martes, 14 de agosto de 2012

La revolución del anti héroe televidente


La moda del anti héroe
Así como ha vuelto a ponerse de moda el anti héroe de los años veinte del siglo pasado, creado entre otros por Dashiell Hammett (1894–1961), autor de novelas policiales, cuentos y guiones, uno de cuyos personajes inolvidables, Sam Spade, fue inmortalizado en 1941 por Humphrey Bogart en El halcón maltés; quiero lanzar una nueva categoría de personaje y proponerme como candidato para ser pionero, el anti televidente.
No es un salto de talanquera
No se trata abjurar a más de cuatro décadas al servicio de la publicidad, profesión de la cual me sentí y siento muy orgulloso, y sobre la que escribí poseo un relato inédito, que espero ver publicado algún día: Historia de un amor como no habrá otro igual.
Tampoco que me haya alineado con el pensamiento de esa escuela tudesca de born losers cuyo más conocido representante fue Herbert Marcuse y el más conspicuo Theodor Ludwig Wiesengrund  (a) Theodor W. Adorno.
Ni que me quiera congraciar con los gumillos, quienes decidieron, imitando a  las roscas intelectuales comunistas y tontos útiles de la posguerra en Venezuela, hacerse con la hegemonía de los medios masivos privados a través de sus comunicadores sesgados y posgrados in company que reparten entre sus amigos y favorecedores. No por el bien de la Santa Iglesia, un motivo respetable y a considerar, ni siquiera a favor de la Compañía de Jesús, que tanto ha aportado a la educación en este país.
Se trata del  interés de un grupúsculo, de una élite en formación, que pretende establecer los lineamientos de la información y la cultura venezolanas, una vez que se desmonte el actual sistema.
Bueno, en fin, allá los unos y los otros, y que Dios los confunda para efecto de sus torvos designios.
Un movimiento de indignación
El activismo que planteo tiene que ver con mi propia indignación. Por el menú de opciones del cual dispone hoy un televidente.
Sí, muchos canales. ¿De qué? Películas y series, los mejores.
Deportes, para los fanáticos, y, sobre todo, los anunciantes, que son sus mayores beneficiarios. No los atletas, ganen lo que ganen. sino los productos y servicios que se exponen en la pantalla plana.
Confieso que el pegarse a los programas y la información sobre deportes me parece una adicción tan bochornosa como la de los aficionados a las telenovelas. En ambos casos, se trata de personas emocionalmente inmaduras, unos que buscan al príncipe o princesa azul en vez de dedicarse al vecino o la vecina, otros que se imaginan a estos arquetipos como cuerpos moldeados por la gimnasia, chorreando sudores con feromonas y dotados de notables atributos sexuales, en especial, senos, penes y glúteos.
El deporte que me atrae es el juego de verano, el béisbol. Y eso por su combinación de esfuerzo físico, estrategia y aprovechamiento de las oportunidades aleatorias. Como decía un tratadista, es el único partido sobre el cual, al leer su box score más tarde, puedes reconstruir visualmente, cuadro a cuadro, todo lo ocurrido sobre el terreno.
Prefiero a las que narran deportes que a las mises
Empero, debo decir que las mejores presentadoras, animadoras de televisión, o como ahora se las llame, se especializan en deportes: Andreina Gandica (Globovisión) y Elizabeth Pérez (CNN en Español).
Si, amig@ lector@, ya sé que proyectan una salud excepcional, una belleza fresca, enteramente distinta a la que nos impone esa fábrica de frankesteins femeninas regentada por los fósiles Osmel Sousa y Joaquín Riviera. En otras palabras, están muy buenas, ¡buenísimas!
Pero no me refiero a lo que es evidente, sino a sus cerebros, los músculos grises que menos ejercita el homo sapiens. Pues también resulta obvio que las chamas estudian las materias sobre las cuales discurren, las internalizan, las dominan, y no se limitan a repetir, como cotorras, los que otros cronistas les escriben.
Y, asimismo, dominan el lenguaje oral, la dicción, la sintaxis, la sinonimia. Impostan sus voces, alejándose de esos tonos chirriantes, machorros y distorsionados que caracterizan a la mayoría de sus colegas. Al menos, acá en Venezuela.
El resto del conteiner televisivo
Vamos con los noticiarios.
Sigo apostando por los de CNN. Los de VTV y su red nacional de mentiras, apologías y adulancias ni los veo. El de Globovisión, por solidaridad, hasta que aparecen unos damnificados, ancianos o enfermos protestando por sus padeceres, pero concluyendo en su amor por el Guasón y su adhesión al proyecto bolivariano. No me los calo. Y apelo al remoto.
Entiendo que se trata de propaganda electoral, y que faltan menos de dos meses para el inicio de la defenestración esperada.
Pero estimo que los noticiarios deben ser mucho más que un llantén en la Corte de los milagros, y que este saludo a la bandera social ya se está convirtiendo en un paradigma icónico sobre la pobreza –u otra manera de decir, ser pobre es bueno-. Y que costará una bola y parte de otra retornar a un formato actualizado y policlasista de información cuando suceda lo que la mayoría ansía.
De los programas de opinión, me quedo con tres: los dos del Chúo Torrealba (Del dicho al hecho y Radar de los barrios, por Globovisión) y el de Ismael Cala (Cala, por CNN); donde nos recuerda a la gente bonita de América Latina y sus divertidas anécdotas de vida.
La escogencia de los shows de Torrealba pareciera contradecir lo que dije sobre los noticieros. Pero no lo es, pues el margariteño se enfoca hacia un target, y trata a sus entrevistados con dignidad.
No quiero un país donde haiga paz
Empero, quiero hacerle una cariñosa advertencia al Chúo.
 Si algún día alguien me nombrara gestor de emisoras o cultura y, supuesto negado,  se me ocurriera multar algún día a Globovisión, no lo haría por ejercer la libertad de expresión, sino por la mala pronunciación idiomática.
Eso de que un hermano quiera vivir en un país donde haiga paz, les quedó de lo último. Yo no quiero una existencia donde haiga paz, sino donde la haya. Y donde la gente no confunda la L y la R al hablar. Porque –me consta- los alumnos de Fe y Alegría no lo hacen, y a los productores de Globovisión nada les costaría repetir las tomas, para lograr, como dría la agencia publicitaria McCann Erickson: La verdad bien dicha.
Lo peor antes de las telenovelas, insisto en que a mi entender, son los programas de variedades y espectáculos, donde l@s animadores chillan por media o una hora sobre cualquier tema, desde las prótesis PIP hasta la mansión de Ermegildo Zegna en Cancún.
Saco de estas lista del oprobio a Natgeo, Biography, A&E, Sunchannel y otros por el estilo, y les garantizo total inmunidad si triunfare la revolución que hoy propongo, la del anti héroe televidente.

