenido que calar más sufrimientos añadidos a su crisis si el país hubiera caído en default.
Explicó que el español buscaba afanosamente un golpe mediático para elevar la aceptación de Maduro, que estaba en el suelo. Estrategia que le falló con lo de la guerra económica, porque nadie creyó en ella.
A Serrano, ideólogo de la explotación de las necesidades básicas para mantener la dictadura narco socialista, Maduro se ha referido como el Jesucristo de la economía, por creer que él tiene la llave para mantenerlo en el poder. Si en verdad fuese un Jesucristo, ¿entonces por qué no le crucifican?

domingo, 18 de diciembre de 2016

Más claro no canta un gallo

Desde el llano adentro vengo
tremoleando este cantar.
Cantaclaro me han llamado,
Cantaclaro me han llamado:
¿Quién se atreve a replicar…?

Rómulo Gallegos: Cantaclaro



El populismo de Nerón y el Socialismo del Siglo XXI

Por populismo se entiende una manera de gobernar que polariza a la gente, suprime los matices de la expresión y prescinde de la dialéctica en la discusión. Lo encabeza un líder carismático, provisto de propuestas igualitarias, las cuales son presentadas en actos discursivos. Hay que que añadirle a este contexto el predominio de los sentimientos primarios sobre la racionalidad y la división de las personas, las ideas y las realidades en buenos y malos.
El término populismo se usa peyorativamente, mas no implica que el régimen político calificado así sea de derecha o izquierda, comunista o fascista, sino que se refiere a otros aspectos como, por ejemplo, la falta de planificación económica.
Los autores ortodoxos sostienen que el populismo surgió en el siglo XIX,  simultáneamente en Rusia y en EEUU. A mi entender, aunque el vocablo como tal sea reciente, el conjunto de actividades que describe es muy antiguo.
En el año 64 DC, durante un verano extraordinariamente seco, Roma fue devastada por un incendio que arrasó gran parte de la capital. Hollywood, siguiendo una denuncia sobre el origen del macro siniestro que la historia nunca ha comprobado, le atribuyó al Emperador Nerón la autoría intelectual del suceso. Le personificó ridículamente vestido, acostado sobre un diván, tocando un laúd y cantando con voz desafinada; mientras, por la ventana del palacio, se colaba el resplandor de las llamas.
Nerón, quien pudiese ser considerado como un pionero del populismo,  deseaba fervientemente el amor su pueblo, por lo cual resulta poco verosímil cargarle el muerto, pues ni siquiera se encontraba en Roma cuando ocurrió el hecho y, según testigos presenciales, al enterarse regresó y se puso al frente de las legiones para sofocar las llamas lo antes posible. Esa inculpación sobre la presunta piromanía de Nerón se acrecienta aún más, dada la relación carismática de la canalla romana –precursora de los camisas negras de Mussolini, los descamisados de Perón o los enfranelados rojos de Chávez– hacia su jefe.
La fecha del siniestro es otro detalle también importante a tomar en cuenta, pues el 19 de julio pudo ser observada la estrella más clara de Oriente en Egipto, una guía para que Julio César estableciera el calendario del cual nos servimos hasta hoy y momento considerado como apocalíptico en la Antigüedad.
Además, en la época de Nerón, existía un gran encono hacia los cristianos, u opositores al régimen –planteado en términos actuales–, a quienes se les tenía como cabezas de turco de todo lo malo que ocurría en el entorno, pues los romanos creían que estaban en conchupancia con los judíos para socavar el Imperio. La clase dominante sospechaba, igualmente, de los seguidores de Jesucristo pues entre sus profecías figuraba la destrucción de Roma.
El populismo de Nerón creció desmesuradamente tras el incendio de Roma, bien fuera éste provocado o casual. Se valió del caso para concentrar aún más el poder en torno a sí mismo, y ejercer despiadadamente la tiranía. Martirizó y ejecutó sin piedad a los cristianos ante cualquier contingencia adversa; como lo harían, siglos después, Hitler con los judíos, Franco con los masones y Maduro con los demócratas .
Como recientemente le recordaba a dos amigos, no soy religioso pero sí creyente. Lo cual implica, como aseguraban los cristianos cátaros, que creo que la vida es el Valle de Lágrimas, mientras que la muerte es el Reino de Dios. Vivir significa, esencialmente, una oportunidad que da el libre albedrío para derrotar el mal que todos llevamos adentro.
Lamentablemente, el Siglo XXI ha vuelto a las andadas, convirtiéndose en un tenebroso regreso al oscurantismo. Sólo basta con enterarse cotidianamente las noticias globales para darnos cuenta de hacia dónde nos lleva la corriente, como acertadamente lo precisa Arturo Pérez Reverte (sic)–: Es esa  guerra mundial, que empezó hace mucho, y en el medio de la cual estamos, aunque los bien pensantes y bien intencionados digan lo contrario. Para ponerlo más simple, una guerra de malos y buenos, azules y rojos, moros y cristianos, aún cuando no todos los moros sean enemigos.
En Iberoamérica la legión de las ánimas en pena la controla el Foro de Sao Paulo, creado por Lula Da Silva al ritmo de la macumba, y explotado por los hermanitos Castro Ruz, que vieron en esa convención aliada con la maldad la oportunidad de continuar su Guerra Tricontinental, humillantemente perdida durante el Siglo XX.

