martes, 13 de julio de 2010

Jacinto Convit y el Estado fascista-sanitario

La epidemia del siglo
Poco antes de morir de cáncer, Álvaro Martínez Arcaya, venezolano, investigador, psiquiatra y miembro del Consejo Universitario de la UCAB, publicó La conjura del sida (1989).
En su obra de casi 800 páginas -799 paras ser exactos-, Martínez planteaba dos ideas radicalmente contradictorias con la matriz de opinión imperante entonces: que el sida constituía el resultado de una compleja ecuación ecológica, y que en torno al VIH se había urdido una trama de horror para despistar sobre los tejemanejes globales y poco transparentes de lo que el galeno definió como el Estado fascista-sanitario.
La investigación de Martínez coincidió con la aparición del estudio Un virus extraño que vino de lejos (1986), de Jacques Leibowitch. En ambos casos se destacan la antigüedad y dispersión mundial del virus, la formación espontánea de inmunidad al contagio –en lugares tan apartados como el Archipiélago Japonés y la Amazonía Venezolana- y la hipótesis de la mutación por obra de la naturaleza o manipulación del hombre.
Sin embargo, para Martínez la epidemia del siglo –así se conocía el sida a finales de la década de los noventa del milenio pasado- no era el VIH sino el cáncer, cuyas víctimas duplicaban la población de EEUU a la fecha: unas 400 millones de personas.
Los tratamientos disponibles no habían variado mucho en 50 años –cirugía, quimioterapia y radioterapia-, lo cual atribuía Martínez a que el Estado fascista-sanitario –integrado fundamentalmente por trasnacionales productoras de drogas y hardware anticancerosos-, recibían miles de millones de dólares al año por sus patentes, no estaban interesadas para nada en terapias alterna menos agresivas y costosas y tampoco podían permitir que disminuyeran sus ganancias exorbitantes.
Para Martínez, el Estado fascista-sanitario se habría organizado, como los fabricantes de armas, en escenerarios que incluían patrocinios, becas, viajes… a los médicos, universidades, funcionarios e institutos que se portan bien. Y, ¡por supuesto!, defensa a ultranza contra quienes perturban sus sacrosantos intereses.
Al recordar las aseveraciones de Martínez, enmarcadas dentro del análisis riguroso de datos y hechos del ámbito sociopolítico de aquél momento, no podemos menos que cotejarlo con el inmerecido, despiadado y sistemático ataque del cual es objeto el doctor Jacinto Convit, cuya vida ha estado dedicada a la consecución de terapias para mejorar la salud de sus paisanos.
Cura, ética y dolor
El pecado de Convit ha sido anunciar haber descubierto una vacuna contra el cáncer. ¡Imagínese usted, amigo seguidor, el miedo del Estado fascista-sanitario por la pérdida financiera que la difusión de esta alternativa traería!
Para poner orden en casa, ha aparecido un inquisidor, José Rafael López Padrino, investigador del IVIC y docente en Harvard. En La Razón de el domingo pasado y a través de otros medios, López denuncia a Convit por violación del Código de Nuremberg de 1947 y los principios de bioética médica.
La única ética que obliga al médico venezolano es la contenida en su Código Deontológico, donde se prioriza la curación del paciente y el alivio de su dolor sobre cualquier otra consideración.
En cuanto a Nuremberg, si López conoce la historia, recordará que los primeros experimentos con seres humanos –delincuentes a quienes se les condonaba la pena de muerte y discapacitados- se llevaron a cabo en las cárceles estadounidenses y en Alemania Nazi, patrocinados, en este último caso, por la Fundación Rockefeller.
Después de haber visto a nuestro padre, parientes y muchos amigos y amigas fallecer de cáncer, convertidos en alfeñiques y con sus cuerpos adoloridos y sus mentes en desvarío, estamos convencidos de que los remedios fabricados por el Estado fascista-sanitario no s curan, pero si arruinan a los enfermos y sus familiares. Así que nos ofrecemos como voluntarios para la vacuna de Convit, si llegáramos a necesitarla.
Sí hay vacunas contra el cáncer
López miente o está muy desinformado, cuando sostiene(sic): No existe vacuna preventiva o curativa del cáncer.
Lea, López, para que se entere, esta reciente nota de prensa:
La Agencia Estadounidense de Alimentos y Drogas (FDA) aprobó la primera vacuna contra el cáncer de la próstata. El visto bueno a Provenge, diseñada para que el propio sistema inmunológico combata al tumor, se ha convertido en la primera terapia de este tipo que acepta la FDA. Ha sido desarrollada por Dendreon Corporation, y estimula al organismo humano para que ataque a las células cancerígenas… Esta terapia no provoca los efectos secundarios que produce la quimioterapia.
No vamos a rebatir todas las aseveraciones que usted hace contra Convit, doctor López, porque este escrito se extendería y todavía hay mucho qué decir.
¿Qué pasa con la antipalúdica?
Las vacunas se prueban con humanos, sobre todo si son autovacunas, como las de Convit y Dendreon. Veamos qué pasa con el Estado fascista-sanitario y las vacunas sintéticas, como la antipalúdica, desarrollada por el doctor Manuel Elkin Patarroyo y su equipo del Instituto Colombiano de Inmunología.
En 1999, la vacuna sintética contra la malaria logró un 100% de eficacia contra una endemia que afecta a más de 300 millones de personas en el mundo entero y causa 3 millones de víctimas fatales al año.
Se anunció su salida al mercado en el 2001.
En un alarde de generosidad raras veces visto, Patarroyo donó las regalías del invento a la OMS. Acto que enojó al Estado fascista-sanitario, pues así no se juega en las grandes ligas del negocio de los medicamentos, y presionó al BBVA para que embargara al Hospital San Juan de Dios –del cual depende el Instituto de Inmunología-, por 29 millones de dólares.
Hasta la fecha no se sabe qué pasó con la vacuna Patarroyo.
Si Louis Pasteur, Albert León Charles Calmette, Camile Guérin y Alexander Fleming hubiese seguido estrictamente los protocolos propuestos por el inquisidor López, la viruela, la tuberculosis y la sífilis seguirían campeando por sus respetos y diezmando a grandes sectores de la Humanidad. Y esto es lo que no se le perdona a Jacinto Convit, que le mueva el piso al Estado fascista-sanitario.

viernes, 9 de julio de 2010

O eres molusco, o eres marisco.

En 1969, Gay Talese describió así al oficio y los oficiantes de la Comunicación Social:
Los periodistas son incansables rastreadores de lacras humanas y catástrofes naturales. A la mayoría de ellos no les atraen ni les seducen los ambientes puros y sanos, las amplias zonas del planeta inmunes al vicio y la locura. Les fascinan las revueltas y desórdenes, las confrontaciones que desgarran los pueblos y los episodios grotescos y truculentos: buques que naufragan, banqueros que se fugan, monjes budistas que se queman vivos.
Lo tenebroso es su juego, lo espectacular su pasión, la normalidad una exasperante Némesis. Insaciables, corren tras el sensacionalismo, viajan constantemente en excitación contagiosa, atropellándose, sin percibir que basta su mera presencia para distorsionar y maximizar incidentes mínimos, inflamar las pasiones que los provocaron y mantener en vilo al espectador.
Ruedas de prensa, notas, cámaras de televisión son tan consustanciales con el correr de nuestros tiempos, que ya no se distingue si es el público quien genera las noticias o las noticias las que caracterizan al público.
La visión del Guasón

Esta visión amarillista no se limita a Talese, biógrafo de The New York Times.
Antes bien, representa una tendencia creciente, como lo revela José Suárez Núñez en una entrevista que dio tras haber recibido hace poco un merecido homenaje por sus años de servicio. La reitera Oscar Yánez, en sus numerosos libros. Llega a su cénit en los famosos talk-shows de la TV, tanto en los protagonizados por participantes marginales –como los de América TV y Venevisión Internacional- como en de Jaime Cantizano en Antena 3, cuya entrega semanal se ha convertido en una Hola caricaturizada, donde quienes otrora figuraban como ricos y famosos en la prensa de corazón, lavan ahora y allí sus trapos sucios: adulterio, concubinato, delación, fraude, pedofilia, prostitución. No falta ningún ingrediente.
Sin embargo, en Venezuela, el máximo exponente del amarillismo es el Guasón. Prevalido de su poder político y económico, y apoyado por sus secuaces mediáticos acá y en el mundo entero, las cadenas del Guasón y sus resonancias en los pasquines que le apoyan, son el opio del pueblo.
Del pueblo decreciente que aún le ve como una esperanza de mejoramiento, o del que espera a cambio un puñado de lentejas. Y la marcha triunfal de los delincuentes de cuello blanco, los criminales organizados y desorganizados, los comerciantes ilegítimos, los políticos colaboracionistas y los zamuros, zopilotes, buitres o auras tiñosas que los sobrevuelan.
La otra visión

Pero ese no es el único periodismo que existe, aunque el otro no tenga tanto rating.
Los comunicadores que no comparten esta oprobiosa destrucción del país, deben buscar en sus viejos apuntes los valores que la República pareciera haber perdido. Comenzando por aquéllos de la Teoría Política, referidos a lo que es y lo que no es democracia, libertad de expresión e información, comunismo, fascismo, colonialismo, imperialismo, capitalismo, marxismo, humanismo.
Son términos que, generalmente, no admiten grises ni matices. Pero, merced al perverso, reiterativo y agobiante discurso cotidiano del Guasón, se tergiversan, confunden y caracterizan mediáticamente al público venezolano.
No hay más propiedad que la privada
No nada hay más frustrante que cierta opinión, la cual más bien parece desinformación, donde sus emisores se pierden en devaneos ideológicos y juegan con los adjetivos como si fueran malabarismos: propiedad social, propiedad de uso, propiedad comunitaria.
La Historia de Venezuela sólo prevé un solo tipo de propiedad, la propiedad privada, a la cual se accede por traditio –compraventa, herencia, hipoteca, prenda- o posesión reiterada, legítima y pacífica, que incluye el suelo, el subsuelo y el espacio aéreo donde su ubica el inmueble.
Así lo consagra el Reino de Castilla desde 1528, y lo traslada a la Capitanía General desde 1784. Así lo establecen todas las constituciones del país, incluso la de 1999, siendo únicas excepciones los minerales perfectos, los medio minerales y cualesquiera otros fósiles, inclusive bitúmines o jugos de la tierra (Ordenanzas de Nueva España, 1774); y las aguas subterráneas (Constitución de 1942).
Toda democracia es social
Otro tema falaz y recurrente es el de la democracia social, en contra del capitalismo salvaje. La democracia fue, es y será social pues actúa en beneficio del pueblo: El gobierno del pueblo, para el pueblo y por el pueblo… (Abraham Lincoln). El capitalismo no es social ni antisocial. Bajo el modo de producción capitalista es donde los asalariados han obtenido sus reivindicaciones: jubilaciones, vacaciones, jornadas máximas, educación y atención médica gratuitas, entre otras.
La soberanía reside en el pueblo venezolano
Otra violación constante e inadmisible es a la soberanía, que reside en el pueblo. En el pueblo venezolano, se entiende. Pero aquí mandan cualesquiera, menos los venezolanos. Los cubanos, los iraníes, los guerrilleros de las FARC
No hay unión posible en la lucha de clases
Final pero no definitivamente, constituye una crasa ingenuidad o estupidez creer en la posible unión de los grupos divididos por la lucha de clases comunista, decidida por Fidel e impuesta por el Guasón desde hace más de 11 años. Y que ese puente ideal vaya a ser tendido por nuestra escuálida MUD. En la lucha de clases sólo existen el triunfo y la derrota; y, para los vencidos, la sumisión a los vencedores.
Un colega lo ejemplifica claramente: Es como si los usuarios de Mac intentaran introducir software que no corren en Windows entre quienes emplean PC. Simplemente, sus discos duros no pueden leerlos. Y no hay manera de que esto suceda.
Por lo cual a los periodistas no queda otra, como destacaba Joselo cuando no era chavista, que definirse en el aquí y el ahora: O eres molusco, o eres marisco.