domingo, 12 de agosto de 2012

A Dios rogando y con el mazo dando


Eppur si muove
Así lo musitó Galileo Galilei, tras abjurar al heliocentrismo del globo terráqueo ante la Santa Inquisición.
Y sin embargo se mueve simboliza la terquedad científica frente a la censura de la fe, la quintaesencia de la perseverancia de un investigador concienzudo ante la autoridad irracional, pues la Iglesia estaba dispuesta a llevar a la hoguera a Galileo, si éste persistía en sostener que la Tierra giraba alrededor del Sol. Como en efecto lo hiciera con Giordano Bruno, por idénticos motivos.
Este velado comentario fue apuntado por un escriba presente en el juicio, y de allí pasó a la Historia: Eppur si muove.
Y es que las organizaciones, de la naturaleza que fueren –religiosas, empresariales, políticas, gubernamentales, laborales-, al ser productos de las imperfecciones de los seres humanos que las idean, desarrollan y mantienen, tienden a  volverse arterioescleróticas y paradigmáticas.
Es en ese punto donde se vuelven atractivas y se van llenando de psicóticos, que las usan para la satisfacción sus propias y casi siempre inconfesables necesidades y pedestres deseos. Estos verdaderos vampiros se ubican en lugares donde ejercer, con la mayor impunidad sus perversiones: las salas de tortura, los patíbulos, los cubículos para interrogar.
Los verdugos y torturadores no son los únicos malucos
Sin embargo, aunque los más evidentes, no son esos los únicos sitios donde se ejerce el terrible oficio de cuestionar y condenar al prójimo.
Ni tampoco la horca, la guillotina o el descoyuntamiento las únicas formas de eliminar a alguien, puesto que el ostracismo moral resulta muy efectivo y contundente, sobre todo aplicado a alguien visible, vulnerable y envidiable, como un científico, un artista o un atleta.
Lo digo porque ayer recibí el e mail de un tocayo muy querido, refiriéndose a mi reflexión sobre la medalla de oro de Limardo, la repulsa que los honores recibidos y sus palabras de aceptación habían causado entre muchos antichavistas, y lo absurdo que a mí me parecía tal actitud.
Le recordé a Raúl, el publicista, la historia de Herbert Von Karajan, director de la Filarmónica de Berlín durante el obscuro III Reich, y de la misma agrupación al momento de la luminosa reunificación de Alemania tras la caída del Muro de la Vergüenza. Dejé en el aire la pregunta, ¿qué habría ganado la cultura mundial si a Von Karajan se le hubiese condenado al silencio, como lo proponían algunos de sus cuestionadores?
Los perseguidores de la intelectualidad francesa
Porque el gran perseguidor de los intelectuales del Siglo XX fue, sin duda alguna, Jean-Paul Sartre. La agarró contra Louis-Ferdinand Céline, cuya obra, Viaje al fin de la noche, publicada en 1932, constituye realmente la primera aplicación a la literatura de las ideas existencialistas expresadas por el filósofo danés Søren Aabye Kierkegaard a finales del Siglo XIX.
Sartre se basó en la no participación de Céline en la resistencia comunista contra los nazis para acusarle de colaboracionista, y negarle la publicación de sus textos tras la derrota de Hitler.
También el dúo Sartre-De Beauvoir condenó a eminentes personajes como la actriz Danielle Derrieux y el escritor Vintila Horia, cuya novela histórica y prácticamente autobiográfica, Dieu est né en exil (1960), ganadora del Premio Goncourt, aunque referida a la vida e infortunios del famoso poeta romano Ovidio, para quien lea entre líneas resulta una analogía muy clara con el infierno al que le mandó la pareja ñángara después de Vichy.
Empero, mal que bien, Céline, Horia y Derrieux sobrevivieron y trascendieron después de tales añagazas; al fin y al cabo, lo que es del cura va para la Iglesia.
Los que si se quedaron arruinados fueron los dueños de las imprentas que habían tenido la desgracia de haber tirado  documentos oficiales durante la ocupación, ya que fueron confiscadas –léase bien, confiscadas y no expropiadas-.
Se trata de un procedimiento mediático estándar, en tres fases, de los marxistas leninistas cuando se sienten guapos y apoyados:
1. Descalificar y silenciar a los intelectuales que les pudieran hacer sombra
2. Apoderarse de la ideas en boga, y proclamar su autoría aunque hayan sido creadas por otros
3. Confiscar los medios de comunicación.
Se lo aplicaron a mi papá, Luis Miquelena y Luis Vallenilla, para apoderarse de la rotativa del diario La Calle en 1958, lo que en efecto lograron sin desprenderse de un centavo.
El primo de Barcelona también protesta
También hubo otra crítica, de mi primo de Barcelona y en referencia al blog de la medalla.
Manuel se focaliza en lo que considera mi odio compulsivo hacia la MUD. En realidad, yo dejé de odiar hace tiempo, pues, en mi camino espiritual, el odio no está permitido. Ni siquiera vale como excepción el Guasón, lo cual me cuesta un trabajo horrible.
Lo que puntualizo, no por neurosis, son informaciones que manejan muchas personas en la actualidad, y las cuales, supongo, no deben ser desconocidas para las cúpulas y los asesores del candidato opositor.
Lo que critico, porque hace que se enciendan todas mis alarmas y aumente mi crispación, es por qué, si las conocen, las callan, las tergiversan o intentan mantenerlas de bajo perfil.
Las verdades que nadie quiere asumir
En este escenario particular, no queda otro recurso, para acertar, que pensar mal.
Fíjese, lector@, en la columna Carrusel Político que publica Luis Felipe Colina en La Razón, con fecha 29 de agosto pasado, figura la siguiente nota: Fuentes castrenses aseguran que el proceso de reelección del comandante-presidente candidato Hugo Rafael Chávez está lo suficientemente blindado por una ventaja sobre los 800 mil votos.
Es la misma cifra que he calculado, según el número total de electores, el porcentaje histórico de votos para las presidenciales en Venezuela y 2 millones de votantes virtuales, según estima el general Carlos Julio Peñaloza, que configuran el fraude ya cantado. Todos estos datos me han permitido señalar que, aún superando por 10 puntos al Guasón, Capriles perdería por 800 mil votos.
Hoy afirmo algo aún peor: Aunque gane por el porcentaje que sea, las órdenes al CNE son no reconocer el triunfo de la oposición. Y esto lo sabe el entorno del Flaco.
Otro aspecto son los quintacolumnistas insertos en la oposición. La experiencia demuestra que, en el drama del 11-A, no fueron precisamente los militares quienes dieron al traste con las clarísimas oportunidades de cambio, sino los civiles por razones espurias: ¿Y cómo quedo yo ahí?
No  los voy a mencionar, pero ellos saben quienes son, y también los conocemos la mayoría de los que vivimos esas horas nefastas para la República.
Finalmente los temores, y la desconfianza hacia los milicos.
Recuerdo que un oficial me aseguraba que, para que las FFAA volviesen a actuar como lo hicieron el 11-A, los civiles deberíamos aportar, al menos, 5 mil muertos.
Como me recordó anoche el  tocayo airado, ya van más 160 mil bajas en manos del hampa; mucho más que el resultado de la sumatoria de todas las víctimas fatales de la Primavera Árabe.
No quiero terminar estas líneas con pesimismo. Ciertamente hay una alternativa, una opción, un camino. Pero depende de todos y cada uno de nosotros, de nuestro valor, de nuestra voluntad y de nuestra capacidad de oponernos a Goliat, y derrotarlo con la honda de nuestros valores. No es fácil, pero si posible. Y, el primer paso, es denunciar el fraude montado y ponerlo en evidencia, antes, durante y después del proceso del 7-0.
Y también pedirle al Señor una manito: A Dios rogando y con el mazo dando.

