lunes, 25 de enero de 2010

La sartén por el mango… y el mango también

Ante el último y aparentemente definitivo cierre de RCTV, al menos por lo que le resta de tiempo al régimen, vale la pena un recuento sobre la persecución de las tiranías contra los medios que no se pliegan a sus deseos de uniformar sus contenidos dentro de líneas oficialistas.
La historia de los medios de comunicación social, en Ibero América y Venezuela, puede resumirse como una lucha permanente por la conquista y defensa de las libertades de expresión e información, amenazadas desde siempre por los gobiernos autocráticos.
Un verdadero diario, tal como lo conocemos hoy en día, no apareció en Sudamérica hasta el 4 de mayo de 1839, fecha del lanzamiento de El Comercio de Lima. Sus fundadores, Manuel Amunátegui y Alejandro Villota, enemigos durante la guerra de Independencia – el primero al servicio de la Corona Española, el segundo bajo las órdenes del prócer José de San Martín –, unieron entonces sus talentos en una nueva nación y un viejo oficio.
Desde ese momento, El Comercio se convirtió en paradigma de la mejor prensa latinoamericana, ya que su mezcla de contenidos respetaba la voluntad del anunciante y priorizaba, a ultranza, la defensa los derechos humanos y las libertades de información y expresión.
Era tan novedoso su estilo que, Félix Vicuña, Editor en Jefe de El Mercurio de Chile, a quien le tocó vivir exiliado en Lima, se asombraba de que los sueldos de los redactores de El Comercio los pagasen los remitidos contra sus propietarios.
A partir de 1875, José Antonio Miró Quesada – nacido en Panamá en 1845 – se incorporó como copropietario y codirector de El Comercio y, desde entonces, la empresa pertenece a la familia del patriarca. Hoy sus biznietos, Alejandro y Gabriel manejan las grandes divisiones de la empresa multimedia: televisoras, radioemisoras, editoras de libros, revistas y material de puntos de venta.
El Comercio contó desde sus comienzos con las mejores plumas de la nación, Ricardo Palma y César Vallejo, entre otros ilustres intelectuales, y fue el primero en ofrecerle a sus lectores cables internacionales, temas femeninos, divulgación científica e impresión a color.
El Comercio resultó blanco de numerosos atentados, cuyas autorías se atribuyeron a los gobiernos y partidos que detentaban el poder. En 1919 fue quemada la vivienda de la familia Miró Quesada y se produjo un intento de saquear el periódico, bajo la vista gorda de las autoridades; una conjura que fracasó gracias al valor de los trabajadores y propietarios del órgano informativo, quienes emplearon las bobinas del papel como escudos antibalas.
La ciudad entera recibió con espanto una terrible noticia, publicada en la edición vespertina del miércoles 15 de marzo de 1935 Antonio Miró Quesada de la Guerra, director de El Comercio, murió asesinado junto a su señora esposa, tan sólo horas antes de la circulación de aquella edición. Una mano alevosa y cobarde, un joven delincuente fanático de una agrupación política de la época había descargado siete balas de cacerina sobre ambos, disparándoles por la espalda… Entre 1974 y 1980, El Comercio fue confiscado por órdenes de la dictadura castrocomunista encabezada por el general Juan Velasco Alvarado, y muchos de sus periodistas resultaron expatriados.
El diario más antiguo de Colombia, El Espectador, acaba de cumplir 120 años. Desde su nacimiento, en 1887, su posición le ha valido duros golpes: el saqueo y la destrucción de sus instalaciones en 1952; el asesinato de su director, Guillermo Cano Isaza, en diciembre de 1986; y el bombazo que destruyó su planta física en 1989…
Pero no sólo son los dictadores de turno quienes atentan contra y cierran los medios que les adversan. A ellos se une ahora la fuerza del comercio ilícito, una perversa actividad económica que se basa en las soberanía de los estados nacionales, la tecnología comunicacional de la globalidad y la conchupancia de los funcionarios corruptos.
Según Diana Calderón, refiriéndose al asedio al cual está sometido el gobierno de Uribe Vélez por la insurgencia colombiana: El impacto del conflicto ha sido distinto en las diversas regiones del país, y los medios de comunicación lo padecen de manera diferente. Entre Bogotá, que lo vive esencialmente a través de los medios, y regiones como Arauca, desde donde todos los periodistas tuvieron que salir por amenazas, hay un verdadero abismo. Ciudades con Medellín han visto la violencia del narcotráfico; en Cúcuta se combinaron la violencia guerrillera y paramilitar con el surgimiento reciente del narcotráfico y negocios ilegales como el contrabando de gasolina. Varios medios han sufrido atentados con bombas, sus periodistas asesinados, amenazados u obligados a exilarse.
En nuestro país la situación ha empeorado, debido a la polarización política y la injerencia de otros poderes públicos contra las voces y los medios independientes; pero no hay nada nuevo bajo el Sol, pues tanto los mandatarios autoritarios como los demócratas han demostrado poca paciencia, si es que alguna, contra los medios y profesionales que les enfrentan.
Abundan muchas muestras sobre la materia, desde los intentos de expropiar y dinamitar al El Correo del Caroní y el cierre de RCTV, así como las amenazas contra Globovisión, hasta la orden que diera en el Siglo XIX el presidente Antonio Guzmán Blanco, de asaltar e iluminarle el trasero al periodista Juan Vicente González para constatar si en verdad era hombre.
Este corsi y ricorsi a un pasado oscuro persigue y estigmatiza a quienes hacen de escribir un oficio. Se cuentan ya por decenas los heridos y bajas mortales en la defensa de las libertades de información y expresión en Venezuela, por centenas los hostigados o a quienes se les aplica el terrorismo judicial por disentir públicamente de la historia oficial, reescrita a diario, al más puro estilo soviético y con la idea perversa de recrear en nuestro país el modelo comunicacional que implantara a finales del decenio de los cincuenta del siglo pasado el peor de los sátrapas del Caribe, Rafael Leonidas Trujillo, conocido como Palacio, Radio y Televisor La Voz Dominicana.
Allí se conjugaban, en Ciudad Trujillo, la única escuela de actores y locutores, la televisión de cobertura nacional, la radio local y provincial, las novelas, las cuñas y, en general, todos los programas que un pueblo hermano y vecino, sometido al más feroz vasallaje, podía ver o escuchar. Para asegurar las audiencias cautivas y la sintonía total, los Volkswagen de la policía secreta de Trujillo recorrían las calles nocturnas de Santo Domingo, San Pedro de Macorís, Santiago de los Caballeros, Puerto Plata y otras poblaciones insulares; y quien no escuchaba o veía los programas del oprobioso régimen, era detenido, conducido a sus mazmorras carcelarias; y terminaba siendo torturado y encarcelado por largos períodos, o, simplemente, desaparecía.
Fue el mismo modelo que empleó Fidel cuando sustituyó a una televisora comercial, de interés general e información oportuna y veraz, como lo era CMQ de La Habana, por Telecuba. Y el que más tarde utilizaría Velasco Alvarado al confiscar los estudios e instalaciones de Americana y Panamericana de TV, las dos estaciones privadas de mayor rating en el Perú, y transformarlos en un bodrio llamado Telecentro, al cual la mayoría de los televidentes de esa nación andina le volvió las espaldas.
La acción rapaz de Velasco Alvarado terminó con los demás canales independientes, que cerraron por falta de recursos, pues el gobierno peruano les tachó como políticamente incorrectos, les subió a costos impagables el suministro eléctrico y extrañó a los más connotados empresarios, como Genaro Delgado Parker, director de Panamericana, quien se refugió en México e hizo dinero y fama al amparo de Televisa.
Lo interesante, en ambos casos, es que ni Fidel ni Velasco se fijaron entonces para nada en las modalidades de la televisión de Europa Oriental o China Comunista, sino que se apegaron al formato desarrollado por Trujillo, lo cual pareciera demostrar que los autoritarismos, sean del signo que fueren, emplean las mismas estrategias y tácticas para sojuzgar a sus países.
Que La Voz Dominicana no se repita en Venezuela ya no depende de la defenestrada RCTV, sino de todos.
Y de ahora en lo adelante hay que andar con mucho tino, pues convertirse en el brazo ejecutor de las decisiones del que te conté, como sucede con Mario Seijas, presidente de la Cámara Venezolana de Televisión por Suscripción, no le garantiza al dirigente gremial para nada su futuro y la prosperidad de las empresas que representa, porque el futuro es Cuba, el comunismo, y allí no hay posibilidades de que el ciudadano de a pie pueda ver alguna señal satelital.
Y, asimismo, de este lado, hay que controlar la ira, para emplearla en el momento adecuado y contra quienes se la merecen, que no son los trabajadores de otras plantas. Fue muy desagradable, innecesaria e injustificada la reacción que hubo hoy contra Oscar Yánez, quien se dirigía a la asamblea de periodistas reunida en las inmediaciones de RCTV, y al que lo obligaron a bajar del podio y le recriminaron que por cuál razón no se pronunciaba de esa manera vehemente a través de su propio canal. Cualquiera, con dos dedos de frente y que piense con la razón y no con las vísceras, sabe que Yánez ha sido un contumaz enemigo del que te conté: sólo basta con leer sus columnas en El Nuevo País. Y que si no se expresa de igual manera por Vendevisión, no es porque esté comprado, sino porque el la planta no es suya sino de Gustavo Cisneros.
Miguel Ángel Rodríguez, en Globovisión, declaró también hoy que disentía de sus colegas que trabajaban en medios simpatizantes de la dictadura o mudos, bajo la excusa de que tenían que llevar la arepa a sus casas, y que les había respondido que si, entonces, ellos le juzgan como irresponsable por actuar como lo había hecho.
Con todo el respeto, simpatía y admiración que le profesamos a Miguel Ángel, creemos que está equivocado, ya que hasta el domingo pasado el también pudo acarrear el condumio a su familia, ya que contaba con el respaldo económico, profesional y ético de la empresa para la cual trabaja; cosa que muchos otros, para poderlo lograr, hemos tenido que apelar al reciclaje y la reingeniería personales.
Pensamos que las acciones a tomar son otras, además de las protestas estudiantiles, que hoy se cobraron una nueva víctima fatal en Mérida. No ver Vendevisión ni Telovén, por ejemplo. Hay otras opciones –mientras duren-: videos, Internet, leer e ir al cine. Es un poco la idea de Ghandi aplicada a la realidad objetiva del país. Y acumular energías para cuando llegue el momento, que inevitablemente más temprano que tarde llegará. Mientras tanto, entender que no son los payasos sino los dueños de los circos quienes tienen la sartén por el mango… y el mango también.

viernes, 22 de enero de 2010

¡Zape gato, maragato!