lunes, 5 de julio de 2010

Alemania 2010 y la MUDA

En su última entrega dominical, Marta Colomina pone el dedo en la llaga al preguntarse: ¿Campaña de la MUD evitando a Chávez? Cita en su escrito a Teodoro Petkoff, quien planteaba recientemente que la MUD no podía seguir soslayando enfrentarse al Guasón, quien no sólo manda y ordena los totalitarios que le respaldan, sino que aparece enla campaña como único portavoz. O portaviones.
Otra opinión difundida la semana pasada, tal como lo advertíamos hace poco, marca un cambio cualitativo de profunda significación para la MUD, la cual pretende liderar y beneficiarse de la frustración y el agobio de un porcentaje creciente y significativo de la población adversa a Chávez.
Mientras la MUD no responde para no caer en prooicaciones y continúa jugando a la ya desfasada estrategia de Chacumbele –El mismito se mató-, el Guasón acelera a fondo hacia un futuro sólo concebible bajo los parámetros de Pol Pot, quien arruinó a Camboya bajo su mandato y mantuvo eprisioneros a más de 3 millones de sus opositores, acusándoles de antisociales y sometiéndoles a reeducación, hasta que pudieran convivir en su propia versión del Mar de la Felicidad.
La MUD evade confrontarse, el Guasón maneja el caos
Caos es sinónimo de bochinche. Y el Guasón supone que nuestro pueblo es bochinchero, canalla y rumbero. Bochinche, bochinche, bochinche: Los venezolanos no sabemos sino hacer bochinche – dixit Francisco de Miranda cuando embarcaba rumbo a La Carraca. En esta postura actitudinal –no ideológica-, no caben sino tres explicaciones.
El miedo es libre
De este sentimiento ya han dado demostraciones públicas numerosos compatriotas, en variadas ocasiones. Las más recordadas son los comportamientos del Guasón el 4-F y el 11-A.
Miedo que algunos opináticos de oficio alientan, calificando a los opositores duros del régimen como el Comando Kamikaze. Y que en la MUD adquiere relieves dramáticos, cuando se rehúsa a llamar Comando de Campaña al suyo.
Miedo que los psiquiatras consideran resonancia del terror del superego del Guasón, amplificado por su poder mediático.
Para paliar el miedo no hay una panacea universal, sino dos frases, la primera de Simón Bolívar y, la segunda, un eslogan empleado por AD cuando su gobierno combatía a la guerrilla castrocomunista: No podemos aconsejarnos con nuestro miedo; Contra el miedo, ¡vota blanco!
Colaboracionismo.
El vocablo fue inventado por los intelectuales franceses durante la II Guerra Mundial, y se aplicaba no sólo a los funcionarios títeres del Gobierno de Vichy, sino a los nazis que se infiltraban en los movimientos de resistencia.
Durante el paro cívico del 2002-2003, representando entonces a una ONG de maletín –a mucha honra, por cierto-, lanzamos un globo de prueba para detectar filtraciones en una reunión de la (Des)coordinadora Democrática. Nuestra estupefacción llegó al máximo al recibir feedback, desde Miraflores, casi al término del encuentro.
No podemos señalar a nadie en particular, porque había muchos participantes. Pero lo que nos consta es que algunos de los bueyes que halaban esa carreta y que le entregaron al Guasón el referendo atadito de pies, con las bendiciones de Jimmy Carter, César Gaviria y Gustavo Cisneros, continúan merodeando por ahí.
Ineficiencia, ineficacia e inefectividad.
Nos disgusta alardear de nuestra experiencia como politólogos, pero lo cierto es que, con nuestro esfuerzos, ganaron tres veces los candidatos socialcristianos la Presidencia de Venezuela; pese a las mezquindades y olvidos de los mandatarios y sus seguidores, y a los mitos de los Rondones, ya sabe amigo lector, de esos que se especializan en ganar indulgencias con escapularios ajenos.
Tampoco nos complace extendernos en un análisis del planeamiento de la campaña de oposición, mucho menos de manera gratuita, pues nuestro voluntariado que nadie agradeció ni pagó pasó al olvido y, además, porque como señala Luis Felipe Colina en La Razón, dinero hay, al menos de la acaudalada Fundación Konrad Adenauer.
Pero existen temas que nos gustaría dejar sobre el tapete, si es que alguien inteligente les quiere parar bolas.
El primero, se refiere a la misión y visión de la campaña. El segundo, a sus metas y objetivos. El tercero, al estilo, o impacto que los mensajes tendrán en los ámbitos sociopolítico, socioeconómico y sociocultural.
⎯La visión, según Benjamín Tripler, constituye la manifestación estratégica de un estado que se quiere alcanzar, el catalizador del cambio y/o el norte que guía a una organización pública o privada. En nuestro caso caso, la visión no puede ser otra que salir del Guasón, lo demás es pura retórica.
⎯La misión constituye la esencia de la organización, privilegia su principal producto o servicio y las necesidades del consumidor –léase elector-, mediante el análisis normativo, económico y competitivo –futurología-; territorial –cobertura -; las metas y objetivos –calidad y cantidad-; y apoyo y ventajas exclusivas –promesas básicas-. La misión de la oposición es vender la Democracia, no la de la IV república, sino esa que nunca tuvimos, como lo asevera Jesús Petit Da Costa el domingo pasado en La Razón.
⎯Los objetivos abarcan el qué, cómo, porqué y para qué hacer; las metas describen el cuándo, dónde y cuánto cuesta lograrlo.
⎯En cuanto a la semántica y semiología de los mensajes –fondo y forma- y pese al ventajismo oficial, e es mucho más fácil promover al bando opositor que al d gubernamental, ya que lo único a ser transmitido es que este régimen lo ha hecho muy mal, y que si sigue gobernando lo hará aún peor. Para lo cual no se requieren asesores extranjeros ni expertos en guerra sucia, pues lo que está a la vista únicamente necesita que los burócratas salgan a patear la calle, de una buena vez, y empleen la estrategia del contragolpe, la que le permitió a Alemania clasificarse para la final del Mundial de Fútbol.
Para que la MUD deje de ser la MUDA.

sábado, 3 de julio de 2010

Comando Kamikaze

El 27 de junio se conmemoró el Día del Periodista, el 23 de junio el del Abogado. Los ponemos así, en una secuencia inversa, tal como aquella copla sevillana que comienza: Los días de Mayo y Abril…
Nunca estuvo la República más necesitada que hoy de abogados y periodistas probos. Empero, los juristas les llevan ventaja a los comunicadores, pues no se obligan a garantizar que verdad esté presente en los alegatos de sus representados, sólo a velar por mejores los intereses de ellos. Una diferencia que se evidencia aún más en el Derecho Penal, aunque es extensiva a todo el ámbito legal, público y privado.
En ambas gestiones, sin embargo, existen muchos factores en común.
Se usan toneladas de papel, y el papel aguanta casi todo lo que le ponen encima. Unos y otros profesionales son o deberían ser letrados para manejar correctamente el idioma. Lo cual en los tiempos que corren no resulta enteramente cierto, pues las notas de prensa y los documentos jurídicos abundan en errores ortográficos, falta de sintaxis y fallas de estilo.
¿Quién tiene la culpa?
En realidad no se trata de alguien sino de algo, y ese algo constituye la sumatoria de múltiples causas, dos de las cuales son más que claras para quienes ejercemos la docencia universitaria: la masificación de las carreras de Comunicación Social y Derecho, y la falta de profesores con experiencia práctica fuera de los campus.
I
Anualmente se producen en Venezuela periodistas y abogados como arroz. Nos referimos a la producción del cereal anterior al régimen del Guasón, pues la actual se importa vencida, vía Cuba, y se cunde de gorgojos en los containers de Prudeval.
Leímos recientemente que hay 16 escuelas de Periodismo en el país. De Derecho no sabemos cuántas, pero sí recordamos que sólo la Santa María tiene 25 mil cursantes.
Para aliviar la demanda, la Central inventó la carrera de Politología, definida por el DRAE como: Disciplina que estudia la política. Al que se gradúa allí le llaman politólogo, y al final no halla cómo ganarse la vida pues, como lo señala el mismo Diccionario, es una persona que profesa la política o tiene especiales conocimiento de ella.
No nos imaginamos que con tal licenciatura en su hoja de vida alguien pueda persuadir a un cazador de talentos para entrevistarlo, a menos que el solicitante requiera, específicamente de un opinante de oficio, tenga necesidad de un portavoz infiltrado en los medios o la petición provenga de una encuestadora. Tampoco creemos que a los sociólogos les hagan mucha gracia los politólogos, pues compiten con ellos en un campo que hasta hace poco fuera de su exclusivo dominio: la habladera de pendejadas.
Pero la UCAB no se queda atrás en distracciones académicas. A quienes no dan la talla en los exámenes de admisión en Comunicación Social, les recomiendan que se paseen uno o dos semestres por Letras, y de allí salten al ansiado Periodismo. Una alternativa que no resulta mala después de todo, pues garantiza al menos que el futuro comunicador leerá los textos que soslayó en Secundaria y se desempeñará correctamente en el uso del español moderno.
A los pichones de periodistas y de de abogados, le sugerimos asimismo que, a falta de la materia Oratoria en sus pensa, opten por el teatro o la locución como extra cátedras para mejorar su entonación, respiración, dicción y gesticulación. Para aprender a hablar, pues, amén de pasarla bien.
II
Cuando estudiábamos Derecho –no se sorprenda, amigo seguidor, también seguimos un año de Historia y otro de Ingeniería a III Nivel, y Comunicación Social, Sexología y Educación Superior como posgrados-, quienes quería ejercer debían trabajar en los tribunales o bufetes. No como pasantes, sino como empleados a medio o tiempo completo.
Así, las teorías del deber se contrastaban con las realidades del ser, y el graduado obtenía una sólida formación que le ayudaba, según su propio talento y esfuerzo, convertirse en émulo de Cicerón.
Por su parte, los docentes no eran teóricos en el significado peyorativo que le dan los estudiantes al término y el cual con ellos compartimos plenamente, sino juristas famosos que reservaban parte de sus agendas para el voluntariado en las aulas. De esta manera se producía una simbiosis admirable, pues el alumno se obligaba a leer y escribir, y el facilitador a mantenerse actualizado.
Sucedía lo mismo en Comunicación Social, donde los maestros eran periodistas o profesionales de alto vuelo. Y los aspirantes venían con un acervo cultural importante, logrado en el muralismo y la prensa liceístas. Por lo general, cuando se diplomaban, acumulaban por estos métodos años de trabajo en salas de redacción y edición de los medios o agencias publicitarias.
Hoy esto no pasa. ¿Por qué? Porque no hay suficientes tribunales, bufetes ni salas de redacción o edición para acoger al alud de jóvenes y adiestrarlos en las funciones, actividades y tareas básica en dos carreras donde lo académico resulta sólo referencial, y muchas veces está totalmente desligado de la cotidianidad.
Además, actualmente se da preferencia a los títulos que la experiencia de los docentes, y se premia con mayores ingresos la posesión de aquellos, olvidándose de que lo que natura non da, Salamanca non presta.