miércoles, 8 de agosto de 2012

La espada de Limardo se detuvo y no camina


Se le salió del alma
Al iniciar una de sus cada día más frecuentes y menos creíbles descalificaciones contra el candidato opositor, se le salió del alma al Guasón la añoranza hacia otros de sus competidores de la derecha apátrida: Manuel Rosales y Henrique Salas, a quien bautizara durante la campaña de 1998 como Frijolito, con esa gracia que siempre le ha caracterizado, la cual hace llorar a sus reidores de oficio en las cadenas consuetudinarias.
Se le colaron, asimismo, algunas frases relativas a que, con ambos, sí se podía negociar, pero con Henrique Capriles no.
Y por ese barranco estaba, a punto de despeñarse, hasta que se apercibió del significado de sus declaraciones, y el peligro de que algún avispado periodista sumara dos y dos, llegando al  inevitable resultado de cuatro.
La defenestración de Irene
Cuando Irene Sáez, respaldada por su propio partido, AD y Copei estaba montada mas de un 30% de las preferencias de los electores en junio de 1998 –hago constar que ya para esa fecha coordinaba e interpretaba encuestas políticas-, Frijolito saltó a la palestra, dividiendo al voto opositor, y provocando la subida violenta del comandante golpista.
Más adelante exhibió un gráfico donde, supuestamente, la línea de la intención de voto a favor del Guasón y la de él estaban a punto de cruzarse. Y presentó la hipótesis de que, finalmente, triunfaría sobre el militar.
Todo lo cual lo adornaba con un background de carabobeños a caballo,  más parecidos a los protagonistas de Siete hombres y un destino que a los llaneros de Vuelvan caras.
Por supuesto, tal ilusión de desvaneció como pompa de jabón.
El desapego al Manual del perdedor
Mientras me tomaba una cervecita la noche de los comicios, a las puertas del comando de campaña de Rosales y rodeado del júbilo de sus seguidores quienes ya daban por segura la victoria, antes de que el CNE se pronunciara, Rosales reconoció su derrota.
Aquello cayó como un balde de agua fría pues, no me cansaré de repetirlo, Rosales violó flagrantemente el Manual del candidato perdedor, de la A a la Z. Todavía se desconocen los numéricos exactos del evento, así como los de todos y cada uno que se han llevado a cabo después.
El Flaco va a ganar y le toca cobrar
Por lo que, en esta oportunidad, es preciso comprometer al Flaco a que gane y cobre, la promesa básica de Rosales. Y lo digo porque, aparentemente, él está bien dispuesto a hacerlo, y cojones le sobran para lograrlo.
Pero hay dos tendencias en la oposición.
Una que cree habrá fraude, desagrupada, cuya opinión más visible es la de Rafael Poleo, a la cual se suman otros con acceso a los medios convencionales y a quienes sólo les quedan trincheras como ésta
 Otra que desconoce el fraude, o bien porque sus sostenedores aspiran a negociar la indignación popular que surgiría tras una eventual manipulación comicial; o porque son tontos de culo, o porque creen que Venezuela es Bambilandia y Bambilandia el país donde los chicos son felices y gozan más.
No he subido a La Colina, ni allí me he puesto a cantar
A este último conglomerado ha dado en llamársele El grupo de La Colina, y aunque en esa urbanización de Caracas se encuentran Venevisión, el cuartel general de los Cisneros y su Miss Venezuela.
Poleo identifica a Teodoro Petkoff -Director de TalCual-, Vicente Díaz –rector del CNE y presunto representante de la MUD- como líderes de La Colina, mas no menciona, específicamente, a los Cisneros.
Empero, no me extrañaría que en ese saco de gatos estuviesen metidos, dado el historial de amplitud y tolerancia que los ha distinguido hacia el régimen en estos 14 años de castro-comunismo.
Es muy posible que la causa de tal conducta no se deba al temor a perder su licencia de transmisión radioeléctrica, sino, más bien, a haber caído en las mentiras y seducciones del Guasón.
Como pone Ibéyise Pacheco en boca del psiquiatra Edmundo Chirinos, ex terapista del Guasón  en su investigación Sangre sobre el diván... : Nadie miente como Chávez, él lo hace con afecto. Nadie hace eso ahorita…
Lo que plantea La Colina es que la intención de los votantes está blindada, que las discrepancias existentes entre el padrón –muertos, extranjeros, virtuales, cédulas repetidas que votan- y la verdad verdadera son irrelevantes, que las FA –incluyendo a las milicias populares- garantizarán la transparencia del proceso, y que los actuales gobernantes entregarán el poder sin traumas al candidato ganador.
Quienes no hemos subido a La Colina, no estamos en las alturas del poder, sino abajo, opinamos exactamente lo contrario.
No porque seamos locos, mentecatos o golpistas, sino porque en el expediente de la memoria hemos ido acumulando centenares de folios sobre hechos inexplicados o desestimados a priori y a posteriori –hechos malditos, si se les quiere dar un adjetivo literario-, los cuales, en cualquier país medio decente del planeta bastarían para abrir juicios a famosos rectores y rectoras del CNE, así como a muchos otros funcionarios elegidos por votación y a dedo.
Tramparencia por transparencia
El otro factor de perturbación para la dictadura neocolonial de Venezuela es que el ciudadano de a pie ya no se traga el mito de la transparencia, y un 60% de votantes, entrevistados hace menos de un mes -¡ojo!, no por mí, que el CNE me lo tiene prohibido, sino por otro-, cree que hay tramparencia –término que también se le escapó del alma a Francisco Antonio Carrasquero, hoy presidente de la Sala Constitucional del TSJ, cuando era magstrado supino del CNE-.