No recordamos quién dijo que Haití era como esa abuela negra que muchas familias caribeñas tienen y ocultan en la cocina cuando llegan las visitas, pues se ufanan de la operación blanqueo con la cual sus antecesores modificaron la apariencia genética de su descendencia. Le hemos preguntado al respecto a algunos compañeros docentes, que tampoco lo saben, y han lanzado al voleo tres nombres: Rómulo Gallegos –posiblemente por su novela Pobre Negro-, Andrés Eloy Blanco –por su poema Angelitos Negros, popularizada por el bolero homónimo- o Juan Liscano –porque ser la lengua más viperina que un su época tuvo la intelectualidad venezolana-.
Lo cierto es que el doctor Francisco Herrera Luque, en su novela En la casa del pez que escupe el agua (1978), relata la anécdota de uno de esos hijosdalgos españoles que vino a hacer la América durante la Colonia. En su caso, intenta llegar al patrimonio por el matrimonio, y le pide la mano de su futura a un antiguo conquistador, que ha sentado sus reales en la villa de Santiago de León de Caracas. En medio de la solicitud, una anciana señora se desliza, sigilosamente, por la sala. El señorito pregunta: Y esta indígena, ¿quién es? A lo que le responde su interlocutor, que. como afirma Karl Jung respecto a los cowboys norteamericanos, se cha convertido en aborigen no por etnia sino por la necesidad de adaptación al entorno, le responde: La madre de tu prometida. Y, al observar un gesto de estupefacción en su futuro yerno, aclara: Cuando vinimos a Venezuela, no había mujeres blancas. Y como no éramos maricos, nos las apañamos como pudimos…
El extraordinario episodio destacado por Herrera Luque, que tiene todos los visos de verosimilitud, revela la esencia del proceso de formación de lo que Arturo Uslar Pietri llamaba la raza cósmica, o humanidad del futuro, donde nadie será caucásico, negroide o mongoloide puro, sino más bien café con leche, con el culo de la señorita de Tal –según lo afirma Jorge Luis Borges en su Historia universal de la infamia-, ojitos achinados y pelo liso. Un sueño que aterroriza al que te conté y a muchos de sus delincuentes asociados, que ven en el mestizaje una afrenta que se opone a sus proyectos racistas, ya que el indigenismo y el afro-americanismo no son más que torpes intentos de llevar la lucha de clases a una realidad subjetiva que nos resulta absolutamente extraña.
Pues bien, donde no se dio la raza cósmica fue precisamente en Haití. Y no sucedió allí porque, a partir de la traición del general Charles Leclerc, gobernador insular, a la palabra de honor dada al segregacionista François Toussaint-Louverture, en la Isla Mágica se desarrolló una confrontación que no ha tenido final, y que puede resumirse en la letra una conocida guaracha de Celia Cruz: Tongo le dio a Gorondongo,/ Gorondongo le dio a Bernabé./ Bernabé le pegó a Muchilanga,/ le dio burundanga/ y le hicha los pies… etcétera.
Conocida es cómo comenzó la merenda du pretos haitiana –expresión original papiamento-, con la derrota de la Legión Extranjera y la degollina de los blancos que no emigraron y los mulatos que no tuvieron a dónde irse. Cuando ya no había minorías raciales identificables de visu, los negros comenzaron a matarse entre sí, y acabaron con las posibilidades de lo que había sido hasta entonces el enclave ultramarino más próspero de Francia, con un per cápita mayor que el de la Confederación Suiza, una flota propia que movilizaba más de 500 buques mercantes entre el Nuevo y el Viejo Mundo y una producción agroalimentaria que no sólo satisfacía las demandas de los consumidores locales, sino que permitía la exportación de excedentes de alto valor a Francia y otros mercados internacionales. Haití era tan rica que, décadas después, fue allí donde concurrió Simón Bolívar, tras la pérdida de la Primera República, a obtener apoyo financiero, oficiales y armas para continuar con su gesta libertaria.
Más avanzado en el tiempo, cuando los haitianos se hartaron de matarse entre ellos, decidieron invadir a la pacífica República Dominicana –entonces una provincia española-, y ejercieron una cruel tiranía por más de cuatro lustros, hasta que los dominicanos reaccionaron y los devolvieron al pedazo de la Española que siempre habían ocupado. De manera que los héroes de la Independencia venerados en Santo Domingo no son los que lucharon contra los españoles, sino quienes derrotaron a los haitianos. Mucho después, cuando el sátrapa Rafael Leonidas Trujillo asumió el poder, se vengó de las afrentas del pasado –y , de paso, asustó a sus paisanos- ejecutando a más de 30 mil haitianos que vivían al otro lado de la frontera. Aunque EEUU condenó a Trujillo a pagar 2 mil dólares por cada víctima, sólo hizo canceló la primera cuota, al demostrar que la ayuda no había llegado a los familiares de los difuntos, sino que se la habían repartido los militares de turno en el poder.
Si ya la situación de miseria, ignorancia y desesperanza era espantosa para mediados del Siglo XX, la aceituna del cóctel se la puso François Duvalier, un médico graduado en París, que renunció a la ética de su profesión, proscribió la enseñanza gratuita y obligatoria, promovió el uso del dialecto patois creole –para que el resto del mundo no se enterara de sus crímenes de lesa humanidad-, formó el cuerpo de seguridad más corrupto y sanguinario del planeta –los tontons macoutes- y abrazó el vudú –una religión satánica que se caracteriza por controlar a las ánimas en pena. A su muerte, le sucedió su hijo, Baby Doc, que cometió tropelías al por mayor, hasta que los marines de EEUU lo echaron, por razones humanitarias. Después hubo otros bandidos presidentes, como el ex sacerdote Jean-Bertrand Aristide, quien durante su exilio en Caracas mandaba a comprar caviar, foie gras, salmón y champaña en la más exclusiva tienda de exquisiteces –con el dinero de todos los venezolanos-, porque su delicado estómago no soportaba otra clase de ingesta.
Convencidos estamos de que, así como la ciencia ha demostrado que las plantas piensan y se defienden de sus atacantes, la geósfera también lo hace, y sus reacciones son temibles: terremotos, volcanes, tormentas, y, ¿por qué no?, guerras de exterminio para controlar el exceso de población. Si a la confrontación de más de dos siglos que hay en Haití le añadimos el ingrediente de pavosidad extrema representada por la vaina esa de los zombies y otros aderezos, los resultados los tenemos a la vista.
Los venezolanos deberíamos concienciarnos de que lo que pasa allá esta comenzando a pasar acá. Que el Haití de Alexandre Petión puede desembocar en la Venezuela del que te conté, y por las mismas causas: guerra, violencia, racismo, inseguridad, destrucción del aparto productivo, persecución de los empresarios. Y que, según nos cuenta un taxista amigo, las imágenes de María y los santos, están siendo sustituidas en los cuarteles por iconos de la brujería. Vale la pena recordar que la falla de Enriquillo no sólo afecta a La Española, sino también a Venezuela. Hay que mirarse en ese espejo, y decir: ¡Zape gato, maragato!
PS: Felicitamos al hermano astrológico Marcel Granier, Presidente de RCTV,r por sus valientes declaraciones. Nacimos el mismo día, a la misma hora y en quirófanos contiguos.Y, en este caso, pensamos igual.

viernes, 15 de enero de 2010

¡Abajo el pishing…!

Querida prima:
La invasión de la privacidad de la información electrónica no es reciente, aunque la frecuencia y magnitud con que este delito contra un derecho humano se comete global y cotidianamente, a escala global, ha ocasionado que los proveedores de estos servicios establezcan protocolos para proteger a los usuarios, y que hayan surgido varias asociaciones de éstos para analizar los reclamos y endurecer las leyes.
El acto delictivo de intromisión en sí se conoce ahora como pishing, un sustantivo intraducible al español. y cuya definición tampoco está muy clara en los diccionarios físicos y virtuales del idioma inglés.
I
El pionero del pishing fue Robert Maxwell, un emigrante checo que surgió de la nada, y que saltó de judío paupérrimo a héroe de la II Guerra Mundial como oficial al servicio del Ejército de Su Majestad.
Su mimetismo, oído para los idiomas y habilidad innata para el promocionarse a sí mismo, lo llevaron a crear uno de los grupos mediáticos más importantes del mundo –Editorial McMillan, The Daily Mirror y The New York Post, entre otros-, en un plazo relativamente corto y dentro una sociedad elitista y conservadora como la inglesa, donde el ascenso social era prácticamente imposible para un extranjero de su perfil. En sus momentos de mayor apogeo, llegó a poseer una de las mayores fortunas del Reino Unido, estimada en más de un mil quinientos millones de libras esterlinas. Además, se convirtió en una celebridad, y llegó a alternar con la crema y nata de los ricos y famosos de esa nación insular, cuya lista incluía a la mismísima Reina Elizabeth II y muchos de sus más conspicuos cortesanos.
Pero Maxwell nunca se desprendió sus raíces semitas, y, al lado de sus actividades visibles, trabajó activamente como agente del Mossad. Empleando de tapadera a una de sus empresas, hurtó a uno de sus correligionarios estadounidenses el software Promis, hizo que los científicos israelíes lo reestructuraran en una de las instalaciones más reservadas de Tel Aviv y lo vendió a las más famosas agencias de seguridad del mundo, a finales de la Guerra Fría.
Su programa estaba provisto de una back door -puerta trasera- que permitía a Israel monitorear las actividades de inteligencia y contrainteligencia de la CIA, la KGB el Stasi y otros organismos de este género.
Promis operaba de una manera muy simple, sumando cambures, peras y manzanas, en su caso, variaciones en los consumos de electricidad, telefonía y movimientos de las tarjetas de crédito y cuentas de sospechosos de enemigos de los países participantes, correlacionándolos con los desplazamientos de los mismos. Fue así como, el Mossad pudo ubicar y eliminar a los responsables de la matanza de los atletas israelíes en las Olimpíadas de Munich.
El lado oscuro de Maxwell consistió en que, pese a su habilidad para juntar dinero, su capacidad de gastarlo era mucho mayor. Por lo cual, después de haber llevado a cabo operaciones de tipo piramidal, cayó en bancarrota y las solicitudes de créditos adicionales que les hizo a los banqueros suizos, ingleses e israelíes para salvarse le fueron denegadas.
Por lo cual intentó chantajear al Mossad, para que presionara a la banca hebrea. Un pecado que nunca le sería perdonado, y que le costaría la vida, pues su cadáver fue hallado flotando, cerca de Tenerife, después de anclar su yate en aguas territoriales españoles para asistir a una cita secreta que había concertado días antes. Y sobre cuyos resultados se mostraba absolutamente optimista.
El cuerpo del difunto fue rescatado por la Fuerza Aérea Española y conducido al tanatorio de Santa Cruz, donde, pese a la petición expresa de su viuda –que venía en camino por vía aérea-, le extrajeron y dispusieron de todas las vísceras, haciendo borrando cualquier prueba sobre las causas del deceso.
Sin embargo, dado que el judaísmo –a diferencia del cristianismo y el islamismo- no invoca ni les pide favores a sus muertos, simplemente les recuerdo y les venera, los restos mortales de Maxwell fueron enterrados en el Campo de David, como reconocimiento póstumo a los miles de judíos cuya emigración negoció y financió desde las naciones tras la Cortina de Hierro.
Todos estos detalles figuran en la acuciosa investigación El espía del Mossad, realizada por el periodista Gordon Thomas, y cuya lectura te recomiendo ampliamente, pues aún cuando se trata de un ensayo absolutamente documentado, parece más bien un thriller de John Le Carré.
Y considero poco probable que algún día sea versionado a la gran pantalla, pues su contenido y conclusiones resultarían políticamente incorrectas para quienes conceden la mayoría de los préstamos a los realizadores de largometrajes. Que tú, indudablemente, ya te imaginas quiénes son.
Finalmente, el pishing de Maxwell fue descubierto por los tecnólogos del FBI, el único organismo que nunca adquirió el Promis y, antes bien, siempre sospechó sobre inocencia de tan extraordinario software.
II
Hace ya algún tiempo, me enteré de que Miraflores andaba buscando jóvenes para adiestrarlos en Internet. Les ofrecía becas, trabajos fijos después de los cursos y, a los más aventajados, posgrados en el exterior.
Es sumamente probable que, la persona que se ocupa de aplicar los pishing a mis correos provenga de esta camada.
A diferencia del pishing de Maxwell, cuya eficacia se mantenía por el secreto total, o sea, por que en la información monitoreada no quedaban rastros de las observaciones no autorizadas, los hackers al servicio del proceso y otros de su misma ralea, conjurados para propósitos ilegales –como la clonación de tarjetas , el vaciado de cuentas bancarias, la pedofilia, el narcotráfico y el terrorismo-, actúan como los ladrones que atracan hogares: no sólo se llevan todo lo de valor que allí encuentran, sino que también dejan sus orines y excretas a la vista, como los perros sarnosos, para marcar territorialidad.
No niego la posibilidad de que, algunos mentecatos, utilicen el pishing para compensar alguna minusvalía mental, social o física que pudiesen tener. Así como quienes carecen de pareja o dinero se masturban, para aliviar sus necesidades sexuales, ciertos piratas de las redes hackean, para resolver las suyas.
Mas, a mi parecer, estos pobres diablos representan un porcentaje minoritario de los implicados, el lumpen proletariat de la informática. A la mayoría la mueve Don Dinero, pues, como asevera José Ortega y Gasset, el dinero manda donde no hay otro valor que se imponga.
III