III
Hemos reflexionado mucho sobre estos problemas, y en verdad no pse nos ocurren soluciones simples para resolverlos. Las complejas tampoco nos sirven, pues lo único que logran es enredar más la trama. Lo que sí resulta obvio es que algo hay qué hacer.
No nos cabe duda que desafueros como los cometidos pòr las Tribus de David y Los Enanos, famosas en la IV y V Repúblicas, han podido medrar y posicionarse en Venezuela dada la ignorancia de los jueces penales, a quienes se les nombra sin que siquiera sepan cómo redactar sentencias, labor que les dejan, históricamente, a los representantes de las tribus.
Las Cilias, Luisas y Clodosbaldos sólo son proyecciones de esa misma ignorancia con el agravante de la amoralidad, esta última manifestada como la ausencia total de valores o priorización de la codicia sobre cualquier otra consideración moral, ética o jurídica.
En EEUU, donde por iniciativa patronal se fundó la primera Escuelas de Periodismo del mundo en Columbia University, para atesorar y difundir el know-how de las grandes plumas y fotógrafos de The New York Times, no hay que graduarse de comunicador para ejercer el oficio.
En el Reino Unido, el componente académico del periodismo lo da el posgrado y no el pregrado. Verbigracia, quien aspire a ser corresponsal en Moscú o Praga, deberá licenciarse primero en Lenguas Eslavas y, después, obtener su Especialidad o Maestría en Mass Media.
Los gremios de escritores y artistas de cine se formaron en EEUU sólo después de que la cacería de brujas emprendida por el senador Joseph McCarthy en la década de los cincuenta del siglo pasado, dejara deocupados a más de 30 mil trabajadores del Séptimo Arte. Y el Press Club de Washington no es un sindicato, sino una asociación para elevar la calidad informativa, especialmente la del quehacer político.
Los abogados egresados de los colleges estadounidenses, aunque posean diplomas de los lomitos –Ivy League- , tienen que superar exámenes nada fáciles ante sus colegios regionales antes de ejercer su profesión.
En las universidades de la Unión Europea se estudia reducir de diez a ocho semestres la duración de las carreras como Derecho y Comunicación, para poner el énfasis en los posgrados.
IV
Volviendo a la anterior preocupación, ¿qué hacer en Venezuela?
Sobre el Derecho, parafraseamos a Emeterio Gómez cuando destaca que nada se puede hacer para enmendar la crisis económica, porque la Economía sólo funciona en el capitalismo. El Derecho sólo opera en la democracia, en los regímenes totalitarios se convierte en su antónimo, torcido.
Para la Comunicación Social habrá también hay que esperar, pues la aplanadora propagandística del Guasón supera la de los llamados medios independientes en una proporción de 21 mil a uno, según lo reporta recientemente Henry Ramos Allup.
Por eso, hacemos una rogatoria a todos los ciudadanos de segunda que todavía no hemos llegado al el status quo de habitantes, base de la pirámide social que define a quienes sólo son tomados en cuenta cada diez años para fines censales. Especialmente a nuestro amigo Fausto Massó, quien denomina Comando Kamikaze a los que no creemos en la salida electoral como opción única para liberarnos del Guasón., recordándole, además de la pluralidad del pensamiento democrático, aquélla famosa sentencia de Churchill: Los enemigos de mis enemigos son mis amigos.

viernes, 25 de junio de 2010

A Frasso sí hay que hacerle caso

I
Si abordamos hoy la opinión no comprometida con el Guasón, ya que la independiente propiamente dicha se erosionado durante los casi 12 años de su infausto régimen, percibimos un cambio cualitativo que debería servir para reorientar la planificación estratégica de la oposición venezolana. En el supuesto de que sus líderes conocieran y supieran cómo manejar los términos plan y estrategia, de uso común en la gerencia moderna.
La mayoría de los articulistas y presentadores de programas radioeléctricos anduvo jugando, durante un largo y perdido tiempo, con la ilusión de que una victoria electoral el próximo 26-S le daría un parado a el proyecto autocrático y vitalicio del Guasón. Todavía Fausto Massó se recrea con ella.
Ahora algunos intentan rectificar, y aún el más acérrimo defensor de la MUD, Teodoro Petkoff, le ruega que sus portavoces se lancen a la calle y rechacen enérgicamente los mazazos ue el Guasón y su Corte de los Milagros le atestan a diario a las frágiles bases institucionales de la nación. Tarde piaste, pajarito.
Pero no es sólo Petkoff. José Manuel Insulza, quien mucho tiene de zángano pero nada de pendejo, nos ha recordado que la democracia no se defiende en los escenarios multilaterales, sino dentro de los países donde se encuentra amenazada. Y, en este mismo sentido, dos compatriotas suyos, senadores, le piden unidad proactiva a la disidencia criolla.
II
El 17 de mayo, Francisco (Frasso) Solórzano, autocalificado el Alcalde más joven del país -como si la juventud, en su caso, fuese una virtud y no una confesión de ignorancia, estrechez de criterio e incapacidad, tríada (de)formativa de la mentalidad del lumpen cívico-militar comunista que nos rige-, delineó un sistema sustitutivo al previsto en la Constitución: Comunidad indígena, consejos comunales, gremios, estudiantes, juventud, patrulleros y patrulleras del PSUV. Lo hizo ante un público estimado por él mismo en 3 mil almas, y se le escapó la siguiente perla: Bueno, esto será a mediano y largo plazo; pue, en lo inmediato, la oposición no sacará más de 40 asambleístas.
Los primos de Barcelona nos aseguran que a Frasso no hay que pararle bolas. Igual nos decían del Guasón, y miren hasta dónde ha llegado y por dónde nos lleva: Al Mar de la Felicidad y por el Camino de la Amargura.
Sin embargo, sí hay que hacerle caso, pues su discurso desvela -¿imprudencia juvenil?- la perversión de un proceso para destruir la República, uncirla definitivamente a la gerontocracia castrista y generar el caos absoluto como modus vivendi, al estilo Zimbawe.
Proceso iniciado con fraudes comiciales de tracto sucesivo, desde el referendo contra el Guasón, y perfeccionado con el secuestro del CNE, la creación de 20 mil electores virtuales, el uso de la Anal para violar sistemáticamente las normas constitucionales y de los tribunales para imponer la ley de caudillo.
Proceso que implica la confiscación de la propiedad privada, y la sustitución de la comercialización de alimentos por cartillas a la cubana, para doblegarnos por hambre.
Proceso que incluye la estatización de los medios masivos, el control de los interactivos y el acoso, detención arbitraria y encarcelamiento de quienes opinen en contra.
Si lo anterior es cierto, ¿qué podemos hacer? Preferiríamos que lo contestara la MUD, la de las patas quebradas como la define Antonio Llamas en El Nuevo País, que también forma parte del proceso. Pero, como quien calla otorga, el mandato para toda la ciudadanía está muy claro en la violada Constitución. Al menos para nosotros.
Y también resulta muy obvio que a Frasso sí hay que hacerle caso.

miércoles, 16 de junio de 2010

Hay que leer la Historia de Venezuela

Hace poco nos referimos al vicio de escribir por escribir y, tácitamente. señalamos que siempre había temas para orientar a nuestros seguidores.
En la Venezuela demencial donde vivimos, sobran temas, y depende de la sensibilidad, vocación y postura del mediador analizarlos y emitir juicios de valor al respecto.
Lo que faltan son medios donde ubicarlos, así como empresarios que tengan el coraje necesario para darle cabida en ellos a las expresiones de la verdadera disidencia.
Que no está representada, precisamente, por aquéllos en quienes priva el afán del lucro, por encima de cualquier otra consideración ética. De los que Vladimir Lenin dijo, peyorativamente, que estaban dispuestos a vender el mecate con el cual les iban a colgar, siempre que a cambio obtuvieran algún beneficio.
En el proceso para acallar a Globovisión, según nos han contado, se han dado varias fases:
•Una primera instancia durante la cual el régimen, a través de sus operadores financieros -léase testaferros- le propuso a los dueños de la concesión una oferta económica de esas a las que, por su cuantía, nadie debía rehusarse
•Para Nelson Mezherane, esa oportunidad no sólo representaba una bonita cantidad de dinero, sino la posibilidad de que a su banco lo dejaran en paz
•Se reunió con Guillermo Zuloaga, y éste decidió plantearle el asunto al menor de los accionistas del Canal, Alberto Federico Ravell
•Allí fue donde todo se enredó, porque Ravell reaccionó como una mapanare y les manifestó su total desacuerdo, adelantándoles además que si ellos actuaban en contra de su voluntad, emplearía todas sus fuerzas en denunciar la negociación
•Zuloaga se lo pensó dos veces, y no sólo pesó en su decisión declinatoria la reacción de Ravell, sino, asimismo, su propia historia familiar y personal
•Esta inesperada negativa desató las iras incontenibles del Guasón, quien, rodeado de adulantes, advenedizos y corruptos, juzga a los demás por su propia condición, y a quien se le estrelló en la cara el precepto marxista del mecate
•A partir de ese punto de quiebre, comenzó la persecución a trocha y mocha contra Mezherane y Zuloaga, cuyo último capítulo –no el final, por cierto- sufrimos el lunes próximo pasado.
Por supuesto, únicamente se trata de opinión y conjeturas. De las cuales, sin embargo, podemos extraer varias lecciones.
La primera que, pese a la postura antiética y vendepatria de algunos banqueros y concesionarios radioeléctricos, porque no todos los capitanes de la industria venezolana están dispuestos a vender sus reinos por unos puñados de lentejas. Sobre todos, si los granos provienen de alguna importación nerviosa de Pedeval y vienen podridos, contaminados y pervertidos con las miasmas de la robolución boliburguesa.
La segunda se focaliza en la expresión de una señora mayol –así la adjetivan los animales que hoy nos desgobiernan-, cuentahorrista del Federal y de humilde apariencia, quien emplazó al Guasón en los siguientes términos: Usted no tiene derecho a jugar con los ahorros de mi vida por un problema personal. ¡Váyase a la mierda!
La tercera, como lo anticipa uno de nuestros amigos corianos porque la suma de todas las iras de los millones de venezolanos a quienes el Guasón ofende, descalifica, agrede y amenaza a diario, hará que esta vaina reviente por algún lado. Más pronto de lo que se cree. Y recomienda, en este sentido: Hay que leer la Historia de Venezuela.