El que pongan en duda su veracidad, sobre todo cuando son los tierrúos, es algo que debe causarle un insoportable escozor al multicitado. Sólo hay un paso de aquí que le canten: Mentiroso, tú eres mentiroso./ Yo no sé porque tú me mentiste./ Yo no sé porque tú me engañaste…
Lo otro es que su fama de pavoso también ha trascendido a los sectores populares.
Al recibir ayer como tributo a su medalla de oro olímpica la réplica de la espada del Libertador, el esgrimista Rubén Limardo anunció ante las cámaras que la cedería al museo que fuera la casa de Bolívar en Angostura, ciudad que ahora lleva su nombre.
Por siaca, la espada de Limardo se detuvo y no camina.

martes, 7 de agosto de 2012

La lista de Tascón, al derecho y al revés



Un secreto bien guardado
La circulación de los diarios en Venezuela, en otras palabras, la diferencia entre las copias impresas y los ejemplares vendidos, es, como el antiguo y famoso eslogan del whisky escocés Old Rarity, Un secreto bien guardado.
Esto se debe, a mi parecer, a las siguientes variables:
1.    La tendencia global a la no lectura entre los adolescentes
2.    La escasez de tiempo libre entre los jóvenes adultos
3.   La pérdida del sitial de que prensa escrita una vez tuvo como el lugar donde la sociedad ventila y dirime sus conflictos grupales  básicos
4.      El PVP in crescendo de los medios impresos.
Hay algunos medios que certifican su circulación, a través, por ejemplo, de la Asociación Nacional de Anunciantes (ANDA). Pero son los menos.
Empero, el publicista se las ingenia para obtener estos datos, los cuales, aunque aproximados, se hallan próximos a la verdad.
En base a dicha información, en parte exacta y en parte empírica, diría que Meridiano –dedicado al tema deportivo- es el periódico de mayor circulación en Venezuela, con un promedio de 600 mil ejemplares. Le sigue Últimas Noticias, de proyección oficialista, con 500 mil. Después, los diarios de interés general, oposicionistas, El Universal -140 ó 150 mil- y El Nacional -130 ó 140 mil-.
La opinión desfavorece al Guasón
En la prensa contraria al Guasón, los articulistas de opinión –que son lamentablemente, los menos leídos- están contestes en dos variantes:
1.   De seguir como va, Henrique Capriles gana las elecciones presidenciales del 7-O
2.    Sin embargo, el fraude va, pues ni el Virrey Comandante Presidente, ni su Rey en Cuba, ni los bribones de la boliburguesía y los mandos militares narcorruptos pueden darse el lujo de entregar el poder.
 Fíjese, amigo lector. Sólo en dádivas a los petrochulos, el inquilino cada vez más temporal de Miraflores regala 7 mil millones de dólares al año, ó 7 billones en términos yanquis. Exactamente el mismo ingreso petrolero que recibía el Presidente Rafael Caldera antes de entregarle el mando en 1999.
La reciente estrangulación de la embajadora venezolana Olga Fonseca en Kenia a manos, supuestamente, de Dwight Sagaray, secretario de la embajada,  se debe según la Fiscalía de Nairobi a que, una de las pocas funcionarias de carrera conque Venezuela contaba, llevada a ese país africano para que pusiese orden en la pea, había prohibido la recepción de valijas  diplomáticas pues éstas contenían ingentes cantidades de coca de alta pureza, destinadas al mercado europeo.
El narcotráfico desde varios puntos de envío
La sordidez del caso no debe velar el hecho de que ya no es sólo desde el llamado Cartel de los soles se envía el polvo maldito que da risa y llanto al mundo, sino, asimismo, desde el despacho del niño mimado –por ahora- del Guasón, su canciller Nicolás Maduro. Al que acaba de liberar de la afrenta de una derrota segura en los comicios regionales para la gobernación del Estado Carabobo.
Quien no ha corrido con la misma buena suerte es el denominado Zar del transporte, otrora poderoso gobernador de Miranda, a quien su jefe le preparara una nueva humillación: perder en Monagas.
Ni siquiera el consuelo de estar estrenando morada lo reconforta. Y eso que está ubicada en el Country  de Caracas, urbanización cuyo exclusivo club ya cuenta con 4 miembros de entourage del Guasón, y cuya membresía, en un 50%, se ha vuelto boliburguesa, gracias a los negocios confesables e inconfesables que realiza con la dictadura.
Me imagino –por fuera se nota- que los muros de la quinta serán blindados –como los de sus vehículos-, pero que adentro no habrá ni un estantico para los libros, pues su actividad más connotada como primer mandatario mirandino fue convertir las bibliotecas públicas en papel toilette. Sobre todo cuando las obras creadas por majunches como Rómulo Gallegos, Arturo Uslar, Rómulo Betancourt y otros propaladores de esas perversiones llamadas Libertad y Democracia.
No perder el tiempo en pendejadas
Me preocupa que la oposición, ahora reencarnada en la MUD, no aprende, pese a que la vienen arrastrando, a carajazo limpio, desde las elecciones de 2004.
Ahora pierden un tiempo precioso declarando sobre el secreto del voto, cuando si se da los venezolanos de verdad quieren esperan esa vaina es una nimiedad.
A usted, amigo lector, ¿no le parece una reverenda pendejada perder el tiempo en explicaciones técnicas como las de las tres capas de protección del voto, contando sólo con un canal de televisión de alcance y cobertura limitados, y unos 600 mil ejemplares de diarios favorables a la causa en Caracas y Provincia?
Si yo fuera el copy de la oposición, escribiría un mensaje inspirado en el siguiente qué decir: En el supuesto negado de que el voto no fuera secreto, a usted, elector, qué le importa. Vamos a ganar, y una vez tomemos el control del CNE, su nombre en la lista de enemigos de este régimen, será su privilegio en la lista del gobierno de transición. Dicho de otra manera, La lista de Tascón funciona al derecho y al revés.