La pregunta es, ¿cómo proceden estos sicofantes del hamponato?
En primera instancia, se meten en tu buzón y le insertan virus, que lanza contaminantes desde tu dirección a las de tus relacionados. Estos mensajes pueden ser identificados por los receptores pues en la ventanilla que resume el tema suele aparecer la frase, sin asunto –no subject-. Es una especie de, ta´s avisao, y tanto yahoo como gmail poseen protocolos para eliminar los parásitos –yahoo abuse y gmail abuse, ambos en inglés y español-. Fue lo que le sucedió a tu primo Gabriel.
La segunda instancia consiste en apoderarse de tu identidad y/o password, y vaciarte los archivos, un proceso que comienza con los mensajes recibidos. Si esto te pasa con gmail, lo más seguro es que pierdas tu dirección, que fue lo que me sucedió a mi. Yahoo posee empero una seguridad más poderosa, que tu puedes añadir con una imagen –que sólo tú posees- y un color determinado de la gama RGB.
La tercera instancia no quiero ni imaginármela, pero no la tema, porque como decía Simón Bolívar, uno no puede vivir aconsejándose con sus temores. Todos mis correos y escritos son legítimos, y éstos últimos conllevan investigaciones similares a las que llevaba a cabo cuando escribía los editoriales de El Diario de Caracas. Además, heredé esa vena de arrecho que tenía papá, quien más de una vez se fue a las manos para finiquitar una discusión literaria en la que terminó sintiéndose agredido por su interlocutor. He vivido plenamente, nadie me quita lo bailado y no puede cerrar el otoño de mi existencia hundido en el culillo frente a las maquinaciones del G2 cubano y sus sargentos cipayos locales.
Otras recomendaciones que te daría es abrir cuentas en IP –proveedores de Internet- diferentes a la estatal telefónica. No es que sean más seguros, sino que parecieran estar menos vigilados. Todavía no se ha terminado la instalación del cable de fibra óptica entre Caracas y La Habana, pero ten la seguridad de que, cuando eso ocurre, los trapos sucios de los venezolanos se lavarán en los sótanos de la satrapía comunista del Caribe.
Finalmente, como esta carta me ha quedado tan chévere, voy a publicarla en mi blog, para compartirla con otros panas. Espero que me perdonen usar en esta entrega la primera y segundas personas del singular, lo cual –no me preguntes por qué razón, pues la desconozco- resulta un pecado en comunicación social. Así es que, a ellos y a ti les invito a gritar una nueva consigna durante la marcha-protesta del 23 de enero: ¡Abajo el pishing…!

miércoles, 13 de enero de 2010

¡Feliz 2011...!

En principio no somos partidarios convertir estos escritos en collages, tan en boga en la prensa impresa, donde en 2 mil o 3 mil caracteres los periodistas suelen hablar Del todo y todas las cosas, como reza el título de un libro de Gregorio Gurdieff, pero eso sí, en cápsulas, como si sus lectores fuesen esos yuppies de los noventa del siglo pasado que sólo leían executive résumés porque su tiempo estaba dedicado a materias más importantes, como las reuniones –en nuestra opinión, reunión es el antónimo de trabajo-.
Recordamos una anécdota de quien fuera amante de un capitán de empresa, quien le dejó porque en el último encuentroíntimo que mantuvieron se negó a despojarse de la camisa y la corbata, ya que lo estaban esperando otros altos ejecutivos para un meeting de emergencia.
Prefiero a Ibsen Martínez quien, en cada entrega, examina hasta la saciedad el tema escogido, pese a que sus colegas le acusan de terrorista del realismo mágico. El que no le gusta su estilo, que no lo lea, ni a nosotros tampoco. Siempre en el aire quedará la sospecha que no es por apuro, sino por analfabetismo orgánico.
Dicho lo anterior, analicemos la avalancha de datos que recibida en las últimas horas, de forma infiel a nuestra costumbre.
I
A algunos de nuestros fieles seguidores no les ha gustado el artículo anterior, dedicado a denostar al bichito asignado por la inteligencia cubana para hackear el correo electrónico. No aseguran que no somos así, que se nos fue la mano y que caímos en la provocación.
Para los cristianos no hubo mejor hombre que Jesús de Nazareth. Sin embargo, con todo lo bueno que el chamo era, compartió con sus contemporáneos la naturaleza humana. Y para quienes creen que los Evangelios son la Palabra de Dios y así lo reconocen en la misa, ahí está el ejemplar relato de la higuera: Andaba Jesús en sus labores pías, y estaba cansado y hambriento. En el camino se topó con una higuera, e intentó, infructuosamente, alcanzar algunas frutas para reponerse. Tras varios fallidos intentos, cayó en la iracundia y empleó su poder celestial para esterilizar el infausto árbol para siempre. No hay testimonios sobre su arrepentimiento después de tan sorprendente e insospechada acción.
Tampoco nos arrepentimos de la carta abierta que le dirigimos al bichito. Es más, hoy pensamos que nos quedamos cortos en lo que expresamos, pero lo vamos a dejar así, pues con nuestro esfuerzo, dedicación y la ayuda de algunos amigos informáticos pudimos resolver el problema. Y de la manera como respondió el Señor ante un vegetal no pensante, esperamos que la higuera de la estupidez del hacker se seque por el resto de su existencia.
II
El doctor Robert Armao fue asesor de Nelson Rockefeller, cuando este notable personaje hacía campañas para llegar a la Gobernación de Nueva York y la Vicepresidencia de Estados Unidos. Entre otros de sus más distinguidos clientes se cuentan el Dalai Lama y Juan XXIII, uno de los mejores papas que tuvo el Vaticano en toda su historia.
Armao, nuestro querido amigo desde hace más de 30 años, nos regaló un extraordinario consejo en alguna oportunidad: Luis, sólo hay dos opciones en política, la del gobierno y la de la oposición. El gobierno tiene que probar que lo ha hecho bien, y que si sigue en el poder lo hará aún mejor. La oposición está obligada a demostrar que el gobierno lo ha hecho muy mal, y que si sigue en el poder acabará con el país. Ciertamente, el trabajo de la oposición es mucho más fácil que el del gobierno…
III
No hay duda alguna de lo mal que lo ha hecho este régimen, sobre todo desde que el que conté llegó a su punto de inflexión, o como se dice en criollo, desde que se le viró el santo, momento histórico ocurrido cuando don Juan Carlos II de Borbón lo mandó a callar. Aunque este episodio quedara algo deslucido después de que lo recibió, presionado por el Canciller Desatinos y los empresarios españoles, lo que todos vimos directo y en vivo por la televisión no pudo recogerse, como tampoco el asunto de la higuera ni lo del bichito. A Dios gracias.
Pero donde el que te conté es un as es en inculpar a los demás, bien sean éstos semovientes o no. La causa de la falla eléctrica no es su imprevisión, corrupción ni derroche, sino El Niño. Detrás de él, salen sus alter egos repitiendo: ¡El Niño, El Niño, El Niño! Y aunque a muchos las declaraciones de estos infelices les parezcan meras estupideces, lo cierto es que causan su efecto, porque la propaganda se basa en repetición y simplificación.
Hemos visto a varios opináticos de oficio, especialmente a economistas e ingenieros, expresar sus teorías sobre las razones y efectos de la devaluación y los cortes eléctricos. En muchos casos, terminan cayendo en contradicciones, peleándose entre ellos y subsumiéndose en un lenguaje incapaz de ser comprendido por el ciudadano de a pie, que termina optando por mentarle la progenitora a El Niño, sin saber muy bien quién es o de qué se trata. Y ahí es donde el que te conté se anota un punto a su favor.
IV
Para uno de los voceros de una prestigiosa universidad privada, el issue –o tema a ser explotado por la oposición- debería ser el eléctrico, pues es el incordio que incluye a los venezolanos sin distingos. El presidente de una fundación educativa cree, en cambio, que los issue deberían ser manejados como partituras de jazz, donde cada solista toma la melodía cuando le toca. Personalmente pensamos queel final será el resultado de la sumatoria de todos los males o desaguisados, y que el orden de los factores no altera el producto.
V
Hemos decidido no meternos más con los dirigentes de la llamada oposición democrática. Dejarlos que sigan organizando el escenario electoral como si se tratara de unas carnestolendas en Carúpano. Que continúen contando los pollos antes de que nazcan los huevos. Allá ellos y sus conciencias, y que Dios y la Patria se los reclamen.
Pero antes de emprender este propósito de Año Nuevo, me permito recordarles o informarles sobre el contenido de las declaraciones del doctor Alfredo Coronil Hartman, hijo político de Rómulo Betancourt, y líder de Acción Democrática, publicadas en La Razón el domingo 3 de los corrientes: Nada se gana con ir a unas elecciones si quien va a contar los votos, los registros que se van a aplicar, etcétera, los controla el gobierno… Creo que muy difícilmente que un gobernante que lleva más de 10 años sembrando el odio, pueda salir incruentamente del poder, aunque eso sería lo deseable…
Y hasta aquí el final de mi collage de Año Nuevo, y feliz 2011, porque en apenas 8 días, el que te conté acabó con el 2010

martes, 12 de enero de 2010

Pasando un puente…

Hola, bichito.
Por segunda vez te la comiste. Te introdujiste en mi e mail de yahoo, borraste los archivos y te apoderaste de su contenido.
Gozoso, casi al borde del orgasmo, los llevaste donde tus amos los cubiches, que te enseñaron cómo hackear, y penetraste en La vida de los otros, el título de una película que narra los pormenores de un sujeto de tu calaña durante el infame régimen comunista que tuvo Alemania Oriental hasta que, hace más de dos décadas, se cayó el Muro de Berlín, solito, como se caerá el muro estúpido del que te conté, tu jefe y líder máximo, más temprano de lo que tú crees.
No se si la técnica de lo que haces la aprendiste aquí o en La Habana. Si fue allá, además de ron y tabaco, has debido tener alguna aventurilla con una jinetera, pero no con ninguna mujer decente. Y lo digo por experiencia propia, ya que mi nuera es hija de cubanos en el exilio, y mis nietas portan orgullosas –sin saberlo, debido a su corta edad- los genes de los mártires que se inmolaron por la Independencia de Cuba, y de las millares de víctimas que perecieron en manos de la satrapía comunista, liderada por los hermanos Castro Ruz.
Espero que cobres a tus mentores doble precio por la información sustraída. Y digo doble precio, porque a partir del viernes pasado, el oriundo de Barinas devaluó la moneda nacional, y los insumos que requieres para tu pérfido oficio de lambucio, rastracueros y chivato te van a costar dos veces más.
Además, eres un absoluto comemierda –en la acepción cubana del término-, pues todo lo que escribo y recibo en Internet o ha sido publicado en los medios, o es producto de mi experiencia personal, o me ha sido comunicado por personas de mi entera confianza
Y ten la absoluta seguridad de que, cuando suceda lo inevitable, quien esto escribe, develará tu anonimato y te las va a cobrar completas, porque este señor mayor, de 68 años cumplidos, aunque cristiano, no cree en poner la segunda mejilla después de la primera bofetada. Y van dos, huevón. Cristiano como soy, me siento más como un cruzado que como un mártir. Así que estás avisado.
O, como decía mi difunto padre: Pasando un puente dijo una loca, cada quien jode cuando le toca.

viernes, 8 de enero de 2010

Reino de los Infelices.