San Juan Pablo II contra la perversión del cristianismo

Juan Pablo II regaña a Ernesto Cardenal, sacerdote y "teólogo" de la Liberación

Aunque el tiranosaurio y babalao mayor, Fidel, afortunadamente pasó el páramo en escarpines, sus pupilos como Maduro, Santos y el incestuoso y pedófilo Daniel Ortega, han impuesto sus mandatos no sólo aprovechándose de las contradicciones políticas de sus propias sociedades, sino gracias al apoyo de movimientos social–confusos como la Teología de la Liberación, una perversión del cristianismo, combatida y execrada por Juan Pablo II en dos documentos claves: Libertatis Nuntius (1984) y Libertatis Conscientia (1986).
En Libertatis Nuntius, San Juan Pablo II critica que la Teología de la Liberación asuma como instrumento analítico al Materialismo Histórico, texto que identifica a la Economía como causa eficiente del devenir histórico y que también afirma que la historia es la historia de la lucha de clases. Además, el Materialismo Histórico sostiene que la verdad no es real, sino que se modela políticamente. Así, el marxismo pretende adueñarse de los Evangelios y la práctica pastoral, desfigurando a la fe católica. A Jesucristo le desestima como hijo encarnado de Dios. quien, con su muerte y resurrección, redime a quienes en él crean, sino que, más bien, le considera un icono útil para luchar contra los opresores, que muere defendiendo a los pobres.
Señala la Teología de la Liberación que la Iglesia debe alinearse en la lucha en favor de los pobres, pues de no hacerlo se estaría comprometiendo con los ricos y poderosos. Que debe cambiar y constituirse en Iglesia del pueblo que nace del pueblo, desconociendo a la jerarquía sacramental, que es su clase dominante y debe por tanto ser eliminada. La fe se reduce a fidelidad a la historia; la esperanza a confianza en el futuro; la caridad al derecho de los pobres.
Los sacramentos son celebraciones populares para anunciar la liberación, formas de adoctrinar al pueblo por medio de homilías, cambios litúrgicos y otras modalidades, para que tomen conciencia de clase y se incorporen a la lucha contra la derecha, los oligarcas, las clases dominante. Así la Iglesia asume el rol frente a los pobres que el partido comunista dice representar respecto al proletariado.
La escatología –o estudio el destino último del ser humano y el universo– es sustituida por el futuro de una sociedad mono–clasista como meta de la liberación en la cual se hará verdad el amor cristiano a todos, la fraternidad universal.
Libertatis Conscientia concluye en que la Teología de la Liberación constituye un peligroso cúmulo de errores y tergiversaciones que la convierten en una completa subversión del cristianismo.
Dichos errores pueden sintetizarse así:
1.    El mayor de ellos está al interpretar al Evangelio a través de la óptica del Materialismo Histórico, pues de esta relación contra natura se deriva una praxis anti espiritual, ya que el marxismo–leninismo niega la prioridad del ser sobre el hacer y, por lo tanto, la existencia de la verdad y el bien en la acción humana, lo cual resulta totalmente falso, por indemostrado e indemostrable  
2.    Aunque pudiera haber guerras justas y existe la legítima defensa, la lucha de clases es un disparate garrafal a todas luces pues contraría a la caridad cristiana y se concibe a dicha conflagración como necesaria, ineludible y constitutiva de la historia, negando el libre albedrío del ser humano y su capacidad para dirigir su decurso mediante esa libertad, con el auxilio  la Providencia Divina
3.    Además de negar verdades fundamentales sobre Cristo, la Iglesia, los Sacramentos, en la práctica, la Teología de la Liberación pretende someter a la Iglesia a una dirección política historicista, absolutamente ajena a su misión sobrenatural y que termina estrellada en una situación humana deplorable, como es el caso del socialismo real, donde la persona no vale nada ni se le reconoce su dignidad como hijo de Dios.
4.    Pudiese existir una verdadera Teología de la Liberación, es decir, una renuncia al pecado y a sus consecuencias espirituales y no sólo materiales. Que afrontara las graves injusticias sufridas por los pueblos del mundo, y reconociese la responsabilidad del cristiano de trabajar para aliviarlas, según la auténtica doctrina social de la Iglesia, la cual se halla fundamentada en las Sagradas Escrituras y las enseñanzas de los Padres.
Por eso no se explica que, mientras Francisco I y Arturo Sosa –Fundador del Centro Gumilla para la Teología de la Liberación en la UCAB– abogan por la paz y el diálogo, como estrategias contra la narco–dictadura castro comunista que hambrea, deja morir de mengua, victimiza y empobrece a más de 30 millones de venezolanos, el resto de la curia nacional y aún sus propios hermanos de la Compañía de Jesús se hayan pronunciado en contra. Al efecto, le dejo, amigo seguidor, muestras de esa afirmación…