domingo, 29 de julio de 2012

El Guasón, Santa Anna y la Historia Universal de la Infamia



La infausta historia de Santa Anna
Al conversar hoy con mi tocayo coriano, recordé al más grande de los traidores mexicanos, al general Antonio López de Santa Anna, presidente de México en 10 oportunidades, cuyo desempeño en la Primera Magistratura de su nación se  asemeja asombrosamente al del Guasón.
Tras fracasar como estudiante y comerciante, Santa Anna se alistó en el Ejército Español, y llegó a ser su Comandante General en Veracruz hasta que los vientos cambiaron de rumbo.
Inició su carrera política en 1824, como gobernador republicano en su provincia natal.
Entre 1831 y 1833, navegó entre aguas liberales y conservadoras, promoviendo su candidatura a la presidencia.
Ungido con ella (1835), partió a sofocar la insurrección de Texas, y logró una victoria pírrica contra los defensores de El Álamo, quienes en su mayoría eran granjeros y cazadores.
En su nada admirable campaña, se acantonó en una posición militarmente indefendible, cercana a la población de San Jacinto.
Su parálisis parece haber sido motivada por la relación sexual con Emily Morgan West, la Rosa Amarilla de Texas, una atractiva liberta capturada por él en 1836.
Durante los períodos refractarios del apasionado romance, Emily  copió los planes de batalla de Santa Anna, y haciéndoselos llegar al general Sam Houston.
Santa Anna fue derrotado y  apresado por el general Samuel Houston, ante quien firmó la rendición incondicional del Ejército Mexicano, reconociendo en ese mismo acto la Independencia de Texas.
Tras ser conducido a Washington, fue dejado en libertad por el Presidente Andrew Jackson, oportunidad durante la cual trocó su enfoque sobre El Imperio.
El regreso del Monstruo de San Jacinto
Después de una larga expatriación en Cuba, donde fue ubicado por Jackson para emplearlo como peón en el juego de ajedrez de la expansión yanqui, un agente de inteligencia estadounidense le llevó los milloncitos solicitados para financiar su retorno, lo cual ocurrió en 1837.
Empero, el pueblo mexicano, que le malquería por la catástrofe tejana, no le paró mucho a su caudillo y paisano. Gracias a que los franceses decidieron cobrarse una deuda pendiente, ocupando a Veracruz al estilo bucanero, recuperó algún prestigio en la llamada Guerra de los pasteles (1838).
Durante las acciones de la contienda, perdió una pierna y organizó un funeral de estado para disponer dignamente de dicha extremidad. Lo más curioso de este acto es que guarda, asimismo, una estrecha similitud con el show que organizaría siglos más tarde el Guasón para sacarle provecho propagandístico a un supuesto y mortal cáncer.
La astucia como estrategia de gobierno
La pierna de Santa Anna anduvo dando tumbos por allá y por acá, hasta terminar devorada por un famélico y hambriento cacri –perro callejero multiético-.
Los excesos autoritarios de Santa Anna no eran notorios por su crueldad, al igual que los del Guasón, sino más bien por su habilidad para marginar a los enemigos políticos, forzándolos a salir del país, exiliándolos, persiguiéndolos o arruinando sus reputaciones.
Una soprendente faceta del carácter de Santa Anna es que nunca fue sanguinario. No se le puede acusar de asesinatos políticos ni de persecuciones cruentas. Con frecuencia utilizó el exilio como un medio para deslegitimar a sus enemigos, pero por naturaleza no fue un hombre sanguinario, excepto durante las batallas donde estuvo involucrado.
En 1839, fue designado presidente de nuevo, más debió renunciar cuatro meses más tarde, no sin desaprovechar la corta estada para incrementar los impuestos, hostigar a sus contendores y ejercer una implacable censura de prensa.
En 1841, merced a un golpe de estado, obtuvo la presidencia una vez más, y la continuó detentando hasta 1853.
La de San Jacinto no fue su única ni peor derrota.
Una derrota harto sospechosa
Casi logró ganar la Batalla de la Angostura, crucial para el mantenimiento de las fronteras del noroeste mexicano, pero, curiosamente, se retiró cuando estaba a punto de derrotar al general Zachary Taylor y al ejército invasor. Después, perdió, entregó Veracruz a los yanquis, y, tras evacuar Ciudad de México, se exilió en Colombia, dejando a EEUU dueño de Tenochtitlán, la otrora esplendorosa capital del Imperio Azteca y del Virreinato de Hernán Cortes.
Al final de su accidentado y largo ejercicio, México quedó más empobrecido y endeudado que nunca, sin California, Nuevo México, Arizona, Nevada ni Colorado, ¡la mitad de su superficie!
EEUU terminó anexionándose estos vastos territorios mediante el pago de la módica suma de 15 millones de dólares. Y no quiso seguir extendiendo más sus conquistas, pues no creía poder controlar ni organizar a la mayoría indígena y mestiza del país.
Los caudillos inservibles
El Guasón es un fenómeno telúrico, como lo fueron Santa Anna y otros que han desgobernado a Ibero América.
Su manipulación del pasado tampoco resulta novedosa u original.
Ya el Ilustre Americano, por animadversión hacia Andrés Bello y Lino Gallardo, convenció al mundo de que los autores del Himno Nacional eran Vicente Salias y José Landaeta.
A partir de Nikita Jruschov, las crónicas  soviéticas se rescribieron por completo,  soslayando la participación de Joseph Stalin aún durante II Guerra Mundial, donde su liderazgo resultó más que decisivo.
Por eso Jean-Paul Sartre propone centrarse en la Literatura y no en la Historia para conocer el pasado, pues a la última la escriben los vencedores. Humberto Cuenca, con igual convicción, invita a investigar las noticias, que son inmediatas y no elaboradas.
—¿Cómo pudo un personaje así haberse graduado en la Escuela Militar? —me preguntó un viejo oficial del Ejército, que hizo la carrera desde recluta hasta general de división.
Le respondí:
—Pregúnteselo y contésteselo usted mismo. Forma parte del karma venezolano, del cual no sabemos cuánto falta todavía por pagar.
El régimen chavista nunca ha sido ni será una revolución, no porque a los contrarrevolucionarios les tentara la desesperación y la aventura –como afirma Guillermo García Ponce-, sino porque las desacertadas decisiones del  Guasón, aunadas a la manifiesta incompetencia e improbidad de sus gerentes públicos han llevado a niveles intolerables la corrupción, el derroche económico, la desocupación y la inseguridad en Venezuela.
Porque casi todo lo que el Guasón hizo y continúa haciendo nos acerca cada vez más, con mayor velocidad, a la anomia. Porque la lucha de clases liderada por Chávez, innecesaria e injustificada, constituye una forma solapada y oportunista de su racismo, resentimiento y reconcomio, inaceptables no sólo desde las ópticas constitucionales, éticas o religiosas, sino también desde el punto de vista científico, merced a los recientes hallazgos sobre el mapa del genoma humano y el origen el hombre.
Porque la depresión, incertidumbre y temor colectivos en los cuales ha sumergido al país impiden la reactivación del aparato productivo, estimulan la exportación de capitales y únicamente dejan como alternativas para la disidencia la conspiración o el exilio.
Si México oculta a por vergüenza y humillación mantiene velado el capítulo de Santa Anna, el militar que le regaló a EEUU la mitad de su territorio; los venezolanos, que somos bien hablachentos, pasaremos siglos analizando la traición del Guasón, que hipotecó a los chinos, los rusos y los chulos latinoamericanos las riquezas del subsuelo.
Que la deshonra caiga sobre la memoria de estos traidores a la Patria, candidatos a un apéndice de la Historia Universal de la Infamia.