En Venezuela un infeliz no es solamente un desdichado, sino alguien carente de dignidad y desposeído de talentos y saberes. Dado el desafortunado desempeño de la mayoría de los burócratas que conforman el apparatchik de Chávez desde hace más de una década, es pertinente definirlos como un hatajo de infelices.
Para muestras vale una abotonadura.
Mientras Tarek El Aissami, Ministro de Interior y Justicia del régimen proclama a los cuatro vientos la disminución del índice de homicidios violentos en el país, su primo Haitham Sabeck, Director de Vigilancia Privada del mismo despacho, agoniza en la sala de terapia intensiva de una clínica caraqueña después de que unos malandros lo secuestraron, lo llevaron a su residencia, lo despojaron de sus haberes y, tras impactarlo con seis balazos, lo dejaron tirado en un vecindario de mala muerte para que se desangrara. Esto sin contar con que las ONG que se ocupan de la violencia manejan cifras distintas a las oficiales y señalan que los decesos por estas causas superarán las 19 mil víctimas fatales para diciembre del 2009, que la capital de Venezuela ocupa el segundo lugar en el ranking latinoamericano de decesos por esta causa –cuyo liderazgo encabeza Ciudad Juárez- y que enero del 2010 comenzó con un atraco a las 4 de la tarde, en el Metro de Caracas, donde fueron abaleados cuatro agentes de los cuerpos de seguridad del Estado.
Los saludos a la bandera de El Aissami recuerdan aquél proverbio español que reza: Alábate pato, que mañana te mato.
Otro ejemplo lo representa Jorge Giordani, teórico del marxismo metido a planificador gubernamental en cuyos hombres recae la terrible responsabilidad de los déficit eléctrico e hídrico que perturban e incordian a todos los venezolanos, con mayor eficacia que ninguna de las medidas puestas en la práctica por nuestra descolorida y colaboracionista dirigencia democrática de oposición. Y es que, según tenemos entendido, Luis Althusser, paradigma del infeliz Giordani, jamás estudió los temas relacionados con meteorología, hidrología o electricidad. Por eso, inculpa a El Niño de todas las calamidades. Pero no será, ciertamente, al Niño Jesús, que ese sí fue un chamito bien embraguetado.
De Ramón Carrizales, Vicepresidente Ejecutivo de la República, ¿qué decir? El año pasado, frente al desplome del barrio marginal que trepa desde la autopista de Prados del Este hasta Las Minas de Baruta, no se le ocurrió otra que responsabilizar a los oligarcas del Centro Ítalo-Venezolano y Mágnum por no haber construido los terraplenes adecuados para que los invasores pudieran levantar con seguridad su villa miseria. Con una mentalidad semejante no puede ser descrito de mejor forma que, como dicen los malagueños, un desertor del arado.
En los ejemplos anteriores no están incluidos subinfelices como Elías Jagua –flamante Vicepresidente Inconstitucional de la expropiación y decomiso de fundos productivos-, Francisco Arias Cárdenas –doble agente y próximo Canciller, quien todavía le debe 5 millones de palos a los representantes de un instituto educacional que confiaron en él como sucesor de Chávez- y Rafael Ramírez –grojo, grojito, al que debería denominársele garganta profunda, no sólo por su voz aflautada sinhttp://www.blogger.com/img/blank.gifo porque su cartel funciona como un barril sin fondo-.
Todos estos bichos y bichitos, ¿qué tienen en común? Que son unos arrastrados, según los parámetros descritos por Edecio La Riva Araujo, en su inmortal Elogio de la adulancia. Que están dispuestos, como los tampax, a ser desechados cuando el líder máximo del Socialismo del Siglo XXI decida, como hacían las señoras mantuanas de la Colonia, a abofetearlos como pagapeos, en alguna de las misas satánicas –negras o rojas- que celebra los domingos, y a las cuales denomina, ¡Aló, Presidente! Que, como no hagan suficientes méritos de aquí al corri-corri, se quedarán sin cupos en el Ilushin de 300 puestos donde el que te conté huirá hacia el futuro. Si es que lo dejan salir, asunto que está por verse.
La señora Isabel Allende, sobrina del médico presumiblemente inmolado por sus camaradas cubanos –caso que está en entredicho, como también lo está el asesinato del ex presidente Eduardo Frei-, asevera en su relato autobiográfico La suma de los días que, a diferencia de los venezolanos, los chilenos lavan los trapos sucios en casa. Y que, hasta que a Augusto Pinochet le probaron los actos de corrupción durante su dictadura, contó con el apoyo de la mitad de su pueblo.
Acá la cosa es más sencilla, ya que la corruptela está ampliamente probada. Basta con que trascienda a los ciudadanos de a pie para que reviente la caldera y se abra la Caja de Pandora. Que será. Sin lugar a duda, el final del Reino de los Infelices.

sábado, 2 de enero de 2010

Las aves marinas no son sólo rapaces

I
La televisión no surgió de un día para otro, ni puede atribuírsele a alguien en particular su invención. Fue un largo y maravilloso proceso iniciado en 1873, al descubrirse accidentalmente que la resistencia del selenio a electricidad variaba según la luz que recibía.
Varios investigadores aportaron las partes para amar un rompecabezas cuyo objetivo era codificar imágenes, transmitirlas y recibirlas, mucho antes de que comenzara la radiodifusión.
Entre los pioneros y sus inventos más destacados cabe mencionar a George R. Carey, el mosaico de selenio (1875); Shelford Didwell, la cámara de múltiples planos (1881); Paúl Nipkow, el escáner, sobre cuyo original se desarrollarían el fax y la fotocopiadora (1884); K. F. Braun, el tubo de rayos catódicos (1897) y su ensamblaje con la cámara de Boris Rosing (1902), que generarían los televisores y monitores para radares y computadores, y; Vladimir Zworykin), el iconoscopio (1923), del cual devino la primera cámara práctica de televisión.
Sin embargo, quien verdaderamente revolucionó la tecnología de las telecomunicaciones fue el estadounidense Edwin Howard Armstrong (1890-1954) un verdadero genio, olvidado por quienes plagiaron sus patentes, le persiguieron implacablemente con artimañas juurídicas y le empujaron al suicidio.
Como Rudolph Diesel, inventor del motor de gasoil; Wallace Carrothers, creador del nylon; Paul Schmit, diseñador del cohete espacial, y, Alan Turing, padre de la computación: Armstrong resultó otra de las víctimas de una guerra secreta, cuyos crímenes siempre se ocultan (Ruyard Kipling).
Pese a la guerra sucia, Armstrong cambió cuatro veces la historia del mundo, con descubrimientos que posibilitaron la transmisión de televisión, el sonido de alta fidelidad y la Conquista del Espacio.
En 1912 invento el circuito de realimentación, que permite transportar sonidos sobre ondas electromagnéticas; en 1918 el circuito superheterodino, antecesor del circuito impreso, con el que funcionan todos los radares y receptores y transmisores de radio y televisión; en 1933, la modulación de frecuencia (FM); en 1944, el superradar, con el cual se guían los aviones y misiles no tripulados.
Armstrong vendió su motocicleta, y dedicó el producto de la transacción a construir un radiotransmisor experimental. Cuando solicitó la concesión correspondiente para lo que sería la primera emisora FM del mundo, ésta le fue negada pues –según la opinión oficial del momento- era imposible transmitir información por tales frecuencias.
Ante su insistencia, que contaba con el apoyo de un congresista amigo, Armstrong fue conducido a la presencia de cinco de los mejores cerebros del planeta, quienes se tardaron hora y media y llenaron varios pizarrones del anfiteatro de la Escuela de Ciencias de MIT, para demostrarle la imposibilidad matemática de la FM.
No se inmutó, y ante una junta que ya hacía mutis por el foro convencida de su victoria, pidió su derecho a réplica, tizas multicolores y borrador. Como era un excelente dibujante, visualizó, frente a la estupefacta mirada de los catedráticos, la imagen de un albatros, el ave con mayor envergadura en las alas del globo.
Al lado del croquis, mitad cubierto con la piel y el plumaje y mitad focalizado en el esqueleto y los tendones del alado, Armstrong fue desarrollando ecuaciones, con las cuales demostró, fehacientemente, que dado su peso y otras características fisiológicas, resultaba matemáticamente imposible que el albatros volara. Pero –culminó Armstrong su disertación-, dado que el albatros nada sabe de matemáticas, no sólo vuela sino que lo hace de inmejorablemente, utilizando el planeo dinámico para cubrir grandes distancias con mínimo esfuerzo.


II

Al mismo orden de los procellariiformes, donde se ubica el albatros, pertenecen el alcatraz y el pelícano. Son más de 110 familias, repartidas desde los polos hasta el ecuador, que se destacan por su agudeza visual, inteligencia, robustez y velocidad. En efecto, un pelícano en picada puede llegar a 100 Km/h.
Además de todos, estas aves rapaces son simpáticas, amigas de los pescadores –detectan visualmente por ellos, a la legua, bancos de peces-, compañeras de los marinos y viajeros –anuncian con toda certeza la inmediatez de la Tierra Firme-. Con quienes no congenian mucho es con los pilotos, pues a veces se meten en las turbinas de sus aeronaves y desencadenan graves incidentes. Claro, no es su culpa, sino de lo invasiva que se ha vuelto hoy la aviación moderna.
Hay dos alcatraces famosos, el de una infame prisión californiana, hoy cerrada a los detenidos y abierta al turismo, y el del proyecto del Ing. Alberto J. Vollmer, este último, una maravillosa praxis para el rescate de los delincuentes; multipremiada en el mundo entero, pero con escaso repique en Venezuela, su primer y más exitoso ámbito de aplicación, pues el régimen no resiste que un empresario privado, de apellido oligarca –así considera la canalla gobernante a todo aquél que no tenga nombre o apariencia de pata en el suelo-, heredero y dueño de la hacienda Santa Teresa y productor de una de las marcas de ron más famosas en el mundo desde 1796.
Son como demasiados pecados para que la crápula comunista se los trague, y por eso y por ahora lo bañan con la indiferencia, aunque Vollmer haya triunfado donde ningún gobierno, dictatorial, democrático, pseudo marxista o marxista declarado lo haya hecho hasta ahora.
El morus bassanus de Vollmer –o alcatraz común, que en su caso nada de común tiene- empezó así:
Una de las bandas que pululan en el municipio donde Santa Teresa tiene su domicilio, decidió atracar la empresa. La seguridad interna pudo reducirlos y aprehenderlos, y llamó al dueño del negocio. A este se le ocurrió una idea genial: Tienen dos opciones –les dijo- o van presos, o pagan con trabajo el daño ocasionado.
Optaron por la segunda alternativa, y tras haber cumplido el acuerdo, le comunicaron a Vollmer que querían seguir laborando en la compañía, pero que había un pequeño problema: un banda rival podía atacarlos, presumiendo que estaban preparando una acción. Vollmer se entrevistó con el gang rival, y lo reclutó.
A partir de ese momento y por diez meses –declaró el ingeniero-, lo más difícil fue ayudarles a perder el miedo y a ganar la confianza en el futuro. El índice de muertes por homicidios violentos entre las poblaciones vecinas, que era de 75 por 100 mil –igual que el promedio nacional-, bajó desde entonces a 45 por 100 mil.
El Proyecto Alcatraz provee ocupación directa e indirecta para miles de familias, y, asimismo, bajó su égida, más de 500 chamitos practican el rugby. Y ha logrado que más de 600, a la fecha, personas hayan sobrevivido a la estadística infernal de la violencia delictiva
¿Por qué el rugby? –le preguntan a Vollmer-. Es mi favorito, comencé con los trabajadores del proyecto para drenar la agresividad que aún les pudiera quedar, y decidí incorporar al resto de la comunidad a este extraordinario deporte, que combina estrategia, fortaleza física y contacto.
Al comenzar el 2010 hemos queridos compartir con nuestros lectores y seguidores dos historias de la vida real, muy distintas y distanciadas en el espacio y el tiempo, pero que, empero, poseen algo en común: todas ellas comenzaron con aves marinas, pues no son sólo rapaces.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Políticamente incorrectos