sábado, 12 de junio de 2010

Graterolacho: No nos hales los pies de noche

Dedicado a Misia Lourdes de Graterol
Ayer falleció Manuel Graterol Santander, Graterolacho, sin agonía y sin dolor. Como deben morir los buenos y los justos. Sabemos que él le temía a la Pelona, mas, en su caso, se trataba de un miedo infundado pues, esté donde esté se encuentra mucho mejor que acá.
La última vez que nos vimos fue en la Quinta Gramasanta, su morada en el Municipio El Hatillo, ubicada en una calle a la cual la anterior alcaldesa bautizó con el nombre del bardo. Quizás el mejor homenaje que haya recibido en su vida.
Intercambiamos ideas sobre qué podíamos hacer para reorientar al país hacia su destino natural, que es la democracia y no el totalitarismo. Quedamos en vernos después, pero el contacto no cuajó, pues él andaba ocupado matando tigres para sobrevivir decentemente en medio de este agobio, y nosotros nos ocupábamos de hacer lo mismo, y por las mismas razones.
Nuestro primer encuentro tuvo lugar en el Estudio B de RCTV. Era el plató de las telenovelas y de los comerciales transmitidos en vivo, porque todavía o no se había inventado el VTR o no había llegado a Venezuela. Al lado, en el Estudio A –una especie de teatro, con butacas, para el público-, se producía a diario El show de las 12, cuyo animador era Víctor Saume.
Graterolacho estaba acompañado de su curruña Antonio Hernández, y ambos representaban a la agencia publicitaria CORPA, la más grande y de mayor facturación en esos tiempos. Nosotros estábamos al servicio de una filial de J. Walter Thompson, la más pequeña y de menor facturación.
Habíamos aterrizado ahí para producir una cuña de Kodak, en la cual figuraba Efraín de la Cerda como locutor y una linda modelo cuyo nombre se nos escapa. No teníamos la menor idea de por dónde empezar, mas al observar que Graterolacho y Hernández daban enérgicas instrucciones a los técnicos, y ellos les obedecían, nos acercamos e imploramos su ayuda. La cual nos fue concedida, de manera muy generosa.
Así comenzó nuestra larga amistad, y la fructífera carrera de quien esto escribe por más de 40 años en publicidad.
Da tristeza constatar cómo todas las personas mencionadas –con excepción de la dama de olvidado nombre- , han pasado a mejor vida. Antonio recién peló gajo el año pasado. Efraín murió joven, igual que su hermano Clemente. Y a Víctor lo liquidó un ACV, cuando nada o poco se sabía de tan temible mal. Da alegría pensar que Graterolacho tiene, al menos, tres compañeros para montar la mesa de dominó en el Cielo, y cambiar los chistes y rumores que de aquí se lleva.
Pero como la vida del poeta extinto fue más alegre que triste, concentrémonos en el humor y desechemos el dolor.
Aunque usted no lo crea, Graterolacho nunca estudió periodismo ni alguna especialidad de Humanidades. Se gradúo en la Escuela Técnica Industrial de mecánico automotor, un oficio que jamás ejerció. Su compañero de estudios fue Antonio Hernández, quien también cambió la llave en cruz por la claqueta.
Graterolacho fue un escritor y un versificador natural, y su aprendizaje se lo debió a las largas tenidas que pasó escuchando, cuando niño, música llanera en su Turén natal.
El gordo Regis Etiévan –otro difunto- le brindó la oportunidad de ingresar en el entorno publicitario, y su chispa y voluntad hicieron lo demás. Simultáneamente hacía periodismo humorística en El Gallo Pelón, a lado de otros titanes de ese género en el país.
Además de hacer reír a través de varios medios masivos a una gran audiencia, convertía a quienes laboraban con él en víctimas de sus chanzas. ¿La más común? Engrapar las mangas de los paltós –en esa época, nos vestíamos formalmente-, de manera que, a la hora de salir y después de darnos cuenta, teníamos que apelar al sacagrapas- ¿La más compleja? Publicar un aviso solicitando gatos para el casting de un comercial, a nombre de Gladys Álvarez, una redactora que ya no trabajaba con él. Muchos de quienes atendieron al reclamo, se enojaron, y el inmueble donde estaba ubicada la empresa se llenó de gatos enloquecidos.
En las puertas de nuestro deportivo, un Subeam Alpine, colocó dos calcomanías con la leyenda: El que no usa Eveready, está loco de pila. Tuvimos que mandar a pintar las puertas de nuevo, y esperamos pacientemente para tomar venganza.
Dentro de las tazas o tapabocinas de su carro, repartimos 1 Kg de camarones frescos. En una semana, el hedor era insoportable. Mandó a lavar el automóvil, por dentro y por fuera. Cambió las alfombras. Pero nada. Hasta que, por pena, confesamos. Y nunca más se metió con nosotros.
Esta semblanza viene al caso, porque tenemos la seguridad que Graterolacho se ha ido con una gran pena en el alma: saber que nos deja a merced del Guasón, cuyos chistes no nos hacen reír, sino más bien llorar. Y sabiéndose ahora más que guapo y apoyado por el que reina allá arriba, es posible que venga a importunar nuestros sueños, para conminarnos a poner fin a esta vaina.
Te prometemos, Graterolacho, que haremos lo humanamente posible e imposible por lograrlo. Eso sí, por favor, te suplicamos que no nos hales los pies de noche.

martes, 8 de junio de 2010

¡Púyala, Durán!

Dedicado a Armando Durán
I
Es ésta una época realmente extraña… -reconoce Hamlet en su celebérrimo monólogo. Y luego afirma: Hay más cosas entre la Tierra y el Cielo de las que el hombre pueda imaginarse.
Estas frases las escribió William Shakespeare en tiempos de intenso desarrollo económico, cultural y social de su nación, la llamada Época Isabelina, que se extendió por los reinados de Isabel I y Jacobo I (1558-1625).
Cuando todo parecía salir a pedir de boca para los ingleses, cuando Isabel I había eliminado a su principal competidora –María Estuardo, Reina de Escocia- por el expedito proceso de mandar a cortarle la cabeza, cuando había roto con el Vaticano y establecido al anglicanismo como única religión oficial bajo su poder, cuando William Morgan le hacían la vida imposible a los españoles en el Caribe; ¿qué motivaba a Shakespeare a definir como extraño e inimaginable este devenir? Y, sobre todo, ¿por qué sus obras alcanzaban tanto éxito a nivel popular?
La estrecha conexión de Shakespeare con el pathos era más que obvia, y podría haber resultado harto peligrosa para el propio autor.
De ahí que se cuidó de enmascarar a sus protagonistas y escenarios con caracteres y locaciones extranjeros.
La acción de sus principales tragedias transcurre fuera de esa campana de cristal que era él Gran Bretaña: Romeo y Julieta, en Italia; Hamlet,El príncipe de las tinieblas, en Escandinavia; El Timón de Atenas, en Grecia. Suficiente para que los personajes que le inspiraron no se sintieran aludidos y reaccionaran en su contra. Suficiente, asimismo, para que el pueblo los identificara, y se riera a sus espaldas, o les condenara a sotto voce por sus vicios y desafueros.
De haber existido entonces los periódicos, no hay duda que Shakespeare habría hecho de ellos también una tribuna para fustigar sin piedad a la naturaleza humana.
Porque Shakespeare, como Cervantes y Dante, no escribía por escribir, ni por llenar cuartillas, ni porque le pagaran por sus libretos, aunque con ellos se ganara la vida. Lo hacía para comunicarse con el prójimo, y como era un genio, logró un estándar de perdurable excelencia.
II
Cuando buscamos la opinión en la prensa cotidiana –lo demás no nos interesa, aparece en los noticiarios radioeléctricos, que lo repiten hasta que nos lo aprendemos de memoria, detectamos quién escribe por escribir y quién lo hace porque su pasión así se lo exigen. Lo cual no implica, en el último caso, que algunos artículos salgan mejor que otros, o nos gusten más o menos. Ce est la vie.
Examinemos, por ejemplo, el desempeño de Armando Durán.
En una entrega anterior, recordamos nuestro desencuentro crónico con los gobiernos de AD, y una suerte de antiadequismo que iba de light a heavy, según los encumbrados. Rechazo total durante los dos mandatos de CAP. Indiferencia en el de Raúl Leoni.
Por eso, Durán –a quien no conocemos- nos caía muy antipático. Y quizás también porque se levantó a una chama que nos atraía inmensamente, y cuyo nombre no viene al cuento. Sin embargo, hoy pensamos diferente. Gracias al Guasón y sus boliburgueses corruptos que
quienes, en la actualidad y merced al trampolín de Pudreval, se asemejan más a un ejército de zombis.
Cuando Durán comenzó a escribir contra el Guasón y a describir las tragedias y miserias de su malhadado régimen, las cuales otros analistas no observaban o ante las que se hacían los locos, su ensayo semanal se nos convirtió en imperdible.
Durán superó así nuestros prejuicios y preconceptos –que, probablemente en otro ahora eran razonables- y, sobre todo, despertó nuestra admiración, pues le vimos batirse contra molinos de viento, ante el silencio cómplice, las medias verdades o el colaboracionismo franco de otros escritores. Llamó al pan, pan; al vino, vino; y a la cerveza, Polar.
Hoy Durán, puede aseverar, sin sonrojarse: Yo te dije que esto iba a pasar. Y ahora, cuando otros sienten que las fuerzas satánicas están a punto de tocar sus puertas y echarlos de sus empleos, sin excusas o por motivos baladíes, comienzan a rasgarse las vestiduras y a repetir lo que Durán había señalado tiempo ha.
Es cierto que Durán no estuvo sólo. Le acompañaron Marianela Salazar, Rocío San Miguel, Ángela Zago, Gloria Cuenca y Marta Colomina. Citamos sólo algunas féminas, pues es el sexo preferido por él, en lo cual hace muy bien, ya que en esta también extraña e inimaginable época abundan las nada edificantes confusiones.
Y, desde las redes sociales, quienes carecemos de espacios físicos para expresarnos, los que no cobramos por hablar mal del gobierno, pero que lo hacemos de gratis y apasionadamente, le saludamos y la aupamos: ¡Púyala, Durán!

jueves, 3 de junio de 2010

El efecto Schumann y Tal Cual

I
En un reciente blog, en el cual abordamos las alteraciones psíquicas colectivas de la aceleración de la resonancia iónica de la atmósfera terrestre –Efecto Schuman-, destacamos que el escritor escocés Sir Arthur Conan Doyle (1859-1930) había predicho que algo por el estilo le sucedería a nuestro planeta, 70 años antes de que ocurriera, en La zona ponzoñosa (1912).
A quienes sólo conocían a Conan Doyle como creador del más famoso detective literario, les recordamos al profesor Challenger, un personaje aún más querido por el escritor que el propio Sherlock Holmes. Y llamamos la atención sobre el vínculo entre la imaginación de Conan Doyle y nuestra Amazonía, pues es en Venezuela, en el escenario del Macizo Guayanés donde ubica, en otra anticipación genial (El mundo perdido, 1913), el descubrimiento de especies desconocidas en el resto del globo. Sólo que las atribuye –nadie es perfecto- al Reino Animal y no al Vegetal.
En La zona ponzoñosa, Conan Doyle describe como el profesor Challenger y el resto de su equipo van cayendo, uno a uno, en desequilibrio mental. Tal como predijo que sucedería con la Humanidad, a partir de 1982, el ingeniero electricista y doctor en Ciencias Exactas Winfried Otto Schumann (1888-1974), catedrático e investigador de las universidades de Stuttgart, Jena y Munich, y colaborador de la NASA.
Según estudiosos de los trabajos de Schumann, el cambio en la resonancia iónica produce un reducción en la percepción temporal: una jornada de 8 horas se transformó en 16 desde la década de los 80 del siglo pasado, los días corren más rápidamente y se genera un estrés que va creciendo como alud de nieve.
Esto explicaría, en parte, el incremento de los crímenes en serie en países como EEUU, la aparición de los mismos en naciones donde jamás existieron –como Rusia-, y las personas que enloquecen, de buenas a primeras, y deciden matar a sus compañeros en los campus y oficinas donde estudiaban o prestaban servicios. Pero también a los fanáticos que se inmolan en el nombre de Alá, y al gran número de desquiciados que actúan ahora como líderes del mundo, sin poseer las mínimas virtudes, valores o habilidades para desempeñar sus gestiones. Como, por ejemplo, el Guasón.
II
Pedimos perdón a nuestros seguidores virtuales si sonamos repetitivos en los párrafos anteriores. Ya confesamos nuestra condición de clásico –nada de mayor, ni tercera edad, ni generación áurea; despreciativos, peyorativos y despectivos empleados al referirse a los viejos-, así como de docente. Ambas cargas nos imponen decir lo mismo varias veces, para los duros de mollera.
Las sicopatías vaticinadas por Conan Doyle y Schumann saltan a la vista en la última Distopía de Ibsen Martínez, publicada en Tal Cual (31/01/10), donde propone ayudar a los cubanos traídos por el régimen comunista-militar de Venezuela a que escapen de la República y vuelen hacia la libertad -suponemos será Miami-, con stop-over en Colombia.
Nos parece de pinga, si consideramos, sobre todo, que tal accionar pudiera llevarnos, ipso-facto, a los calabozos de 2 metros cuadrados de la Disip, o comoquiera se llame actualmente dicho organismo; pues no podemos estar seguros si alguien que se nos acercara con tales pedimentos sería un enviado de buena fe o un agente encubierto del G2. Pero, asimismo, un acto innecesario, pues quien haya visto el Capítulo 1 de Séptimo Día, un programa de alto rating de Caracol TV, sabe que en Colombia existe Barrio Afuera, organización encargada de acoger a los fugitivos de Fidel y el Guasón, sacarles visa y enviarlos a EEUU.
Si sólo hubiese sido Ibsen, pensaríamos en la mentada lumpia que crea estados místicos. Perro es que también, en estos mismos días, alguien que personifica a Teodoro Petkoff mientras el director de Tal Cual recorre el mundo –como lo asegura otro de sus columnistas- , parafraseó a Rómulo Betancourt en su desafortunada expresión: Disparen primero y averigüen después. Y el viñetero caricaturizó al Guasón, con la pipa y los lentes romulianos.
Ante las críticas de varios diarios y las excusas del propio, debemos aclarar algo. Nunca simpatizamos con el denominado Padre de la Democracia ni con su partido.
Nos fuimos de Venezuela porque nos incomodaba su gobierno. Y regresamos al país creyendo que Rafael Caldera enmendaría la plana. Mas, debemos reconocer que salimos y volvimos sin miedo, y que la peor crítica que podemos hacerle a Betancourt es no haber extirpado de raíz el cáncer marxista leninista que se ocultó en las escuelas militares desde finales de la década de los sesenta e hizo metástasis en 1992.
A Ibsen Martínez, aparentemente afectado por el Efecto Schumann, sólo le tenemos una pregunta: Y, a nosotros, los que por diversas razones nos tenemos que calar la ignominia de la V República, ¿quién nos ayudará?