domingo, 22 de julio de 2012

El Tyrannosaurus Rex te vigila en San Juan de los Morros



200 mil barriles diarios de Excremento del Diablo
Inmerso en el pantano en el cual ha sumergido a su nación por medio siglo y ahíto por los 50 mil barriles de Excremento del Diablo que se traga a diario –más los 150 mil que cambia por otras delicatesen para calmar su insaciable apetito-, el Tyrannosaurus Rex observa, a través de la moderna infotecnología, los cuatro gatos y medio que el humilde soldado a su servicio ha logrado arrejuntar en una calurosa y polvorienta tarde de San Juan de los Morros. Se trata de un limitadísimo número de tarifados, que aplauden el paso de la carroza, soportan desafinados cantos y escuchan el verbo enloquecido del comandante-presidente de la que otrora fuera la República de Venezuela. Y la presencia omnipotente, omnipresente y omnisciente del más grande de los dinosaurios políticos que registra la Historia fue detectada y anunciada, con veneración, por el inquilino temporal de Miraflores.
Como el Gran Arquitecto de la Maldad que siempre ha sido, el mayor de los dinosaurios tuvo que fabricar víboras mortales a partir de los genoma de humanos muy particulares, de personajes sadomasoquistas como Ramiro Valdez, el Torturador de La Cabaña, pues en Cuba no se dan naturalmente las serpientes venenosas.
Las víboras están intranquilas
Por eso, al Tyrannosaurus Rex y a su entourage debe preocuparles mucho la receptividad del, no del mensaje de la de oposición venezolana, sino del mensajero Henrique Capriles Radonzki y el vínculo emocional logrado por él con los electores potenciales que habrán de acudir a las urnas el 7 de octubre del presente año.  A estas alturas deben haberse prendido todas las alarmas en el novísimo Virreinato, porque el autor de las Declaraciones de La Habana sabe que, en Comunicación Social, lo afectivo es lo efectivo y preferencia antecede a cualquier acción u omisión en la compra de un bien o el uso de un servicio.
La estrategia de las 3 C
Lo que lleva inevitablemente al humilde soldado al servicio del Tyrannosaurus Rex a radicalizar su estrategia comicial diseñada en los laboratorios de guerra sucia del G2 de la capital insular, madurada en la residencia del presentador dominical de Televén y jefe de esa familia multigeneracional, dedicada a la corruptela administrativa, apoyada  por los encuestadores que saltaron la talanquera y se cuadraron con los enemigos de los empresarios privados que les habían conducido a la fama y la riqueza.
El contenido de dicha estrategia se basa en las tres C: cadenas radioeléctricas, cobas al por mayor –mentiras en venezolano, como los resultados de los sondeos publicados por Oscar Schemel- y culillo –miedo, también en criollo, esparcido por el Guasón y la hiena que dirige el despacho de Misterios, Trácalas y Complicaciones, a través de la hegemonía comunicacional de la cual dispone el régimen; y el rumor en los canales de Radio Bemba, liderado en cada empresa del Estado por su gerente nombrado a dedo-.
La caída de las 3 C
Pues bien, el Tyrannosaurus Rex debe percibir la estrepitosa falla de la información y la propaganda oficialistas.
Contra las cadenas radioeléctricas,  un alto porcentaje de los televidentes –quizás un 40% o más- está suscrito a algún sistema de televisión por suscripción.
Y no me refiero a las grandes firmas –DirecTV, Inter y Supercable-, sino a más de 24 cableadoras diseminadas por la geografía nacional.
Por ejemplo, dos de ellas sirven a los populosos barrios de La Vega, Montalbán y Catia. Según sus dueños, el porcentaje de moratoria en los pagos es mínima, pues los afiliados prefieren dejar de satisfacer algunas de sus necesidades básicas que calarse las interrupciones y desatinos del Guasón.
También en los cuarteles, anclados a VTV, se ha puesto de moda apagar el televisor. Si, aunque Ud. no lo crea, está ocurriendo muy frecuentemente en Fuerte Tiuna.
Las cobas son como la ñoña, que, al final, caen por su propio peso. Al contrario de lo que creen la Hiena y otros desaventajados y trasnochados discípulos de la Escuela de Fráncfort, es imposible transformar la realidad objetiva mintiendo, así se repitan los argumentos falsos mil y una veces.
Como aseveraba Abraham Lincoln: Se puede engañar a todo el mundo alguna vez. Se puede engañar a algunas personas todo el tiempo. Pero no se puede engañar a todos todo el tiempo. Y, según mi percepción, hemos llegado, todos, al todo el tiempo.