Si en una nada descartable hipótesis nos quedáramos sin prensa escrita independiente o, al menos, de cierta calidad opositora, y estuviésemos obligados a comunicarnos como lo hacíamos durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, esto es, imprimiendo nuestras cuitas en las versiones actualizadas de los multígrafos, tendríamos que ser muy selectivos a la hora de escoger a los articulistas.
Lo decimos con la mayor sinceridad pues, lamentablemente, la mayoría de quienes hoy acceden a los medios convencionales –y no nos referimos a los apologistas de los oficialistas- se cuidan mucho de seguir las reglas de un juego democrático que ya no existe.
Nos duele reconocerlo, pero la querida ex compañera de posgrado en la Maestría de Comunicación Social de la UCV, doctora Gloria Cuenca de Herrera, detectó y denunció el cariz autoritario del régimen mucho antes de que éste se radicalizara definitivamente, aplastando como hoy lo hace las libertades y derechos más sagrados del pueblo venezolano: educación, propiedad, expresión, justicia.
En un primer listado selectivo de columnistas incluiríamos a Carlos Blanco, Manuel Caballero, Armando Durán, Roberto Giusti, Jesús Petit Da Costa, Marianela Salazar y Milagros Socorro. Aunque tienen estilos diferentes y hasta opuestos, su denominador común es que son políticamente incorrectos. Es más, lo fueron casi desde el comienzo del chavismo, y sus posturas actitudinales les han traído varias migrañas.
A Colomina y Salazar las echaron de sus espacios radioeléctricas. A Durán, sus antiguos compañeros de partido lo miran con el recelo de a quienes se les está amargando el dulce de una supuesta victoria comicial. Giusti se ha dedicado tesoneramente a investigar las relaciones entre el chavismo, la narcoguerrilla y el crimen organizado; y sus conclusiones engrosarán el ya abultado expediente de los crímenes de lesa humanidad que les espera a los traidores, vende patria y corruptos funcionarios del presente desgobierno, comenzando por su jefe… si es que en la Tierra alguna vez se les llega a juzgar conforme a Derecho.
Petit, por su parte, ha puesto varias veces el dedo en la llaga sobre dos temas candentes: los fraudes sucesivos cometidos en las elecciones desde 1999 –en complicidad con los dirigentes de la oposición nacional, personajes como Jimmy Carter y Cesar Gaviria y los dueños de algunos medios masivos- y la conversión de Venezuela en un protectorado cubano. Ha bautizado al Presidente Chávez como, Hugo, el Cubano.
Carlos Blanco, en su columna (El Universal, 27/12/09), concluye: El duelo entre Chávez y la sociedad democrática es inmenso. Él no quiere términos medios ni concesiones, ni diálogo ni reconciliación, sino exterminio político. Los que discrepan o se le oponen, dentro y fuera de sus cuarteles, no les quedan más que dos opciones: plegarse, acomodarse o, al encontrar la menor ocasión, rebelarse…
Durán se mofa de la hipótesis de Petkoff, que visualiza al régimen como una democracia con visos de autoritarismo. ¡Vaya –destaca Durán-, una señora medio embarazada!
Y Colomina predice que, de no actuar con la responsabilidad que la República nos demanda, muchos venezolanos terminarán lavando carros en Miami -por no decir sanitarios- en las Navidades del 2010. Lo cual no es alternativa para todos, pues no existe una reglamentación en EEUU que se ocupe de los balseros del aire ni intención a la vista de promulgarla.
Oscar Schemel, uno de los más acertados y respetados encuestadotes del país, a la vez que revela las oportunidades derivadas del desplome de la imagen de Chávez, alerta sobre la actitud pasiva y populista de los líderes de oposición convencionales, ya a quien hay que conquistar es a los ni-ni, una mayoría de electores que no está con Chávez, pero desconfía de los partidos tradicionales. Y razones no les faltan, ya que hasta ahora seguimos en la ignorancia más crasa sobre los resultados de las elecciones del 2007, la conformación del padrón electoral, el rol de las máquinas capta huellas, la unidad perfecta y la inclusión de la sociedad civil en sus listas para los comicios del año que viene.
Por eso, con el inmenso cariño que profesamos por conocidos periodistas como Colette Capriles y Fausto Masó –de quien, empero, esperamos publique alguna obra nuestra entre sus Libros marcados-, no podemos incluirlos en nuestro posible y no deseable samizdat, pues se empeñan en el dogma de ser políticamente correctos, traducido a que hay un sólo camino a la democracia, cuando –según el Budismo Zen-, hay tantos caminos como hombres existen.
Hasta Leopoldo Castillo, quien ha sido un fervoroso cultor de lo que resulta políticamente correcto, hay declarado hoy por Unión Radio, que nadie imagine que las elecciones serán zanahoria, que todos las celebraremos y que los amos del poder lo entregarán sin aspavientos. Advierte que el que te conté está embalado y ya superó el punto de no retorno, por lo cual habrá que quebrar huesos y que la salvación nacional será tan dolorosa como un parto difícil.
Por lo cual, no les queda otra a quienes no lo han sido que declararse políticamente incorrectos. Nosotros andamos por ahí hace ya bastante tiempo.

sábado, 26 de diciembre de 2009

El deslastre

Ninguna embarcación puede navegar sin un peso muerto en su bodega, llamado lastre, el cual lo lleva a su línea de flotación y le impide voltearse sobre el agua, cual si fuera la cáscara de una nuez vacía. Hasta que fue construido el acueducto entre la Sierra de Falcón y Punto Fijo, los paraguaneros empleaban el agua dulce del río Hudson, utilizada como lastre por los tanqueros que llevaban petróleo a las refinerías de la Costa Este de EEUU.
Pero el lastre más antiguo y conocido en el Caribe no fue el agua del Hudson, sino los adoquines ibéricos, con los que se pavimentaron las calles de sus ciudades coloniales: Cartagena de Indias, San Juan de Puerto Rico, La Habana, Santo Domingo y La Guaira, entre otras.
Dichas piedras eran sustituidas en los viajes de retorno a Europa por mercancías mucho más valiosas: metales y maderas nobles, gemas, semillas y fauna exótica y hasta indígenas que acrecentaron el patrimonio económico, agropecuario, zoológico y sociológico del Imperio Español.
El venir cargado con adoquines y regresar con riquezas debe aplicarse por analogía a la necesidad del ser humano de deslastrarse, a medida que crece psicológicamente. Por razones de crianza, costumbre o imitación, cae en la errada creencia de que está destinado sobrellevar cargas que le impone la sociedad, la familia o la fe, echándose sobre los hombros la supuesta amistad, necesaria relación o imprescindible contacto con semejantes que poco o nada le aporta, salvo aburrimiento, insatisfacción o explotación.
Al detectar la veradera causa de su divorcio, Ivana, ex cónyuge de Donald Trump declaró ante la televisión española que si bien la gota que derramó el vaso fue la infidelidad, cree que el matrimonio, funcional para la generación de sus padres, felices como codornices por 40 años, resulta disfuncional para la suya y las posteriores, pues la longevidad se ha extendido, y diez o veinte años más de convivencia. Y estas décadas adicionales representan la diferencia entre el Cielo y el Infierno.
En la España actual, así como se incrementan el desempleo, la narcoadicción y los delitos menores, también crecen los homicidios entre las parejas de la tercera edad, cuyas víctimas son particularmente las mujeres, y por motivos aparentemente fútiles.

Es posible que España sea la nación europea donde la noción de lo que Dios ha unido el hombre no debe separar perdure con mayor énfasis. Entre las clases de menores recursos y niveles de información, ¡por supuesto!, pues los nobles –comenzando con la familia real- y los ricos y famosos se rigen por otros códigos de comportamiento. En algunos casos, la separación civil de estos privilegiados va acompañada de la anulación del vínculo litúrgico, que antes sólo se concedía por la vía de excepción, pero ahora se otorga con mayor prodigalidad, según la jerarquía del solicitante.
Pero no sólo es el matrimonio lo que genera imposibilidad de madurar emocionalmente, y se opone al requerimiento fisiológico de hacerlo. Si revisamos con honestidad el catálogo de nuestros relacionados, encontraremos que más de uno de ellos es prescindible. Que nos perjudica sobremanera, y nos deja nadando en un líquido viscoso, el cual nos impide arribar al destino soñado.
Encabezan esta lista quienes se movilizan con nubecitas grises sobre sus testas, irradian vibraciones negativas o, simplemente, son pavosos.

El más grande investigador de la pava y sus cultores en Venezuela fue Aquiles Nazoa, cuyo tratado sobre los orígenes, causas y efectos de la mabita no tiene parangón.
Otro que estuvo cerca de la sintomatología, prevención y tratamiento contra tan horroroso sortilegio fue Román Chalbaud, cuando hacía teatro y películas que arrastraban audiencias. Sin embargo, desde que identificó con el régimen chavista, la malhadada influencia del jefe del Estado, potenciada por el dinosaurio habanero y con el nada despreciable aporte del virolo ex Presidente argentino, han contribuido a que no pegue una, y que el fantasma de María Lionza –de quien se mofó una vez en las tablas- hayan minado su popularidad y poder de convocatoria, pese a contar ahora con un apoyo financiero con el que nunca antes soñó.
La segunda categoría de indeseables se halla conformada por los ladillosos, los que poco o nada nos aportan para nuestra gratificación personal o cultural, y que más bien actúan como sanguijuelas intelectuales o chupadores de energía, conforme a la moderna definición sita en los libros de autoestima.
La tercera es la de los pendejos, que algunos confunden con personas de buenos sentimientos. Pero cosa muy distinta es la calidad humana a la estupidez, congénita o adquirida, sea ésta última por la permanencia prolongada entre los pobres de espíritu o por la ingesta crónica de sustancias que primero generan risa y después llanto.

Los pendejos son los más comunes, pero no los menos peligrosos, pues sus anécdotas y chistes, repetidos una y mil veces, en lugar de alertarnos o confirmarnos sobre su avanzada y exponencia imbecilidad, despiertan en nuestro cerebro atávico instintos asesinos o, peor aún, nos ponen a cavilar sobre la posibilidad de encuentros cercanos de cualquier orden con el mal descubierto por Alzeheimer.
Así como otros hacen promesas imposibles o poco fáciles de cumplir para el Año Nuevo –verbigracia, dejar de fumar, acudir religiosamente al gimnasio, mantener la dieta-, la que recomendamos a los lectores de este blog y hacemos propia es iniciar, continuar o finalizar el deslastre.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Rafael Caldera

El fallecimiento de Rafael Caldera Rodríguez, dos veces Presidente de la República, cierra un ciclo histórico y abre uno nuevo, vigente a partir de hoy, 24 de diciembre del 2009. Sobrará quien ensalce las virtudes de su actuación pública, y faltarán quienes analicen sus errores, que fueron muchos y los cuales hoy los padecemos todos los venezolanos.
No, no nos referimos al indulto concedido al comandante golpista Hugo Chávez, que le abrió las puertas del asalto al poder por la vía comicial. Esa amnistía fue negociada como prólogo al impeachment contra Carlos Andrés Pérez, cuya suerte estuvo echada desde el 27-F, un movimiento que, por cierto, desató Jaime Lusinchi para quedarse con el control de Acción Democrática después de que su candidato, Octavio Lepage, perdió las primarias para la las elecciones de 1988.
En ese indulto estuvieron contestes, además de Caldera, Juan Liscano, Arturo Uslar Pietri y Luis Alfaro Ucero. El contacto con los presos de Yare fue el oficial Bernardo Falcón, quien hoy es Director de la Escuela de Ciencias Políticas de la UCV. Constituiría una injusticia de marca mayor colgarle ese sambenito a la voluntad única del ex Presidente.
Fuimos asesores de Caldera en las dos campañas en las cuales accedió a la presidencia. Poco hay que objetarle a su primer mandato, a excepción de esa reivindicación de Fidel Castro, especie de atracción fatal compartida por todos los primeros magistrados de Venezuela –salvo Rómulo Betancourt-, su autismo ante el imperativo explícito de expurgar a las FFAA del virus comunista implantado por los responsables del Carupanazo y el Porteñazo y la firma del Protocolo de Puerto España, donde Venezuela comenzó a perder la posibilidad de recuperar el Esequibo.
Los problemas surgieron con el segundo turno al bate, durante el cual Caldera dejó de hacer lo que debía y procedió en forma contraria.
En primer lugar, permanecer neutral frente a la crisis del Banco Latino, que se llevó por los cachos a 10 de las instituciones financieras más grandes del país, desbancó los ahorros de miles de venezolanos off y on shore y destruyó la fe de millones de otros compatriotas en el ahorro como salvaguarda de su porvenir. Porque había opciones, y éstas se aplicaron en España y Chile, donde sus respectivos gobiernos asumieron los gastos mil millonarios de las bancarrotas, potenciaron los bancos involucrados y enjuiciaron con la mayor rigidez legal a los responsables.
En segundo lugar, no acabar con la hegemonía adeco-copeyana de Punto Fijo, que había llegado a su perención con el surgimiento de la antipolítica en la década de los noventa del pasado siglo. Para lograrlo, contaba con el extraordinario proyecto de reforma constitucional escrito por Randy Brewer-Carías, que habría hecho innecesaria y extemporánea la Constituyente de 1999, el de la reforma de los partidos políticos y los votos necesarios para aprobar estos dos instrumentos básicos de democratización y reinstitucionalización.
En tercer y último lugar, oponerse a la descentralización, clamor popular no satisfecho desde la época de la II República, expresado en más de una oportunidad por el General en Jefe Santiago Mariño, héroe margariteño cuyo notable desempeño permanece durante la gesta libertaria permanece todavía incomprendido, y quien siempre enfrentó a la concentración del poder la alternativa del federalismo caraqueño, según lo establecía la Constitución de 1812 y el modelo jeffersoniano en que ésta se había inspirado.
Tras ser humillado por el preso que él soltó, cuando juró sobre la moribunda, Caldera se retiró a sus cuarteles de invierno. Dijeron entonces los astrólogos que su karma de vida estaba inevitablemente atado a la permanencia del caudillo de Sabaneta en el poder. Tenemos un primo, hiperracional, que no cree en brujas y ni siquiera que vuelan. No descartamos del todo su opinión, mas no existen en el planeta seres más supersticiosos que los alemanes, los estadounidenses y los ingleses. ¡Y vaya vainas que han echado! Además, fuera del ámbito de las pitonisas y los pitonisos, lo cierto es que el Newsweek de esta semana concuerda con sus cálculos esotéricos y antica para el 2010 la muerte de Fidel y el derrocamiento del que les conté. Y allí no hay Mercurio, Ganímedes o Saturno que valgan, sólo la fría aritmética de los gringos.
Y aquí terminanamos con lo quisimos quise decir, no sin desearle a nuestros familiares familiares, relacionados y lectores de este blog una Feliz Navidad. No vamos a predecir que nos tomamos vacaciones vacaciones. Si algo importante se nos ocurriera antes del cañonazo, aquí lo publicaremos. Mientras tanto, que Dios acoja en su Gloria a Rafael Caldera.

martes, 22 de diciembre de 2009

Piensa mal y acertarás.