domingo, 30 de mayo de 2010

Cita con el destino

Ayer tuvimos la oportunidad fascinante de asistir al evento Cita con el destino, patrocinado por y presentado en el auditorio de El Nacional. Sus ponentes fueron José Hernández. Astrólogo; Antonio Nicolás Briceño, Embajador de la Paz; y Jazmín Sambrano, Psicóloga.
Hernández –quien redacta los horóscopos de El Nacional- discurrió sobre la realineación de la polaridad magnética terrestre en la actual Era de Acuario, y nos regaló una hermosa meditación. Asimismo, aseguró que Caracas se convertiría en la Jerusalén del futuro. Chúpense esa mandarina.
Lamentablemente, llegamos tarde a la intervención de Hernández y no pudimos participar en la experiencia colectiva de Sambrano.
Sabido es que ni los periodistas ni los docentes podemos considerar a los sábados como días no laborables, salvo en muy contadas excepciones. Los primeros, porque nos tocan las famosas guardias de los fines de semana. Los segundos, porque, o tenemos clases, asistimos a las aulas para perfeccionarnos en cursos de extensión y posgrados o hay en nuestras casas un cerro de trabajos por corregir y un montón de guías y exigencias burocráticas que atender.
Lo que sí oímos, con puntos y comas, fue la disertación de Briceño. Sobre ella, nos toca hacer varios comentarios. Quienes fueron buscando la confirmación del Holocausto según lo plantea el filme 2012, debieron haber salido desilusionados.
Con el apoyo de numerosas láminas PowerPoint, Briceño ofrece una fusión notable entre profecías que arrancan desde los inicios de la Historia con los más recientes descubrimientos en Astronomía, Física y Geofísica. Una síntesis que denota años dedicados a correlacionar los materiales disponibles, y que demuestra, sin lugar a dudas, que la Ciencia confirma hoy lo que numerosos testimonios del pasado esbozaban ayer.
Cita, entre otros, a textos árabes, cristianos, judíos, hindúes y al famoso Calendario Maya de 26 mil años, cuya vigencia termina el 21 de diciembre del 2012, y los examina, bis a bis, con los más portentosos descubrimientos de la NASA, la Royal Society de Inglaterra el Instituto Max Planck de Alemania y varios investigadores de fama mundial. Su mensaje final, empero, está lleno de optimismo: Ciertamente, el mundo, tal como lo conocemos, acabará en la fecha prevista –afirma-. Eso no implica la destrucción de la Humanidad o el planeta, sino del hombre tal como lo conocemos. Seremos los parteros y los bebés de ese gigantesco salto cuántico.
Pero la mutación, para Briceño, no será automática. En una semilla hay, potencialmente, un árbol perenne. Para que se dé y crezca, hay que sembrarla, regar la planta y protegerla hasta que pueda valerse por sí misma.
Si estamos hechos a imagen y semejanza de Dios –con lo cual están contestes todas las religiones- no podemos asumir la actitud de los ni-ni ante la inminente e irreversible transformación, ni tampoco la de quienes habilitan y abastecen búnkeres en Europa para salvarse de las cada día más devastadoras alteraciones geológicas y climáticas del globo. Debemos esforzarnos en dejar que la Divinidad florezca en nosotros mismos, pues somos sus espíritus reencarnados.
¿Y cómo lograrlo? En primera instancia, Briceño recomienda conocer la Verdad. En segunda, renunciar al Miedo –no se puede ser líder y tener miedo, ambas conductas resultan antagónicas, como bien lo reconocía Gandhi-. En tercera, volar con dos alas: Amor y Fe.
Quienes acudieron a Cita con el destino esperando que el Embajador de la Paz hablara mal de régimen, probablemente también han debido salir un tanto contrariados, pues Briceño ha sido un ácido cuestionador de y un persistente activista contra el Guasón, desde que se encaramó en Miraflores.
Sucede que no eran ni el lugar y ni el momento para hacerlo –el aquí y el ahora- y que, quienes le conocemos y pudimos saborear entre líneas la sabrosa narración de Briceño, entendimos que los días de personajes como el Guasón están contaditos. Se los llevará el Rayo Galáctico. En el 2012, o quizás antes. Bienaventurados los puros de corazón.

viernes, 28 de mayo de 2010

El otro Bernal

Dedicado a Colette Capriles

Ayer en su columna de El Nacional, refiriéndose al salto a la talanquera del PPT, Colette Capriles se preguntaba de qué manera se sentirían quienes hasta poco habían sido beneficiarios y cohonestadores de un régimen totalitario como el del Guasón.
Claro, no lo decía con nuestras palabras, porque ella es una señora que siempre mantiene la distinción en su lenguaje escrito. Pero es sabido que para llamar a alguien perro, basta con mostrarle el collar.
En realidad, lo que los camaradas denominan revisionismo, traición o cualesquier sustantivo que a bien tengan emplear para definir el divorcio entre el Líder Revelado y algunos miembros de su nomenclatura, no es algo que nos ocupe o preocupe mayormente a estas alturas del juego. Pero debe servir como advertencia a quienes, ingenuamente, piensan que basta con arrepentirse y hacer propósitos de enmienda para ingresar a la otra banda. Por aquello de que: Cochino tira pa´l monte.
En lo que sí discordamos con Capriles es que el único cambio histórico de polaridad haya sido el de Emanuel Kant, cuando, como recuerda en su cita, le agradecía a David Hume por haberle liberado de sus sueños dogmáticos.
En 1933 el científico irlandés John Desmond Bernal (1901-71), quien se convertiría en pionero en la cristalografía de los Rayos X, desarrollador de las teorías del laboratorio espacial –al cual llamó Esfera de Bernal-, fundador de la Sociología de la Ciencia, inventor de los puentes prefabricados Muelberry –que hicieron posible el desembarco aliado en Normandía - y Comandante durante el Día D, cruzó la raya amarilla. Lo hizo de una manera muy simple y de poca relevancia mediática: dejó que caducara su carné del Partido Comunista Británico.
Lo que no obstó para que la tiranía soviética le concediera el Premio Lenin a la Paz en 1953, pero sí fue la causa de que la Academia Sueca nunca le otorgara el Nóbel de Química –el cual sí le fue concedido, por ejemplo, a Dorothy Crowfoot Hodgkin en 1964, quien formaba parte de su equipo-. Y que muchos de sus discípulos recibieran diversos reconocimientos de alta factura académica.
Bernal, hijo de un sefardí británico y una judía asquenazí estadounidense, ambos conversos, se resignó de por vida a que los que trabajaran con él ganaran indulgencias con escapulario ajeno.
Pagó su renuncia al marxismo-leninismo, dedicándose en cuerpo y alma a enriquecer el patrimonio científico del Reino Unido y de la Humanidad. Eso sí, de bajo perfil, pues se olvidó de la política.
Hizo como un gran amigo, el cineasta Orlando Jiménez Leal, quien al llegar autoexiliado a Miami, declaró a los medios: Hasta el día de hoy fui solidariamente responsable de la Revolución Cubana.
Además de en sus labores en la Universidad de Cambridge, Bernal encontró compensaciones en el arte de amar. Según sus biógrafos, era un personaje encantador, un seductor natural, que cautivó el corazón de las damas de su época. Procreó cuatro hijos con tres compañeras de vida. Lo cual no estuvo nada mal, pues, según Leoonardo de Vinci, Arte y Ciencia son una misma cosa.
Uno de sus vástagos, Martín, autor de Atenea Negra, heredó el talento de su abuela paterna, Elizabeth Miller, quien también había sido periodista y escritora.
En el texto Planificación y Comunicación, que nos regalara con una extraordinaria dedicatoria uno de sus autores, Juan Díaz Bordenave, docente de la Maestría de Comunicación Social que cursamos en la UCV y quien, en aquellos tiempos ya pretéritos, también vivía su desencanto y desencuentro con el denominado socialismo científico –comunismo, a secas-, puede leerse este magnífico pensamiento de Bernal: Existen dos futuros, el futuro del deseo y el futuro del destino. La razón del hombre nunca aprendió a separar ambos.
No somos quienes, amiga Colette, para exigirles a los del PPT o militantes que abjuran del régimen castrocomunista del Guasón que se den golpes de pecho, se vistan de Nazareno o se flagelen en manifestaciones públicas.
Aunque no negamos que nos regocijaría en algo verlos ahora recibiendo gas del bueno, perdigones y rolazos. No por sadismo, sino para cómo nos hemos sentidos los oposicionistas, durante 11 largos años, en nuestras marchas escuálidas.
Pero sí les pedimos que tengan sindéresis. O elegancia, como usted bien destaca.
Tampoco los imaginamos opinando con la misma dignidad de un Jiménez Leal o un Díaz Bordenave. Y mucho menos, actuando flemáticamente, como el británico Bernal.
Lo que rechazamos, frontalmente, es que se muten como Arias Cárdenas. O que se comporten como el otro Bernal, el de acá.

miércoles, 26 de mayo de 2010

El hombre con el cuarto de res a cuestas.