Algunos capitanes de empresa y emprendedores jóvenes con quienes me reuní recientemente, me hicieron visualizar una faceta desconocida del culillo. Al menos para mí.
Según ellos, no es que hayan perdido el miedo, sino que no les sirve para nada ni pueden darse el lujo de dejarse inmovilizar por él, pues la suerte está echada y, en el supuesto negado de que el Guasón se quede –ojo, se quede, porque ganar no gana- para ellos no hay otros caminos que la expropiación y la expatriación. Por lo cual, están dispuestos a echar el resto.
A cobrar la victoria, así The Big Brother is watching you  -El Hermano Mayor te vigilia-; que puede traducirse así: El Tyrannosaurus Rex te vigila en San Juan de los Morros.

martes, 17 de julio de 2012

El telegrama chimbo y el pacto chucuto


La concha de mango
Resulta obvio que el radiograma prohibiéndole a los militares presenciar el discurso del Flaco fue una concha de mango.
La cual pisó su comando, en pleno, y le permitió al Guasón retomar la iniciativa mediática, desviando la atención sobre el justo reclamo de Capriles sobre el desvergonzado ventajismo oficial en la propaganda política.
Pese a que quien propuso un pacto para cumplir las reglas del juego fue, precisamente, el candidato opositor, el Guasón se aprovechó del desconcierto causado por el radiograma chimbo para hablarle tres horas en cadena a los oficiales, desacreditando e intentando desestimar las habilidades de Capriles como futuro Comandante en Jefe; mientras que su lugarteniente, el infame psiquiatra que saquea las arcas de Caracas, arremetió hoy desde el CNE –partiendo de la mentira gobbeliana- contra la dirigencia en pleno de oposición.
Lo del radiograma pudo haber sido una ingenuidad, que me cuesta creerlo. Yo lo atribuyo, más bien, a los factores de colaboracionismo e infiltración en la MUD los cuales he denunciado sistemáticamente por este blog, y que aparecen, de vez en cuando, sobre todo al momento de causar daños significativos.
La política es guerra sucia
Recordaba mi tocayo coriano dos casos emblemáticos:
1. La supuesta gravedad del sarcoma del Guasón, propalada a los cuatro vientos por Nelson Bocaranda, que le arrebató la primera plana a los 3 millones y medio de votos de las primarias. Muchos antichavistas consideraron que el mandado ya estaba hecho, y que la mano de Dios pondría fin a la dictadura, por lo que se olvidaron momentáneamente de la labor política y hasta libaron por la crónica de una muerte anunciada.
2. La atribución de la autoría a la ETA de los ataques terroristas del 11 de marzo de 2004 en la Estación de Atocha de Madrid, efectuado una semana antes de las elecciones generales, en cuyas encuestas el Partido Popular llevaba más de 18% de puntos sobre el PSOE. Empero, bastó y sobró la explotación propagandística de estos errores crasos de inteligencia e información para que los votantes le dieran la espalda a quienes les habían gobernado hasta entonces con eficacia, eficiencia y efectividad.
Globovisión nunca se vio en los cuarteles
Sabido es que en todos los establecimientos militares, los únicos canales visibles son los de Venezolana de TV. Por lo cual, a mi lo del radiograma no me convenció desde el principio. ¿Para qué prohibir por escrito algo que no está permitido desde hace, al menos un década?
¿Qué hubiera hecho yo si me hubiesen pillado en una falta similar? Aceptar mi culpa, prometer mayor prolijidad en el manejo del material subversivo que llegue a mis manos y haga publicar, y generar una investigación pública para descubrir manos peludas entre los míos.
En lugar de eso, ¿qué ha hecho la MUD? Ir a firmar, como corderitos, el acuerdo redactado por el CNE, denunciado como chucuto por su candidato, sin ninguna respuesta para la prensa sobre qué hacer si el Guasón lo viola –que lo va a violar, a diestra y siniestra, pues su estrategia mediática se basa en cadenas, mentiras y miedo, como lo asegura el docente y periodista Raúl Hernández-; y, como si fuera poco, recibir el baño de ñoña que la rata de albañal dde la Alcaldía les echó encima. Y todo esto, ¿en nombre de qué?
Como dice el portavoz de la MUD, de que estamos apegados a la Constitución. Si, ustedes sí, los otros no. En verdad, la relación karmática del radiograma chimbo y el pacto chucuto resulta indigna e indignante; y, además, ni se entiende ni se explica.