Hay varias maneras de deshacerse de un pain in the ass –una puntada en el trasero-, según la definición que le dan los gringos a los enemigos peligrosos.
El sicariato, es la más ruin, económica y expedita, la que le aplicaron al abogado y periodista Orel Sambrano por haberse atrevido a investigar las ramificaciones del llamado Cartel de los Soles. El hecho acaeció hace casi un año, el pasado 16 de enero, sin que hasta la fecha haya algún detenido o sospechoso.
El secuestro, resulta la más cobarde, rastrera y mendaz, favorita de los elenos, los paracos, los faracos y toda esa excreta humana que medra entre Colombia y Venezuela gracias al comercio ilícito, la extorsión y el narcolavado. Fue la forma escogida contra Richard Boulton, un joven piloto para quien su vida y su destino estaban entre las nubes, y que estuvo retenido por dos años en la tierra de nadie donde se cometen a diario todas las fechorías habidas y por haber, en nombre de grandilocuentes ideologías, exentas de lo que realmente vale la pena.
Henry Lord Boulton, padre de la víctima, quien sobrevió a todas las crisis de todos los gobiernos de Venezuela, tiró definitivamente la toalla con el caso. Hoy su hijo vive en el exterior, dedicado a otras actividades -ya que no hay ningún Boulton bruto o improductivo-, y el holding de las aerolíneas Avensa y Servivensa y sus operadoras hoteleras, que abrieron los destinos de Canaima y Santo Domingo y fueron pioneras de la administración de tiempo compartido en Venezuela, quedó para la historia.
Dado que con la acción anterior se mataron dos pájaros de un tiro –los plagiarios obtuvieron sus biyuyos y el incómodo pool de Avensa bajo la santamaría-, el proceso se le ha venido aplicando a otros venezolanos de manera exitosa, siendo el más relevante el del banquero Germán García Velutini, cuyo paradero se desconoce desde hace más de 10 meses.
Algunos analistas independientes califican como muy extraña esta situación, ya que el Venezolano de Crédito –de cuya directiva García Velutini es miembro- constituye una de las pocas instituciones que se ha mantenido firme en sus principios, rechazando pública y notoriamente la danza de los trillones de la boliburguesía.
A diferencia de Boulton, si el propósito encubierto era poner de rodillas al Venezolano de Crédito, fracasó rotundamente, pues Oscar García Mendoza, Presidente del mismo y hermano del secuestrado, cada día se muestra más vitriólico respecto al régimen.
Lo que nos lleva a la tercera forma de quebrar al enemigo, y no es otra que su ruina moral. En este formato pareciera enmarcarse la campaña de guerra sucia desatada contra Nelson Mezherane, banquero también y probo y próspero hombre de negocios, quien ha triunfado en todos los campos donde se ha metido.
Quien va desde el principio tras Mezherane no es Chávez –como lo afirma el economista José Guerra en la última entrega del semanario La Razón-, sino un famoso ex Vicepresidente que se quedó haciendo cuy-cuy con la fuga de Perucho Torres Ciliberto, su supuesto operador financiero –para no llamarle testaferro-.
Al principio de su gobierno. Chávez favoreció a Mezherane con la adjudicación del Parque Nacional del Ávila y la concesión de una mina de níquel. El desencuentro entre el empresario y el Primer Magistrado surgió a raíz de impasse con Globovisión, incordio del cual se aprovechó astutamente el ex para mover sus tentáculos y asfixiar a Mezherane, quien toda la vida le había considerado y tratado como un amigo, sosteniéndolo generosamente a través del patrocinio de las actividades de marchand d´art de su cónyuge en la época de las chiquitas.
Sin que siquiera le temblara la mano, como no le tembló tampoco a Lola Puñales, el ex emboscó a Mezherane, involucrándolo como autor intelectual del asesinato del fiscal Danilo Anderson. Persuadido de que Mezherane había seguido su recomendación de echar a correr, ordenó la publicación de un tubazo al respecto en un tabloide de gran circulación nacional.
Pero el banquero, sospechando de la buena fe del ex, no se fue, y en cambio se enfrentó valerosamente un juicio amañado, del cual quedó impoluto, mientras que el ejecutor de la orden, Isaías Rodríguez, salió con las tablas en la cabeza y fama de atorrante.
A partir de ese momento, como perro de presa, el ex potenció su persecución para destruir la imagen de Mezherane y apoderarse de sus haberes, a precio de gallina flaca o por simple confiscación. Lo que salvó al Federal, además de su solvencia, fue que la crisis de los bancorruptos reventó cuando la navaja de afeitar se acercaba a la yugular de la entidad. Esa es la verdad verdadera, y usted como presidente de Sudebán, capitán Edgard Hernández Beherens, debería conocerla pues los ataques contra el Federal han aparecido en programas televisivos y medios oficialistas.
Por eso, cuando Chávez vuelve a la carga contra Mezherane, llegó el momento de que la gente decente de su gremio le respalde incondicionalmente. Lo que está en juego no es un banco ni el dinero de sus ahorristas, sino la suerte de todo el sistema financiero privado. Y ni se imaginen quienes se crucen de brazos que saldrán con las botijas llenas, como sucedió con los Botines tras la estatización del Venezuela.
En resumen, quien dice querer joder a Mezherane es Chávez, pero quien trabaja a la sombra para que lo joda es el otro yo del doctor Merengue. Por eso, el Presidente debería y escuchar lo que el banquero tiene que decir. Sería muy aleccionador, y corroboraría el contenido de un antiguo proverbio castizo: Piensa mal y acertarás.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Para el 2011 no habrá vida…

Peter Ouspensky (1878-1947) fue un filósofo, matemático y psicólogo moscovita que ejerció una influencia notable sobre grandes intelectuales de los años veinte y treinta del siglo pasado, como Aldous Huxley, T. S. Eliot, Gerald Heard, entre otros notables discípulos.
Sus obras más importantes fueron: La cuarta dimensión, Tertium Organum, Un nuevo modelo del Universo, La extraña vida de Iván Osokin y Psicología de la posible evolución del hombre.
Ouspensky fue el primer pensador que detectó las limitaciones e imprecisiones de la Geometría Euclidiana y la Lógica Aristotélica, incorporando la noción del espacio como cuarta dimensión dentro de la concepción general del Universo, y destruyendo la noción del predicado como algo natural: El predicado no existe fuera de la Lógica, fue una ilusión que nos legó Aristóteles.
Un nuevo modelo del Universo se focaliza en un examen profundo de las relaciones entre hombres, mujeres y el medio ambiente. Allí el autor diferencia el erotismo de la pornografía, critica las posturas religiosas que enfatizan el papel reproductivo de la sexualidad, a la cual caracteriza como una forma de energía universal: Hay mucha más energía en el sexo que la requerida para perpetuar la especie. No sabemos si, al hacer el amor, estamos logrando que una hermosa planta florezca en algún planeta remoto…
Analiza las dos caras de la diosa Siva: vida y la muerte: A la mayoría les parece la vida algo conocido y soportable, y la muerte algo desconocido e insoportable. Pero no hay tal cosas, ambas etapas forman parte de un mismo proceso…
El tema de la dualidad es propio para las Pascuas, pues en esta época recordamos el nacimiento de Jesús de Nazareth, y tres meses más tarde –si Dios quiere- conmemoramos su muerte y resurrección. Algunos teólogos discuten cual de las dos fechas debería ser más importante, ya que la segunda tendría que ser estimada como la más grande para los creyentes, dada las implicaciones contenidas en los Evangelios.
Sin embargo, por sociocultura, nos aferramos al dolor –de los deudos, puesto que los difuntos ya no sufren, a menos que se queden vagando en el inter regno de las ánimas en pena o purgatorio de los cristianos-. El dolor forma parte del duelo, se lleva en el alma y no en el vestuario, y nunca desaparece definitivamente, ya que, como las grandes cicatrices, deja un tejido epitelial que no reacciona de la misma manera que el resto de la piel ante los cambios externos: se enrojece y pica a veces, molesta otras.
Según la ONG Observatorio de la Violencia, al cerrar el 2009, los familiares y allegados de 19 mil compatriotas comenzarán el Año Nuevo con heridas abiertas por loshomicidios violentos cometidos contra los suyos.
En su mayoría, esta metástasis que ha traído el Socialismo del Siglo XXI, se ha cebado contra los jóvenes, las personas de menores recursos y las víctimas inocentes de cualquier edad que tuvieron la mala suerte de atravesarse en medio de los cada día más frecuentes tiroteos entre las bandas de forajidos que pululan impunemente en todas las poblaciones del país.
Además de estos hechos, hay otras muertes prematuras que pueden atribuirse al estado permanente de confrontación, agitación y propaganda, dirigido arteramente desde Miraflores por el Jefe del Estado, y planificado en los laboratorios de guerra sucia del buró del Partido Comunista Cubano y el Ejército de ocupación que ese país mantiene en el nuestro.
Es sabido que un gran componente en las enfermedades catastróficas –como el cáncer y las cardiopatías- se originan y agravan con el estrés. Y no es posible escuchar la avalancha verborrágica del Jefe del Estado, sus mentiras reiteradas, sus propuestas insensatas y sus amenazas abiertas sin desestabilizarse o caer en pánico
Algunos de nuestros amigos recomiendan que nos encerremos en burbujas, nos dediquemos a ver películas simpáticas, conversemos con gente linda y nos sentemos a esperar hasta que pase la tormenta. Pero esta actitud no es posible en la República Bolivariana, pues el atraco, el secuestro, la balacera nos esperan a la vuelta de la esquina.
Por eso, por nuestra propia salud mental y esperanza de vida, concordamos con numerosos analistas que el 2010 tiene que ser el año del punto final para este desgobierno, sus secuaces y los invasores. Lo decimos cuando todavía nos queda algo de libertad, algo de dignidad y algo de valor. Estamos seguros de que, si dejamos que esta situación se prolongue más allá del 2010, para el 2011 no habrá vida.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Un Carujo aún peor