La curia venezolana contra el narco régimen de Maduro

Monseñor Ovidio Pérez Morales, ex presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, hizo a mediados de año varias solicitudes a Nicolás Maduro y el Tribunal Supremo de Justicia. Y esto fue lo que dijo el ilustre prelado en su twiter–: Presidente Maduro, su renuncia contribuirá a una transición que pueda sacar a nuestra Venezuela de esta gravísima crisis. ¡Dios le asista! También el obispo le envió un mensaje al TSJ–: Respete al pueblo soberano que eligió a la AN, y no alimente al fundamentalismo socialista inconstitucional del Ejecutivo.
El Padre José Virtuoso, actual rector de la UCAB, dijo que uno de los discursos de Maduro, aquél en el cual aseveraba que la oposición no volvería a Miraflores no con balas ni con votos, era una aberración política. Cerrar el diálogo no favorece a nadie–: declaró en entrevista con César Miguel Rondón. Virtuoso aseveró que, para que el diálogo funcione, es necesario un lenguaje respetuoso y decente–: ¡Ojalá el gobierno lo entienda!.

Larrazábal II

Luis Ugalde, sacerdote jesuita, ex Rector de la UCAB, planteó hace una semana un escenario político de transición, donde recordó lo ocurrido en Venezuela tras el restablecimiento de la democracia en 1958 y el rol que jugó el Almirante Wolfgang Larrazábal en dicho proceso.
Su propuesta, denominada por él mismo como Larrazábal II, fue expuesta, públicamente, en un foro realizado por la Fundación Espacio Abierto que dirige Luis Manuel Esculpi.
Ugalde afirmó–: En el último mes el Ejecutivo ha acentuado su voluntad y carácter dictatorial. Para mí esto es indiscutible. Nuestra Constitución es democrática, y la voluntad y el carácter del gobierno dictatorial. De eso no hay duda alguna, y se han cerrado todas las puertas a una salida electoral, y al indispensable cambio económico-social y político para frenar la desesperante emergencia nacional actual y recuperar el estado de derecho. Larrazábal II, se responsabilizaría del Ejecutivo y la Presidencia y proclamaría un gobierno transitorio de unidad nacional; obligado por la grave y creciente emergencia y dictadura, cerrada a los cambios que la población considera absolutamente necesarios.
Ugalde también se atrevió a formular el hipotético discurso de Larrazábal II al juramentarse en Miraflores: Nos vemos obligados a tomar el poder Ejecutivo ante la gravísima situación de la población: falta de medicinas, comida, seguridad ciudadana, inflación, corrupción y la radical negación del gobierno dictatorial a poner soluciones. Somos un gobierno plural; de salvación nacional, para responder de inmediato a la tragedia humanitaria y recuperar la democracia plural, y establecer las bases y acuerdos sólidos con los empresarios, para impulsar una economía productiva, con compromiso social; con fuerte y sostenida inversión privada nacional e internacional, y unos programas sociales de emergencia inmediata.
Ugalde enunció las 10 medidas básicas que Larrazábal II tendría que adoptar, entre las cuales descuellan elecciones para fines de 2017, liberación de los presos políticos, apertura de los canales para la ayuda humanitaria, reactivación de la productividad privada, institucionalización del país, solicitud de créditos a los organismos multilaterales, unificación de la política cambiaria, recuperación del sector educativo y seguridad ciudadana.
Ugalde solicitó abiertamente el apoyo de las FFAA, para cumplir con los objetivos y las metas del proyecto, puesto que sin los militares no habría vida.
Aseguró que él no era militarista pero que sin resquebrajamiento en el mundo militar y voluntad decidida de restablecer la democracia, sería prácticamente imposible solucionar la problemática nacional, pues el gobierno ha bloqueado todas las salidas democráticas.
Finalizó con dos notas–:
1.    Hay que organizar no sólo elecciones presidenciales, sino regionales y locales. El nuevo gobierno, en su primera alocución, tendría que decir que quedan convocadas las elecciones presidenciales y regionales con  un nuevo CNE.
2.    Hay que elaborar un pacto democrático entre las organizaciones, candidatos y partidos competidores para gobernar después de las elecciones, siguiendo la experiencia que se tuvo con el Pacto de Punto Fijo.
Se mostró en desacuerdo con la realización de una Constituyente, la cual, a su entender, no pasaría de ser un torneo de discursos a lo Escarrá, pues la gravedad de Venezuela no tiene que ver con su Constitución, sino con el Ejecutivo a la hora de ejecutar sus políticas. Que la población no está para escuchar más retórica, llena de buena voluntad; sino que Larrazábal II, una vez en la presidencia de la República, se abra de inmediato para recibir la ayuda humanitaria y social.

Yo creo, amigos, que más claro no canta un gallo….¡y menos una gallina! Conste que no lo digo yo, sino el padre Ugalde.