domingo, 15 de julio de 2012

La trampa también corre contra El Flaco



Una comanda sin pinchos
Almuerzo con mi primo barcelonés y Antonio, quien es gocho pero, tras vivir en el Puerto por varios años, se volvió más papista que el Papa –lo cual, es este caso, significa más anzoatiguense que el propio general de división José Antonio Anzoátegui, a quien la entidad oriental venezolana debe su gentilicio-.
Antonio se presenta como refuerzo para convencerme, pues el primo no me percibe como muy creído en la inevitabilidad del triunfo del candidato opositor Henrique Capriles Radonzki.
Sucede que, en la mayoría de los casos, hablamos por teléfono, y debemos ser muy cuidadosos de nuestra conversación, porque Ramirín ha pinchado todas las telecomunicaciones del país desde la capital insular del Imperio Neocolonial  y, últimamente, al referirse uno a alguien muy mentado, nombrándole su progenitora, no pasa de las primeras dos palabras: Ese hijo de…
Y es que así funciona hoy la nacionalizada CANTV, con aprendices de esbirros que invierten sus horas de trabajo escuchando y grabando pendejadas, para solaz y a veces orgasmo de sus jefes.
Capriles gana de calla, pero…
Bueno, primo y Antonio, a mi no me cabe la menor duda sobre la victoria comicial de El Flaco, como tampoco sobre que el Guasón y su banda de forajidos harán todo lo posible e imposible por mantener el poder a toda costa.
La primera convicción proviene, bueno, dado que las percusias decidieron prohibir que revelara públicamente mis fuentes informativas, porque eran muy buenas y revelaron antes lo que las demás sostienen ahora, diré que últimamente me metí a astrólogo –respetable oficio aparentemente aún permitido o, al menos, no prohibido por la banda de las tres del CNE-, y que la influencia de Júpiter sobre Urano anticipa una diferencia aproximada de 10 a 13 puntos para los idus de octubre.
No basta con un millón para considerarse millonario
Si esto fuese así, de acuerdo con dicho conocimiento cabalístico y milenario, habría una diferencia de cerca de 1 millón 100 mil votos de Capriles sobre el multicitado en mis blog.
Y para que algún cretino o cretina no vuelva a decir que no sé manejar las tablas aritméticas o la regla de tres, voy a explicar el resultado anterior y su fórmula.
Veamos. Hay 18 millones o un pelo más de electores, de los cuales 1 millón viven expatriados por causas ajenas a so voluntad.  De éstos, algunos ejercerán su derecho, otros no –como los mayameros, verbigracia-.
El promedio histórico venezolano para elecciones presidenciales ha sido de un 70%, más o menos. Lo cual, en este caso, representaría un total de 11 millones de votantes.
Por lo que, unos 10 puntos –descontando el margen del 3% de error de las en…, perdón, quise decir, de las predicciones astrológicas, nos llevaría a la ventaja competitiva del ex gobernador mirandino.
En todo país donde hubiera una verdadera democracia, en Paraguay, por ejemplo, 1 millón 100 mil votos serían más que suficientes para que el candidato derrotado hiciera sus maletas, y abandonara Miraflores,
Hay 2 millones de manos peludas
El caso es que acá no, ya que el fraude corre parejo con el éxito del candidato opositor, que se ve en las masivas manifestaciones de apoyo en las calles de Caracas y la Provincia,  y se palpa en la diaria indignación de los electores frente a la praxis de la Teoría del Caos que el régimen ejecuta desde hace 14 años.
Los expertos –también astrólogos, porsia- estiman que en la Sala de Escrutinios –a la cual la oposición no tiene acceso- y en el padrón electoral –al cual tampoco- hay 2 millones de electores virtuales.
De ser eso cierto, incluso ganando por 1 millón 100 mil votos, Capriles podría perder por 900 mil.
Y eso es, Antonio, lo que yo quiero que consideren mi primo y tú. Ah, bueno, pero si te sabe tú sabes a qué la, digamos, astrología, olvídate de mi postura y comentario.
Pero, al contrario, si ves en ellos algo que te preocupe, deberías reunirte con tu gente, e irse preparando no sólo para votar y cuidar los centros electorales, sino para cobrar los votos.
Y te lo digo, a ti y al primo, porque no he visto a los chamos de la MUD actuar con diligencia en ese sentido, ni en éste ni en los anteriores procesos. pero sí a las percusias, preparando emboscadas a granel, como el famoso acuerdo que tanto alabó el Guasón.
Y es que, Antonio, en estos tiempos que corren, la trampa también corre contra  El Flaco.