I
Uno de los primeros actos del gobierno comunista de Fidel Castro fue la confiscación de las embotelladoras de Coca Cola.
Gabriel García Márquez, testigo de excepción del suceso, narra una anécdota referente al mismo en la Introducción del Diccionario Clave de uso del español actual. Tras la ocupación de dichas instalaciones, los técnicos del régimen decidieron desarrollar fórmulas propias para lanzar un refresco revolucionario que sustituyera a la odiada gaseosa yanqui. Cuando el Ché Guevara probó la primera botella del líquido -relata la prensa de la época-, exclamó: ¡Sabe a cucaracha…! Sin embargo –según el Gabo- lo que dijo fue otra cosa: ¡Sabe a mierda…!
Algo parecido sucederá si el igualmente gobierno comunista del Guasón se apodera de Polar. El sucedáneo de Pepsi Cola sabrá a mierda, sin que quepa duda alguna.
Recordar es vivir.
Durante el paro cívico del 2002-2003, ciertos oficiales que siempre habían codiciado hacerse del control alimentario del país, convencieron al Guasón de que eso de fabricar harina precocida de maíz era más sencillo que pelar mandarinas. Una huevonada, pues… Y produjeron un polvo para desplazar del mercado a PAN –la marca de Polar-.
El resultado –según la opinión de numerosas amas de casa y también de nuestra particular experiencia- fue una especie de engrudo, que cuajaba lentamente y que, al amasarlo, se percibía al tacto como si contuviese granos insolubles de arena.
El desprecio que el Guasón y la nomenclatura roja sienten hacia las empresas y empresarios privados les obnubila de tal manera que están dispuestos a llevárselos por delante, aunque los venezolanos tengamos que volver a moler los granos de maíz como lo hacían nuestras abuelas y bisabuelas. Si es que hay maíz disponible.
Pero las cifras de la última encuesta Keller, publicadas hoy mismo en el portal de Globovisión, revelan que la opinión mayoritaria está absolutamente en contra de estas apropiaciones indebidas –ya que no puede llamárselas expropiaciones, pues están fuera de cualquier marco constitucional o legal-.
Han sido, en todo caso, atracos.
De la lectura entre líneas del reporte Keller y otros estudios opináticos y actitudinales a nuestra disposición también salta, a la vista, un hecho dramático: la ruptura entre el ciudadano de a pie –el pata en el suelo- y el Guasón. Los pobres que apoyaban al Guasón, en casi un 60% e in crescendo, le consideran hoy responsable personalmente –a él y no a los paga pedos sobre quienes usualmente descarga la responsabilidad sobre las innumerables y repetidas fallas de su gestión-. El 83% rechaza un sistema semejante al de Cuba para Venezuela. Más del 70% repudia las invasiones y confiscaciones a compañías y fundos productivos, y, en imagen, el desempeño de las corporaciones privadas supera en más del doble a las estatales.
La defensa de la propiedad privada ha sido asumida en las vías públicas por los trabajadores de las empresas afectadas, los proletarios, quienes reclaman a viva voz y sin miedo sus derechos.Vox populi.
II
En su tercera acepción, el DRAE define atracar como: Asaltar con propósito de robo, generalmente en poblado. Y la legislación penal venezolana resulta mucho más específica, pues considera que el atraco –a diferencia del asalto- se efectúa a mano armada. En los casos de Polar Lara y Nueva Esparta, con las armas que la República les confió a los militares, no para que despojaran a los legítimos propietarios de sus derechos, sino para que los preservaran. Por lo cual, más temprano que tarde, tendrán que pagar por sus delitos, sin que pueda alegarse aquello de la obediencia debida.
Veamos lo que sucede en nuestro propio vecindario. Sobre la Calle el Mirador de La Campiña, los abastos y panaderías allí ubicados han recibido la visita inesperada de Indepabis y la Guardia Nacional. Tras constatar que no hay acaparamiento o especulación, no les ha quedado otra que retirarse con las manos vacías.
Sin embargo, no ha transcurrido mucho tiempo entre las inspecciones y los atracos. Pareciera que, al conocer los puntos débiles de seguridad, los interventores venden la información al hampa común o regresan ellos o algunos de ellos, y cargan con las mercancías de su apetencia. Para lo cual necesitan camiones, porque las botellas y los víveres que se llevan pesan y ocupan espacio.
Son conjeturas, ¡claro está!, pero también la regla, pues ningún comercio previamente visitado se ha salvado de un posterior atraco; y, además, es muy poco probable que se den cinco coincidencias en cinco cuadras.
III
En declaraciones exclusivas al periodista Jorge Rial –un fablistán argentino que se ocupa de la farándula en televisión, pero que en su programa radial Ciudad Gótika a veces trata temas serios-, el Guasón ha insistido en culpar de todos los males que padece Venezuela al imperialismo y a la burguesía. A Guillermo Antonini Wilson, por ejemplo, le llama excremento. Se manifiesta extasiado por los millones de argentinos que, pacífica y entusiastamente, celebraron en las calles de Buenos Aires el Bicentenario. Sin percatarse de que, en Caracas, eso no sucedió ni podría suceder gracias a la bipolarización que él mismo desató.
En cuanto a los burgueses, ¿a qué burgueses se refiere? ¿A los que fabrican alimentos y y generan empleos, o a los que consumen whiskies de 18 años en medio de pachangas sin límite de tiempo?
Hay una instantánea que nunca desaparecerá de nuestra memoria visual. La del saqueador de un supermercado el 27-F, quien cargaba a la espalda con un cuarto de res.
Una caricatura grotesca del logotipo de la Emulsión de Scott, convertida en icono del régimen del Guasón. Pues son los boliburgueses –y ese dato también está en los sondeos- el único grupo socioeconómico que aún lo respalda. Hasta que se canse de que le echen las culpas del caos cambiario y la inflación, o de que invadan sus centros de producción monetario y también le voltee la espalda.
O hasta que la bancarrota llegue –la cual, anticipan los economistas, será tan grave como la de Ucrania o aún peor-. Y vuelva a darse la torcida imagen del hombre con el cuarto de res a cuestas.

sábado, 22 de mayo de 2010

Asaltantes de caminos

El 12 de Octubre de 1936, durante la conmemoración del Día de la Raza efectuada en la Universidad de Salamanca hubo una violenta confrontación entre el general falangista Millán Astray y Don Miguel de Unamuno, quien tantas luces brindara a la literatura hispana.
Cuenta la leyenda que Astray gritó: ¡Viva la muerte! ¡España! ¡Mierda! A lo que Unamuno replicó: Astray es un inválido de guerra. Me atormenta el pensar que él pudiera dictar las normas de la psicología de la masa. Un mutilado sin grandeza espiritual de Cervantes, es de esperar que encuentre un terrible alivio viendo cómo se multiplican los mutilados a su alrededor.
Enfatizaba Unamuno la diferencia entre el noble guerrero y el guerrero innoble. Cervantes, que no sólo se destacó en las luchas por su Reino sino por haber creado el texto básico del idioma español y Astray, oficial de segunda que adquirió relevancia como fanático de una ideología totalitaria.
Sin embargo, debemos decir que, comparado con un perfecto villano como Luis Felipe Acosta Carlés, ex gobernador de Carabobo y globalmente conocido por el eructo que echó ante las cámaras cuando saqueaba a Polar, el general gallego resulta una luminaria y, probablemente, podría haber sido candidato al Premio Nóbel… si la escatología y la necrofilia tuvieran cabida en dicho evento.
Lo más relevante del debate entre Astray y Unamuno, lo aleccionador que éste tiene para los venezolanos de hoy, es la eterna lucha entre la barbarie y la civilización, la autocracia y la democracia, la ilegalidad y la legalidad.
Astray ejemplifica, de cierta manera, lo que los militarotes, corrompidos hasta los tuétanos por el Guasón, le están haciendo a Venezuela. Al punto que dos columnistas destacados, como Carlos Blanco y Jesús Petit Da Costa, prevén que, una vez que salgamos de esta zona ponzoñosa, será tarea imprescindible refundar o reorganizar a las FFAA. Dicho en plural, no en singular.
Y Unamuno advierte que no todos los que visten de uniforme son gatos de un mismo saco. ¿Quién recuerda, por ejemplo, al general Frank Rísquez Iribarren, de apellidos oligarcas y al que Venezuela le debe la única ganancia territorial desde que somos República, por el descubrimiento de las fuentes del Orinoco? Y no se acuerdan de él muchos, no porque fuese burgués –que lo era, y a mucha honra-, sino por inteligente, culto y nacionalista.
Todo lo contrario a los facinerosos generalotes encumbrados por el Guasón, traidores a la patria –como lo señalan Rocío San Miguel y el general Antonio Rivero-, que no sólo están en conchupancia en la entrega de nuestra soberanía a Cuba,sino que han permitido –sin disparar ni un petardo Bin-Laden- la invasión de los ejércitos terroristas del narcotráfico colombiano, los fundamentalistas del Levante y las franquicias elenas del FBL.
Coincidimos con los juicios de valor de Blanco y Petit, comenzando por la Guardia Nacional –cuyo honor ni se divisa- y el Ejército Venezolano –forjador de indignidades-.
La Guardia ha adquirido el status de asaltantes de camino, conforme al significado que esta frase tiene en la historia de la hispanidad.
Al principio, matraqueaban a los colombianos de origen que iban o regresaban. Después se cebaron en los cargamentos que se transportaban entre ambos países. Más tarde, en los alijos de drogas. Y han adquirido maestrías y doctorados en la confiscación de fundos y en el robo, a mano armada, de los almacenes de Polar. La mitad para Pdval y Mercal, el 50% restante para los buhoneros, quienes revenderán la mercancía a precios de mercado negro.
Los oficiales del Ejército del entourage del Guasón se han especializado en la importación de insumos de la canasta básica –leche pulverizada, ganado en pie o beneficiado y cereales, entre otros- y en el manejo de los casinos. Ahora aspiran a más, al control de la Educación Superior.
La Aviación Bolivariana negocia comisiones bajo la mesa con China y Rusia o con los que quieran fabricarle naves, que nunca llegan a buenos puertos, pues –veamos lo que pasa en el Estado Sucre-, el narcotráfico controla desde Carúpano hasta Güiria, sin que haya una piche torpedera capaz de alcanzar a los peñeros, provistos de dos motores de 250 HP cada uno. Y un tercero en reserva, por si las moscas.
Dicho así, es como para llorar.
Sin embargo, no todo está perdido. Carlos Capriles Ayala afirmaba: Siempre habrá una Venezuela. Y los panzudos oficiales del comunismo del Siglo XXI tendrán que responder, ante la justicia ordinaria, por los crímenes cometidos. Para algunos el delito será traición a la Patria. Muchos otros serán juzgados como asaltantes de caminos. Qué es lo que son.