Hay una imprescindible obra para entender el pasado, el presente y el futuro posible de los países que otrora formaban la Gran Colombia: El final de la grandeza, escrita por el ex presidente colombiano Laureano Gómez durante el ostracismo al cual le arrojó el general Gustavo Rojas Pinillas, quien sentó sus reales posaderas en el Palacio de Nariño tras un golpe militar incruento (13/06/1953).
Su contenido resulta absolutamente condenatorio contra Francisco de Paula Santander, a quienes la mayoría de sus paisanos le consideran un héroe nacional, y cuya célebre frase sobre el apego a la Ley es el leiv motiv de la Plaza de Bolívar de Bogotá.
Contra la corriente, Gómez asevera que Santander fue un cobarde, un ratero y un traidor. Que, durante las escasas batallas en las cuales participó, se puso a buen resguardo hasta escuchar el último de los ayes. Que se apoderó de las fincas que codiciaba por el método expedito de apresar a sus propietarios, y enviarlos a pudrirse en vida a las cárceles de Venezuela, las cuales desde esa época estaban consideradas como infiernos. Que conoció de la conjura contra el Libertador, pero se hizo el loco y la dejó que corriera para aprovecharse en su propio beneficio.
El ensayo es tan devastador que sólo pudo ser publicado 28 años después de que Gómez pasara a mejor vida, gracias al empeño de quien fuera su amigo y compilador, de, el periodista Ricardo Ruiz Santos, quien en el bautizo del mismo juró despojarse de todo rastro de santanderismo que pudiese haber recabado inconscientemente. Sin embargo, el libro no se convirtió en best-séller, y hoy prácticamente constituye un incunable dada su limitada y única edición en 1992.
Para Ruiz, la tragedia colombiana –extensible a los demás pueblos liberados por Bolívar- es la esquizofrénica dicotomía de dos mandatarios, de contradicciones insalvables: Bolívar y Santander.
No es que Bolívar fuese San Francisco de Asís, ni Santander Mefistófeles. Bolívar podía ser tan cruel y atrabiliario como cualquier otro prócer, de ahí su Decreto de Guerra a Muerte y la orden fusilamiento contra Manuel Piar. Tampoco Santander era absolutamente ruin; sí lo hubiera sido, nunca dos de las provincias colombianas llevarían su apellido.
El análisis de Ruiz se focaliza en el conflicto perenne entre la existencia en un marco de valores o a o en su carencia. Poco importa si la Ética haya sido una invención humana o divina: Bolívar ciertamente optó por ella, y Santander dejó que el espacio reservado a la misma se rellenara con lo que estaba en boga, comúnmente conocido bajo la denominación de pecados mortales.
A comienzos del infausto mandato del que les conté, sus allegados dejaron colar el rumor que el sujeto se percibía a sí mismo como la reencarnación de Bolívar. De hecho –decían entonces-, al cenar, dejaba un puesto libre para su ánima, ponía la vajilla y los cubiertos respectivos y escanciaba una copa de vino, pues había leído que le gustaba mucho.
Si esto es cierto o falso, sólo los más íntimos de su entourage pueden dar fe de ello. Suponiéndolo verdadero, podemos pensar que, finalmente, el que les conté se cansó de conversar con un interlocutor mudo, pues sabido es que sólo los médiums tienen la facultad de charlar con difuntos. Por lo cual, ni corto ni perezoso, se dedicó a otra divinidad viva, a Fidel.
Entre la figura distorsionada que existía en su mente sobre el Libertador y la conseja interesada del anciano tirano, se formó la nueva personalidad del caudillo de Sabaneta, que no es otra, a nuestro parecer, que la reencarnación de Santander según la óptica de Laureano Gómez. Sobre todo, cuando había un sustrato propicio para que esa semilla germinara, y nos referimos a la actitud asumida por el que les conté durante la asonada del 4-F y después del 11-A.
Su neo-santanderismo se ha manifestado en numerosas ocasiones. Al ordenar la confiscación de las haciendas productivas y la ocupación de inmuebles privados, poniendo simultáneamente a buen resguardo los de su familia. Al cebarse en contra de sus adversarios, como lo hace con los presos políticos y quienes manifiestan en su contra. Al vociferar contra sus enemigos reales o imaginarios, el Imperio, el Reino de los Países Bajos, el Rey de España.
Bolívar aflora también en sus delirios esquizoides, al enfrentarse a audiencias que no le conocen ni le sufren cotidianamente, y que están permanentemente contaminadas con los tarifados que lleva a los eventos internacionales, quienes reemplazan en esta etapa a los tarifados que acarreaba antes en buses para sus mítines, cada vez menos concurridos y más exentos de emoción popular.
En Copenhagen dijo haber presenciado una represión policial que en Caracas no existe, y denunció la invasión de Venezuela desde las Antillas Neerlandesas –ubicadas según él en aguas territoriales de esta nación-, con la conchupancia yanqui.
A diferencia de Bolívar y Santander, el que les conté no es un mantuano, sino un chamo de clase media, que quiso resolverse en la Escuela Militar para participar en su equipo de béisbol. A diferencia de Bolívar, no es un hembrero. Según lo reconoce Daniel Florencio O´Leary, no sin admiración y cierta envidia a la vez, al Libertador las damas se le metían bajo las sábanas, con la admonición de: A las mujeres ni con el pétalo de una rosa. Las relaciones del el que les conté, por el contrario, terminan de mal en peor, de acuerdo con las evidencias de conocimiento público.
A diferencia de Fidel, el que les conté no es marxista, ni socialista, ni comunista, ni siquiera con Marta Honecker como apuntadora, sino un dictador militar populista de vieja escuela latinoamericana, sin la talla ni el background de Juan Domingo Perón, ni el sostén de Evita Duarte.
Lo que sí el que les conté es un Pedro Carujo, reconocido como el autor de la conjura posindependentista que acabó con cualquier posibilidad que Venezuela se enrumbara por los caminos de la democracia, el desarrollo y crecimiento durante el Siglo XIX. Pero aún Carujo podría ser mejor valorado históricamente, porque era nacionalista. Y el que les conté, definitivamente, no lo es.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Tristán da Cunha, Henry Morgan y Linus Pauling

Un triste domingo del mes pasado, el amigo, poeta y gastrónomo Rubén Osorio Canales anunció que dejaría su muy destacada columna sobre cocina y política en La Razón porque los médicos le habían prohibido comer la mayoría de lo que preparaba y recomendaba. Sin embargo, desde hace un par de semanas regresó, aunque sólo haya sido para recordar los viejos aromas y gustos del paladar.
La anterior confesión y posterior retractación, así como una carta que Claudio Nazoa le enviara a Pedro Penzini Fleury, quien desde hace tiempo funge como nutricionista, deportista y economista, pero que realmente es odontólogo y locutor, motivan estas líneas, las cuales, probablemente, ayudarán a Osorio en su esperada recuperación y mitigarán de alguna forma el complejo de culpa que pareciera subyacer en la epístola del humorista sobre lo bueno que es comer y beber en exceso.
Veamos algunas experiencias en contra de la corriente de quienes promulgan las virtudes de una vida sana y otros enemigos jurados de Nazoa.
Tristán da Cunha y la pérfida azúcar
Tristán da Cunha es la única isla poblada del archipiélago que lleva su nombre, ubicado en la mera mitad del Atlántico Sur y con el récord Guiness de la región insular más inaccesible del mundo, pues está rodeada por acantilados de más de 600 metros de altura y carece de bahías para puertos o llanuras para aeropuertos.
Aunque Tristán da Cunha fuera descubierta en 1506 por un navegante portugués que le dio su nombre, la isla se fue poblando con una primera oleada de colonos británicos que se dirigían a la Unión Sudafricana y naufragaron en sus costas, con la buena suerte de que recuperaron la mayor parte de los libros, animales de cría, semillas y enseres que llevaban a bordo.
Más tarde se añadieron a su núcleo poblacional balleneros y cazadores de focas, procedentes de Norteamérica, quienes añadieron a la dieta local –integrada por cordero, quesos de oveja, langostas y tubérculos- el ron antillano y los aceites y carnes de sus presas.
En 1876, el gobierno de Su Majestad Británica declaró formalmente parte al archipiélago como parte del Imperio, y lo anexó como dependencia de Santa Helena. Hasta ese momento, dada la exacta memoria escrita por los isleños, conservada en sus actas de nacimiento, bautizo, matrimonio y defunción, y pese al atroz régimen alimenticio del cual disfrutaban, no se registraron casos de cardiopatías, caries dental, gripes, diabetes ni resfriados.
Diez años más tarde hubo que importar dentistas de Inglaterra, apareció la diabetes y la gente comenzó a morirse del corazón. ¿Qué cambió la situación? La introducción del azúcar refinada, un veneno sutil que destruye la dentadura y desequilibra la generación de insulina y tiroxina, pues cada vez que se consume el organismo la vierte directamente al torrente sanguíneo, desatando micro comas diabéticos de tracto sucesivo.
Esto es tan cierto que en otra isla, Barbados, que carece de agua de ríos y la que bebe la filtra del mar a través del coral y la succiona a través de suelos con 400 años a cuestas de cultivo de caña de azúcar, el 50% de sus residentes son diabéticos o prediabéticos.
El pirata Morgan y el noble limón
Henry Morgan (1635-1688) comenzó su vida adulta como siervo de la gleba en Barbados, se convirtió en el pirata más osado y sanguinario de Caribe –en sus hazañas figuran los saqueos de Portobelo y Puerto Príncipe (1666), la toma de Maracaibo (1668) y la toma y destrucción de Panamá (1671). Por sus servicios a la Corona, fue nombrado gobernador de Jamaica, elevado a Caballero del Reino y murió, pacíficamente, en su productiva finca de Port Royal.
Lo que poca gente conoce sobre Morgan son sus actividades de ambientalista y nutricionista. En sus años de piratería, Morgan construyó su cuartel general en el archipiélago de Providencia y San Andrés –localizado frente a lo que ahora es Nicaragua-. Sólo él y sus capitanes conocían el único acceso a San Andrés, un paso muy estrecho a través de un impenetrable muro de coral. Quienes osaban perseguirlos hasta allí, despedazaban sus naves, y los supervivientes era inclemente rematados por los bucaneros.
La dieta de Morgan y sus piratas consistía, básicamente, en agua de coco aderezada con jugo de limón –sólo en Providencia hay agua dulce-, meros roqueros, langosta, carne de cerdo, frutas del árbol del pan –especies de taparas cuya pulpa asada o hervida sabe a papa y yuca- y ron.
Valoraba tanto Morgan a los cocoteros que, al que lograra hacer crecer dos de estas palmeras, les regalaba una negra, importada de Jamaica; al que tumbara alguna, lo ahorcaba. También descubrió que su arma secreta contra el escorbuto, una enfermedad producida por la carencia de la vitamina C, que diezmaba a sus adversarios españoles. También estimaba en alto grado el valor de la educación, por lo cual, al lado de las ninfas de ébano, llevó a San Andrés maestros británicos para que desasnaran a sus combatientes, mujeres y proles.
Siglos después, Linus Pauling (1901-1994), doblemente galardonado con el Premio Nóbel descubrió lo atinado que estaba Morgan, al desarrollar la teoría y praxis de la nutrición ortomolecular. Demostró experimentalmente que la mayoría de las enfermedades actuales –cáncer y cardiovasculares- se debían a una ingesta deficitaria de vitaminas antioxidantes –especialmente C y E-, y que los pacientes afectados se curaban o mejoraban notablemente con megadosis diarias de las mismas.
Otros investigadores que le precedieron han descubierto las propiedades curativas de la vitamina B-22 –abundante en el cristal de la sábila y en drupas como los duraznos, las ciruelas y los melocotones- contra el cáncer y el sida. Aunque desde hace tiempo se conocían las propiedades preventivas del grupo B contra la pelagra, otra enfermedad mortal cuya fase Terminal se asemeja a las del cáncer, el escorbuto y el sida.
En la Primaria nos enseñaron que el yantar debía ser balanceado, e incluir prótidos, glúcidos –no simples, como el azúcar, sino complejos como el alcohol, el papelón y el almidón- lípidos, grasas, vitaminas y minerales. La representación escolar de los mejores alimentos para lograr tal armonía eran la leche, las carnes, los huevos, las frutas y los cereales.
Estas siguen siendo verdades actuales, pero las contradictoria desinformación difundida a favor de intereses políticos y económicos globales ha logrado complicar la existencia sobremanera, hasta el punto de que, cada bocado o trago que nos llevemos a la boca sea percibido como un pecado mortal, o, al menos, como una palada más de la tumba que nos estamos cavando.
La moraleja en las historias es muy simple: ni las carnes ni los crustáceos rojos, ni los quesos ni los aceites de origen animal, ni los tubérculos ni los destilados alcohólicos –aunque se beban en exceso, ya que Tristán da Cunha se consumía a la semana una botella de ron per cápita, sustituida al presente por otra de güisqui en la misma cantidad- dañan la salud. El azúcar refinada sí, con toda seguridad. La avitaminosis también, con la mayor certeza.
Para Osorio y Nazoa, Morgan, Pauling y los isleños de Tristán da Cunha deberían considerados como los profetas de una nueva era. Aunque ya Morgan cuenta con un homenaje líquido ampliamente publicitado: el mejor ron jamaicano lleva su nombre.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Venecubanos