sábado, 8 de mayo de 2010

El único animal que mete la pata varias veces en un mismo agujero

Hace años, cuando éramos opináticos con oficio, tuvimos la oportunidad de entrevistar a Enrique Tejera París, a quien el Guasón lo había mandado aprehender y le había confiscado su agenda telefónica que, según él, constituía una prueba irrefutable de sus actividades conspirativas.
Hablamos un poco de todo y todas las cosas.
El doctor Tejera, ante nuestros comentarios de que la Economía era una ciencia extraña, que se apoderaba de todo lo que le sirviera para establecer su propia identidad confusa –del método funcionalista y lenguaje de la Medicina, de la Teoría de la Aldea Global de la Comunicología, del error calculado de la Estadística-, aceptó nuestra crítica y se dedicó, en su sabiduría, a llenar nuestras lagunas informativas.
Fuimos más allá de lo previsto en esta charla. Le dijimos que los economistas nos parecían forenses, que trabajaban sobre cadáveres y, a tajos de bisturí, determinaban de qué mal habían muerto los occisos. Pero que, a nuestro juicio, carecían de la capacidad o voluntad de enmendar las planas antes de que sus pacientes pasaran a mejor vida.
El doctor Tejera no se inmutó y afirmó que, como en la Medicina, existían diagnosticadores y sanadores. Que los primeros –o profetas del desastre, como una vez se les llamara en Venezuela- destacaban cuál era la enfermedad que padecíamos y, los segundos, cuáles serían los tratamientos más adecuados para curarnos.
En los últimos días, hemos leído y seguido las opiniones de muchos diagnosticadores. Entre ellos, quienes inspiraron el mensaje de Fedecámaras a la nación, y quienes se expresan a través de los medios aún independientes. Los pocos que todavía quedan.
No les falta razón, pero se dedican a los síntomas y evaden el mal. Quizás porque se han contaminado con la fantasía de la MUD, de que Bambilandia es un país donde los niños son felices, y gozan más. De que la votación masiva de la oposición sacará a las ratas de la Anal –la Asamblea Nacional-. De que, en el 2012, echará al Guasón de Miraflores. Y de que el país volverá a un status similar al de el régimen de libertades que hubo en Venezuela durante 40 años.
Todo lo cual es pura mierda, y hasta los más lerdos políticos de la MUD, que saben sumar dos más dos, lo saben.
El proyecto del Guasón llegó para quedarse. Y si a este siniestro personaje termina por saltársele la taponera, le sucederá Diosdado. O quien quiera que fuere.
La relectura de una vieja novela que nos trajimos a Cumaná, El hombre del castillo, de Philip Dick, donde plantea la hipótesis de cómo sería el mundo si el Eje hubiese ganado la II Guerra Mundial, es más que aleccionador al respecto.
Preguntándose qué es la locura y por qué los orates que llegan a las más elevadas jerarquías del poder actúan como lo hacen, Dick se responde:
Es algo que está incrustado en la mente de estos personajes. No saben nada de ni quieren para nada al prójimo. Son inconscientes del daño que le hacen a los demás, de lo que destruyen. Son crueles sin sentido, ciertamente, pero hay algo más. Muestran una incapacidad básica para percibir objetivamente a la realidad, ni siquiera se percatan de las singularidades y limitaciones del entorno que les rodea o sobre el cual ejercen sus mandatos.
Su punto de vista es cósmico. No existe una niña, una madre, un anciano en particular. Las personas les resultan meramente abstracciones o estadísticas. La raza, la tierra, ni los seres humanos que la pueblan, sino el Ehere mismo, el honor, es lo que cuenta. Lo abstracto para ellos es la realidad, y lo real para ellos la invisibilidad.
Es el sentido que tienen del tiempo y el espacio. Ven desde el aquí y el ahora el vasto espacio negro, lo inmutable. Y eso resulta fatal para la vida en el sentido holístico, pues, eventualmente, a ésta se la traga lo insondable.
Sin embargo, allí no paran. Hacen planes frenéticos y demenciales, que casi nunca funcionan. Apresuran los procesos, llevándose por delante a la existencia y transformándola en piedra y metano. Por que quieren ser los agentes y no las víctimas de la historia. Para lo cual, se identifican con el poder divino y se creen dioses. Es la locura elemental que radica de todos ellos.

La descripción anterior le cuadra a Benito Mussolini, Joseph Stalin y Adolf Hitler. Pero también al Guasón y a Fidel. Es por eso que Germán Carrera Damas alerta a los diagnosticadores que se dejen de estar hablando pendejadas –pendejadas no dijo, es un agregado nuestro que resume su intención- y se dediquen de lleno a salvar a la República, qué es lo que ahora está en juego y no el curul de Fulana o Perencejo.
¿Y por qué está en juego la República? Porque, sin disparar ni un petardo, el Guasón le entregó su soberanía a los oficiales de un ejército extranjero, previamente derrotado por las FFAA en Machurucuto. Ojo, no lo decimos nosotros, sino que lo han denunciado públicamente varios militares de alta graduación. Como lo hiciera Mussolini con Hitler –a quien le unía una pasión semejante a la que sufren los notables que ustedes conocen-, cuando fracasaron sus aventuras en África y los Balcanes.
Esa entrega incondicional de Italia a Alemania no sólo ocasionó que la Wehrmacht desplazara o relevara a funciones secundarias a los oficiales y soldados italianos, sino que, además, los caribinieri y otros agentes de seguridad quedaran bajo las órdenes directas de la Gestapo y las SS comandadas por el infame Heinrich Himmler, y ejecutaran masivamente a los judíos y partisanos. Instrucciones que, de no ser por la oportuna llegada de los aliados, incluían la detención y enjuiciamiento de la jerarquía vaticana y el nombramiento de un Papa espurio, en algún lugar del III Reich.
Se podrá criticar aduciendo que las condiciones actuales no son las mismas, que la historia no se repite y que vivimos en el Siglo XXI –y no en el XX-. No estamos convencidos de que los paralelismos en el devenir humano no se presenten de nuevo, en un infinito corsi e ricorsi porque el cerebro del homo sapiens no ha cambiado. Al fin y al cabo, el hombre es el único animal que mete la pata dos veces en un mismo agujero. Y más también.

jueves, 6 de mayo de 2010

El experto en guerra sucia

El llamado experto venezolano en guerra sucia, inserto dsegún Tal Cual y Globovisión en el Comando de Campaña de Juan Manuel Santos, candidato a la Presidencia de Colombia por el movimiento uribista es, en nuestra opinión, un mercenario y, por ende, un mitómano.
Mercenario, porque no es ésta su primera visita a la hermana república, ya que antes estuvo trabajando para el Polo Patriótico, partido con una ideología totalmente opuesta a la que profesan Santos y sus seguidores.
Mitómano, porque su carrera política comenzó con una gran mentira, y se ha venido sosteniendo con falsedades que él mismo confecciona y con las cuales convence a los demás sobre virtudes que no posee y carencias que encubre.
Nos da pena tener que hablar así de un paisano, pero si alguna vez tuvimos el coraje de denunciar públicamente los tejemanejes del asesor estadounidense David Garth, caballo de Troya por cuya incompetencia casi pierde las elecciones Luis Herrera Campins y cuya imagen pública arrastró al sótano al final de su mandato, no podemos mantener silencio en una campaña tan importante para Venezuela como la del país vecino.
Comencemos con la gran mentira.
Afirmaba el experto haberse graduado de psicólogo en Italia. Ni siquiera terminó dos años de carrera, nunca revalidó un título que ciertamente no poseía, ni se inscribió en ninguno de los dos colegios profesionales de la especialidad en Venezuela.
Debido a su talento para embaucar al prójimo, sin emargo, consiguió dictar la Teoría del Rumor en la Escuela Militar, y es posible que la guía que entonces portaba sea la misma que hoy leen, como documento reservado y exclusivo, los partidarios de Santos.
Además, como free-lance, comenzó a ejercer la profesión de psicólogo, un hecho que nos consta personalmente.
Saltó a la palestra política durante la campaña electoral del candidato Rafael Caldera. Tenemos la agenda de su actuación, porque trabajamos codo a codo con él en esa oportunidad. No fue a él a quien se le ocurrió lo del chiripero, sino a un militante del MAS –cuyo nombre no recordamos al presente-.
Tampoco fue el único Director Creativo de Chiripa Publicidad, se ocupaba del turno nocturno, mientras nosotros lo hacíamos el resto del día. Además, vale la pena destacar que Chiripa funcionó como un buzón de ideas, donde muchos redactores y artistas comerciales colaboraron desinteresadamente. Y que el material iconográfico fue desarrollado, casi en su totalidad, por JMC – Y&R.
Al asumir Caldera, el experto se deshizo rápidamente, con las artimañas que le son propias, de todos quienes habíamos sido sus compañeros de lucha.
Logró convencer al alto gobierno que él era el genio, embaucó al presidente y dueño de un consorcio editorial –quien le adelantó una generosa suma para que instalara su propia agencia publicitaria- y, después de fracasar estrepitosamente y dejar guindados a Raimundo y todo el mundo, salió de Venezuela –tenemos entendido- a México, donde estableció su cuartel general.
Le perdimos la pista y nada supimos sobre sus andanzas en tierra azteca.
Lo que si nos llegó fue el gran embarque que le echó a Antonio Rojas, durante una vuelta relámpago a la Patria, al persuadirle de que podía ser reelecto Gobernador del Estado Bolívar contra el Guasón y sin Andrés Velásquez; pero el resultado obtenido fue dividir el voto oposicionista y entregarle Guayana al chavismo.
Durante las elecciones presidenciales peruanas, casi logró lo mismo con Lourdes Flores –presidenta del partido socialcristiano-, que le ganó la primera vuelta a Ollanta Humala. Sin embargo, en la segunda vuelta, a los electores se les destapó el nacionalismo, gracias a la injerencia descarada del Guasón en dicho evento, y se decidieron por Alan García.
En Lima le vimos por última vez.
Volaba de regreso a México, y nosotros arribábamos para fundar un periódico.
Al llegar al aeropuerto y mientras esperaba su avión, llamó a todos sus contactos e inició una campaña malediciente que, a la larga, dio al traste con nuestros esfuerzos y recursos, pues todos los anunciantes nos cerraron las puertas y ni siquiera los postulados por el APRA y la Alianza Unidad Nacional accedieron a recibir a nuestros periodistas.
Sus rumores nos persiguieron como perros rabiosos dentro y fuera de Venezuela. En una reunión de la SIP ocurrida en Quito, una ejecutiva de RCTV miró, desdeñosa la identificación que portábamos y nos preguntó: ¿Qué García? ¿García Carneiro…?
Por supuesto, esta actitud no fue nunca la del presidente del canal ni la del de la corporación. Pero no todas las mentes son tan inteligentes ni cultas como la de estos dos paladines de la libertad de expresión, y los mensajes del experto están diseñados, precisamente, para inflamar las vísceras de personas simples.
No nos quejamos de generar tanto odio entre personajes como el experto. Ya nos acostumbramos a ello. Como comentaba uno de los mejores cameraman del mundo, Orlando Jiménez Leal, mientras los recién vestidos y mal bañados se pavonean con sus corbatas Hermes, relojes Bulgari y trajes Armani, nosotros lo hacemos con las lecturas que devoramos con pasión.