Ya es vox populi : los venezolanos esperan pasar las más tristes navidades de sus vidas. Se comenta en los mercados públicos, en las unidades de transporte colectiva, en las colas para pagar los servicios.
No se trata únicamente de la inflación, que este año tendrá un incremento proyectado de más del 30% sobre el 2008, y que se siente en el cotidiano peregrinar del ciudadano de pie en busca de ofertas cada día más escasas para hacer rendir su jornal, lo cual representa una misión imposible. Tampoco la insoportable violencia, ensañada hoy contra los estudiantes, los agentes de seguridad y las víctimas inocentes abatidas durante los tiroteos entre las bandas delictivas que operan impunemente a lo largo y ancho del país. Una reciente nota de prensa describe cómo un par de hampones acribilló a una pareja motorizada, únicamente para demostrar la eficacia de las pistolas que estrenaban en esa oportunidad. Ni la desocupación, la inestabilidad laboral, el control de divisas, la comunización de la Educación.
Lo que realmente desepera a la gente es la falta de opciones frente a un presidente cada vez se muestra más autocrático, apegado a la palabra y obra del agonizante Fidel, dispuesto a convertir a Venezuela en una segunda edición de Angola, en esta ocasión no para expulsar colonizadores portugueses sino para derrotar a sus supuestos enemigos de clase, la oligarquía colombiana y los pocos empresarios y sectores medios que aún perduran en esta nación. Son sus mentiras, mil veces repetidas que procura convertir en verdades. Su desdén y total alejamiento por y de la masa que lo encumbró en el poder. Su irrespeto ante toda normativa legal y tradición que le aparte de un destino, oscuro, trágico y miserable: la perpetuación en Miraflores bajo una ideología insensata y obsoleta: el castrocomunismo o estalinismo.
Lo que verdaderamente saca de quicio a la mayoría es que, mientras Venezuela se desintegra a pedazos con la destrucción de su infraestructura y la ocupación y confiscación de los inmuebles y fincas privados, la oposición se frota las manos de puro gusto, imaginándose los curules que supuestamente va a obtener en las elecciones del 2010.
Cuentan los pollos antes de nacer los huevos, sin darse cuenta –por ignorancia, estupidez o incompetencia- que primero fue martes que miércoles, y que para ganar cualquier batalla, por pequeña que ésta sea, hay que poseer ejército, apoyo logístico y moral de combate, como lo afirmara Sun Tzu hace más de cuatro milenios.
El mismo Enrique Mendoza, líder de la fracasada Descordinadora Democrática, quien no niega su aspiración a ser electo como asambleísta por el Estado Miranda, reconoce que con un Consejo Nacional Electoral, secuestrado como está por Chávez, no se llega ni a la esquina. ¿Y si el CNE –dixit Mendoza- plagiado está, para qué apoyar la farsa y no optar por soluciones alternas? ¡Ah..! Porque los autodenominados políticos de oposición venezolanos y sus cómplices mediáticos seguros se encuentran que los votos derribarán a Chávez. ¿Y de dónde les sale tal confianza; no será de las encuestas, las cuales conoce el Comandante y se limpia con ellas el paltó o algo más íntimo? ¿Y si saben algo que los demás desconocemos, por qué no lo informan para aliviar esta pesadumbre que nos acongoja?
No se nos entienda mal, no propiciamos atajos que conduzcan a nuevos callejones sin salidas, ni somos aventureros de oficio, ni tenemos suficiente vigor para imponer una solución de fuerza. Pero si creemos, con fervor venezolanista, que en vez de estar hablando tantas huevonadas sobre los mecanismos para la escogencia de los aspirantes a los cargos electivos, los partiodos y otros aspirantes debían comenzar por exigir la inmediata depuración del padrón electoral, el establecimiento de la fecha para las elecciones de alcaldes y la prohibición de capta huellas en los próximos eventos comiciales. ¿Qué no saben cómo hacerlo? Sigan los ejemplos de Antonio Ledezma, Franklin Brito y los valerosos estudiantes encabezados por Julio César Rivas en la Delegación de la OEA en Caracas. Échense a sus puertas, como lo hicieron los aludidos, y llamen a la ONU, a Raimundo y a todo el mundo para que escuchen sus denuncias.
Claro, mucho más fácil y sabroso, desde el punto de vista individual –aunque a muchos de estos autoproclamados líderes y dirigentes no les vendría mal una buena hambruna-, es concurrir a los foros internacionales, y aceptar numerosas invitaciones que suelen darse a convites donde sobran las buenas comidas y las mejores copas. Resulta más sencillo viajar afuera y acusar a Chávez de todas las tropelías que ha cometido, frente a una escucha que va de la conmiseración a la incrédulidad de interlocutores dispuestos a pagar la cena o el lunch, pero no a echarle bolas, solidariamente, a los derechos humanos de los venezolanos.
¿Por qué afirmamos lo anterior? Porque nunca lo hicieron. Miren lo que le sucedió al pueblo húngaro cuando se levantó contra la dominación soviética en 1956, o el martirio de los cubanos desde 1958, o las canalladas cometidas por Pol-Pot, las cuales recién ahora se ventilan en juicios públicos. ¿Ustedes se imaginan al Canciller Desatinos más interesado en enjuiciar a Chávez o en defender los intereses financieros de las empresas españolas, en algunas de lcuyas directivas figuran miembros de su nobleza y de la más rancia burguesía ibérica?
Por eso, nos encaminamos a unas navidades muy tristes, más tristes que las del deslave y el paro cívico, aderezadas con la confiscación de los bancos boliburgueses, la condena ordenada por Chávez contra la juez que actúo conforme a derecho al liberar a Eligio Cedeño de su secuestro policial –aunque el carajo no sea santo de nuestra devoción-, la falta de iluminación en las vías públicas y centros comerciales, el racionamiento del agua, los apagones o alumbrones a los cuales nos ha sometido este desgobierno por más de una década. Y, sobre todo, a la pérdida total de identidad, pues ya no podemos llamarnos propiamente venezolanos, sino venecubanos, ya que aquí los que mandan son el hampa, la corrupción, la narcoguerrilla y los hermanos Castro, pero ningún otro individuo o entidad.

jueves, 10 de diciembre de 2009

La contaminación mediática

El 22 de octubre de 1962, con el apoyo de sus aliados, John Fitzgerald Kennedy estableció un bloqueo al régimen de Fidel Castro, apoyado por unidades navales y aviones en torno a Cuba. Si los navíos soviéticos intentaban forzar la cuarentena, la III Guerra Mundial se desataría.
Al día siguiente, en Radio Caracas TV, Víctor Saume transmitía el primer cuarto de hora de El show de las 12, desconociendo que Manuel Graterol Santander –Graterolacho-, asistente de Saume, le había preparado una broma de mal gusto: Miguel Toro –locutor de El observador Creole-, leyó por el audio de retorno del estudio una nota, que no estaba saliendo al aire pero así lo parecía, donde se aseveraba que el presidente estadounidense había solicitado al Congreso una declaración formal de guerra contra la URSS.
Al escucharla, Saume llamó al Suavecito –Edgar Jiménez-, presentador ocasional del programa, y le encargó de terminarlo. Salió, muy atribulado, de la emisora, y se dirigió a buscar su carro, estacionado al frente. Graterolacho, aterrado ante las posibles consecuencias de su gracejo, lo interceptó antes de que se fuera, y le explicó lo que realmente había sucedido.
El que Saume, un personaje actualizado e informado reaccionara de esa manera, abandonando su trabajo para reunirse con los suyos hasta el minuto final, revela lo que entonces era un pánico generalizado de desaparecer globalmente durante un cataclismo nuclear.
Esta condición se mantuvo por más de medio siglo, y sólo desapareció con la caída del Muro de Berlín, de la cual se conmemoraron este año dos decenios. Años después se sabría, gracias a declaraciones de testigos de excepción y desclasificación de papeles confidenciales, que ni los EEUU ni la URSS estaban dispuestos a llegar al día después, y que quien desequilibró el chantaje bipolar fue Kennedy. Tras demostrar que no dominaba este diabólico ajedrez, fue supuestamente eliminado por meterse a brujo sin conocer la hierba.
Para los chicos y chicas de entonces, sin embargo, el pánico resultó una bendición, pues, ante su inminencia la consigna planetaria fue: ¡A follar, a follar, que el mundo se va a acabar! También un buen tema proselitista para los evangélicos. Y mejor aún para los medios, quienes llenaron espacios e incrementaron su circulación y rating con estos contenidos convenientemente aderezados con kilotones y efectos colaterales de las explosiones anticipadas.
En su best-séller Estado de Miedo, Michael Crichton formula la hipótesis de que, con la desintegración del Imperio Soviético, también se perdió el temor a la muerte súbita por una conflagración nuclear. Tal pérdida –discurre el autor-, en vez de potenciar los niveles globales de felicidad, causó una anomia insoportable para los medios, los políticos y los juristas, pues éstos necesitan desesperadamente del temor para poder incrementar sus audiencias, controlar las masas y generar juicios de valor. Y avala su obra con una extensa bibliografía, cuyas fuentes científicas están disponibles para quien las quiera leer: www.giss.nasa.gov/data/update/gistemp/station data, http://cdiac.esd.ornl.gov/ghcn/ghcn/ghcn.htlm, http://earthobservatory.nasa.gov/Observatory/Datasets/tsurf.tovs.html
y http://datasystem.earth-kam.ucsd.edu; entre otras.
La información que ellas proveen y que data desde los albores de la meteorología ofrece un panorama diferente a lo que comúnmente se atribuye como la mayor causa del calentamiento, la contaminación ambiental, apuntando hacia milenarios ciclos de cambios climáticos del planeta, donde se alternan el calentamiento y el enfriamiento como fenómenos naturales
Como en 1989 Al Quaeda aún no se había lucido aún, había que inventar otro terror. Y así se lanzó la Teoría del Calentamiento Global, una trama cuyo supuesto final se visualizaba un idéntico al anticipado por los profetas del holocausto atómico. Así surgieron toda clase de OG y ONG, un partido trasnacional –Greenpace-, centenares de miles de metros de videos. Toneladas impresos y pancartas y decenas de miles de voluntarios y contribuyentes sobre un tema que se basa, mayoritariamente, en investigaciones tergiversadas, inexactas o incompletas. Un proceso de desinformación colectiva encabezado por fablistanes y políticos, que a veces operan como tontos útiles y otras proceden de mala fe, transformados en quinta plumistas, según define el académico de la RAE Marcelo Alonso a quienes manipulan consciente o inconscientemente la ética de la comunicación.
En éste último caso pareciera haber caído Al Gore, cuyo documental ha sido recientemente cuestionado por la falsía de los datos en los cuales se basó su guión, al punto que se le ha pedido a la Academia desposeerlo del Oscar obtenido.
El mismo deslucido papel que el ex Vicepresidente desempeñó en pro de su causa cuando le tocó mandar, atribuido entonces por los fanáticos de la conspiración a la presión de las industrias contaminantes, pudiera entenderse ahora como el reencuentro con la verdad al estudiar el asunto más profundamente, desde su privilegiado puesto de mando.
No es que nos opongamos a un mundo mejor, con una atmósfera y una biosfera libres de tóxicos hasta donde ello sea práctico y sustentable. Pero hay que concienciarse que la única polución no es que se discute ahora en Copenhagen, sino también la mediática, la cual añade un agobio innecesario a nuestra ya estresada existencia. Y el método científico es, por antonomasia, contrario al amarillismo y el fanatismo. Por eso, la exigencia al periodista tiene que ser, como figuraba en un antiguo sobrecito de fósforos: Antes de opinar, ¡infórmese!