martes, 4 de mayo de 2010

La Patria se los demande

Dos de mayo de 2010.
Ayer, en muchos países se recordaba le electrocución de Ferdinando Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti dos inmigrantes italianos, que no ocurrió en un 1º de mayo sino el 23 de agosto de 1927 en Massachusetts, por los supuestos cargos de robo a mano armada y asesinato de dos personas siete años en South Braintree, Massachusetts –como se demostró más tarde, cuando fuera capturado el verdadero homivida y se obtuvo su confesión-; pero que sirvieron para encubrir el asesinatolegal cuyo objeto era intimidar al resto los estadounidenses sobre opinar y ser anarquistas en una nación cuya Carta Magna garantizaba ambos derechos.
Desde entonces, la Unión Americana ha evolucionado, y su sociedad civil ha ido erradicando –poco a poco, como elimina a las malas hierbas- los cánceres de la intolerancia. No es que ahora todo allá sea paradisíaco, pero hay rayas amarillas que limitan las oportunidades de que los discriminadores por razones de creencias, razas, procedencias, preferencias sexuales o edades se desmanden y regresen a las andadas. En definitiva, que los psicópatas de cualquier índole tienen más que perder que ganar.
Comparamos este lento proceso de sanación con la rápida involución que el Guasón ha sometido a Venezuela.
De Caracas a Cumaná, 11 horas
Hoyn disponemos de tiempo suficiente, ya que a las 7 horas en auto-pullman que dura el trayecto de Caracas a Cumaná se le han añadido 4 horas más por el derrumbe de un puente reconstruido corruptamente en Cúpira. Para llegar a la capital de Sucre, en lugar de 3 estados debemos atravesar 6.
Votan 7 millones de chavistas y unos cientos de copeyanos, que continúan dividiéndosev hasta el átomo.
Rodamos sobre carreteras levantadas hace más de medio siglo, las cuales todavía funcionan, y en cuya edificación trabajó uno de nuestros tíos-abuelos.
Nos sorprende que, en Caracas y pese a las primarias para elegir a la nomenclatura del Guasón a la ANAL –Asamblea Nacional-, no se ve gente en las calles. Ni una franela roja, ni siquiera se la diana llamando a votar a nuestro vecindario, ni los cohetes Bin Laden con que Pdvsa nos despertaba desde las 3 AM.
Pero lo que sucede en Caracas se extiende a todas y cada una de las poblaciones que vamos dejando atrás en nuestro largo recorrido. Nadie ni nada se mueve en Charallave, Cúa, San Casimiro, Altagracia, Guanape, Guaribe, Clarines.
El panorama de fábricas y galpones abandonados, cementerios de chatarra y ranchos con letrinas al borde de la vía nos recuerda un triste Tour que hiciéramos alguna vez entre Cap Haïtien y Puerto Príncipe, donde nos sentimos como esos voluntarios que van al África a hacer el bien, pero lo que logran esv empeorarlo. La diferencia estriba en que en La Española, los haitianos sí visten camisas rojas –no por nada en particular, sino porque el color les parece llamativo- y se acercan a los automotores con la súplica: donnez mois, donnez mois! –¡dame, dame!-.
El ocaso nos alcanza poco antes de Barcelona. Al llegar al núcleo urbano, el conductor va dejando en varias esquinas a los pasajeros de otro bus que colapsó en la Parada Dávila, mientras que la ciudad –una de las más pobladas de la nación- se desvanece en las sombras de otro apagón eléctrico, y únicamente se ven iluminadas las ventanitas de quienes cuentan con platas propias.
Si Barcelona-Puerto La Cruz está envuelta en tinieblas, de Guanta en adelante cambia el lay-out, pues las restricciones de agua y luz no valen para los pobladores de las villas miserias ribereñas al mar y a la carretera –el Guasón cree que dejando que los pobres derrochen un líquido y una energía que no pagan, está comprando su afecto y votos-.
¿Dónde estaban los votantes?
Sólo en Cumaná hay iluminación total. Tres camiones con activistas, borrachos, alternan música de Alí Primera y la diana, a través de gigantescos altavoces Yamaha. Pero esto sucede a las 10 PM y no a las 3 AM. Varias agencias de festejos abiertas –así se conocen eufemísticamente en Oriente a las licorerías- y la mayoría de las panaderías. Se ve que los tarifados ya cobraron, y lo celebran con cerveza, caña y cachitos. Como dirían en Cuba: ¡Manda madre…! ¡Qué Revolución!
Nos preguntamos: ¿Es éste el destino que nos espera, en el otoño de nuestra existencia? ¿El que van a heredar nuestros hijos y sus descendientes?
Un baño de mar y dos pronunciamientos
Al día siguiente, después de un baño de mar y un paseo por la arena, nos sentimos más optimistas, debido también a dos noticias que son de origen castrense:
El general Antonio Rivero –quien reciente y gallardamente pidió su baja del Ejército por la presencia inaceptable de oficiales extranjeros en la FA- solicitó a la Fiscalía General abra una investigación penal que permita determinar si Venezuela se encuentra sometida a la intervención militar cubana, y establecer quiénes son los responsables de haber permitido su injerencia en estos asuntos seguridad nacional.
El general Omar Vivas, quien rehusó pronunciar el juramento de Patria socialismo o muerte, razón por la cual enfrenta una Corte Marcial (28/04/10), recusa valientemente a la Fiscalía Militar con alegatos que recuerdan a la famosa carta abierta de J'Accuse de Émile Zola al Presidente de Francia durante el amañado juicio contra el capitán Alfred Dreyfus. Algunos de los argumentos que Vivas seña son:
El lema, Patria, socialismo o muerte, ¡Venceremos!, viola la Constitución y demás leyes y reglamentos militares.
El 7 de Julio de 1978, al graduarse de subteniente, juró defender la Patria y sus Instituciones hasta perder la vida.
Considera como el más santo de sus deberes militares, el amor a la Patria y el Respeto y admiración constante hacia sus Libertadores y a nadie más.
Denuncia a quienes, desde el poder y por la vía factual impusieron el lema cubano y a los que permitieron que contaminara la FA, obligando a oficiales y soldados a usarlo, humillándose los estandartes de guerra, deshonrando sus símbolos y lemas, muchos de los cuales datan de la independencia, tienen sangre de nuestros libertadores y están cargados de gloria y honor militar venezolano y que son más antiguos que Cuba misma, donde el eslogan, sinónimo de opresión y muerte, en 1960 por el dictador Fidel Castro.
Acusa a quienes le acusan, aquellos que, es debiendo estar a su lado, defendiendo lo que él defiende, la Constitución, la Institución y nuestros valores, cumpliendo el juramento que hicimos todos, incluyendo los uniformados presentes en esta audiencia; amenazan con encerrarle para doblegarle, y les adelanta que, no lo conseguirán.
Advierte a quienes le enjuician que nadie logrará que me rinda a los intereses extranjeros o ante quienes que están entregando la patria y rindiendo sus armas a esos intereses.
Finalmente, les llama a todos traidores, y les señala de traicionar el juramento que hicimos ante Dios y en presencia de la Bandera, y espera que en un día muy cercano, la Patria se los demande.

jueves, 29 de abril de 2010

El Rey del Machete

El 26 de abril del 2010, el general Manuel Antonio Noriega, a bordo de un jet de Air France y custodiado por oficiales de la Sureté, inició el que, pudiera convertirse en su último viaje a algún destino.
Aunque sólo Dios sabe cuánto tiempo más le queda a este anciano de 76 años para que purgue entre rejas el karma por los pecados cometidos, que fueron muchos y muy graves, pero por todos los cuales no se les juzgó, pues la sola enunciación de los mismos habría destapado una cadena de investigaciones contra ricos y famosos quienes, durante el auge de Noriega auparon, cohonestaron y se beneficiaron, política y económicamente de su corrupta y sanguinaria gestión.
El ocaso de Noriega data de la madrugada del 20 de diciembre de 1989, cuando la llamada de un familiar. En vivo y directo seguimos la Operación Causa Justa, eufemística expresión con la cual el Ronald Reagan intituló la invasión a Panamá, y cuyo objetivo era la captura de Noriega, bajo los cargos de narcotráfico y narcolavado.
Noriega, por años doble agente de inteligencia de la CIA y la dictadura militar establecida por el general Omar Torrijos desde 1968 , entró en crisis con Reagan a raíz del cierre inconsulto de la Escuela de las Américas en Panamá. Además, por las evidencias sobre su autoría intelectual en el homicidio de Hugo Spadafora, líder opositor que desenmascaró sus vínculos con el narcotráfico, el Pablo Escobar Gaviria y las FARC; así como el desconocimiento a los resultados arrolladores obtenidos por la oposición en las presidenciales de 1989. La guinda del cóctel la coronó su orden de fusilamiento contra el mayor Moisés Giroldi y decenas de militares que, tras haberle capturado, vacilaron entre eliminarle o entregarle a un helicóptero de la DEA que por él esperaba.
Noriega purgó 17 de los 25 años a los cuales se le sentenció en EEUU, en Francia le esperan de 5 a 10 años más por narcolavado de 3,5 millones de dólares en su territorio, y en Panamá quieren enjuiciarle por los atroces asesinatos cometidos.
Dado que la historia de Noriega no difiere en mucho de la de otros sátrapas mayores y menores latinoamericanos, cabe preguntarse: ¿qué fue lo que Noriega hizo equivocadamente para que le trataran tan mal?
Contacto en Panamá
La conexión panameña es tan vieja como el B-707, el primer jet de pasajeros.
Las aeronaves de pistón que le antecedieron, muchas de ellas con autonomía transoceánica, permanecían varadas en Miami, Tampa y otros aeropuertos de EEUU.
Una conocida tabacalera yanqui, apoyada por otra famosa licorera escocesa, vieron en ellas –así como en la desocupación de numerosos pilotos- la lucrativa opción no sólo de contrabandear sus productos sino, asimismo, de promover sus marcas en el Cono Sur, desconocidas hasta entonces en esos mercados, mediante un muestreo colectivo que, además, les resultaría altamente provechoso, y bajo la engrasada protección del dictador paraguayo general Alfredo Stroessner.
La ruta prevista a La Asunción escalaba en Panamá; y así comenzó el gran negocio. Los aviones iban cargados al Sur, mas regresaban vacíos al Norte. Para aprovechar los tabacos vacíos, empezó a recargárselos con electrodomésticos y textiles, destinados a México.
Este comercio ilícito trajo a la cocaína y la marihuana y el resto… bueno, amigo lector, permítanos recordárselo o informarle, según sea su caso.
Lo que Noriega encontró, lo perfeccionó
A finales de la década de los ochenta del siglo, Panamá se transformó en la meca de los evasores internacionales de impuestos, la banca de las divisas de Cuba y la bóveda de los políticos corruptos en Iberoamérica.
Noriega agregó nuevos ingresos, transformando los puertos y aeropuertos de su país en maquilas para la importación, reempaque y exportación de marihuana y cocaína, psicotrópicos que habían desplazado a la heroína en la preferencia de los adictos norteamericanos; y convirtió a las instituciones financieras panameñas en gigantescas lavadoras de dólares sucios.
El dinero fluyó a borbotones
En algún instante del boom -y como suele ocurrir con estos hombres formados bajo el mandato vertical y el juramento de irrestricta obediencia-, a Noriega se le aflojó un tornillo y se creyó todopoderoso, una versión ampliada y mejorada de Omar Torrijos, quien, pese al origen de facto de su régimen, logró la devolución del Canal a Panamá, depuró a la Guardia Nacional e hizo un gobierno de progreso. Por alguna de estas razones o por el conjunto de ellas, según John Perkins, fue eliminada por la CIA.
La revolución continental
Noriega se sintió líder de una nueva revolución continental.
Escogió al machete como emblema de su movimiento, y, con él, cortó el cordón umbilical con sus antiguos amos yanquis.
Invocó el apoyo de sus aliados estratégicos de la tabacalera y la licorera trasnacionales, quienes se lo sacudieron. Lo más notable fue que gestores visibles de estos acuerdos hicieron mutis por el foro, discretamente, y uno de ellos vivió -¿…o vive?- el resto de su existencia en un lujoso chalet europeo. Mientras su socio espera pudrirse en una cárcel gala.
Confió en que Fidel le protegería, pero éste se lavó las manos, inculpando y mandando al paredón a Arnaldo Ochoa, héroe de la Angola y máximo negociador con Noriega, por los lazos evidentes de la nomenclatura de la Revolución Cubana con el Cartel de Medellín. Pensó que las FARC mandarían contingentes o Escobar sicarios al Istmo para protegerle, mas no movieron un dedo. Convocó a Alfredo Stroessner, y a sus amigos bolivianos y mexicanos; pero ninguno le paró medio milímetro.
Como último recurso, Noriega creó salvarse cubriéndose con la sotana del Nuncio Episcopal. La Iglesia perdona, pero no olvida, y el representante del Vaticano le persuadió que, de entregarse, se le respetaría la vida.
De la autocracia a la democracia
Hoy Panamá es una nación moderna, orientada hacia el desarrollo no por la droga sino por el trabajo de sus ciudadanos. La preside Ricardo Martinelli, ganador en libérrimos y transparentes comicios, un empresario que cree en la democracia y el capitalismo. Hay casi 100 bancos –sin contar con los off-shore-, y ninguno de ellos ha sido intervenido en los últimos 10 años.
Y el dinero ha vuelto a fluir a borbotones.
Lo traen personas de la tercera edad, turistas que quieren vincularse con la Naturaleza y las etnias, farmacéuticas que ven en Darién la fuente de los medicamentos del futuro. Profesionales –muchos venezolanos- que ven la mejor alternativa a futuro, por lo cual y por primera vez la nación istmeña está privilegiando el derecho al trabajo de sus ciudadanos
Pero en el pasado, una cálida madrugada panameña del 20 de diciembre de 1989 se volvió incandescente con el impacto de las bombas brutas –entonces no las había inteligentes, y dudamos que tales armas sean tan eficientes como el Pentágono las proclama-. Demasiados inocentes murieron, y todavía el centro de Panamá se asemeja a algunas poblaciones europeas de posguerra.
Cuando, en el presente y hace pocas horas, vimos a Noriega, amarrado como un bollito de chicharrón y más solo que la una, volar hacia el segundo capítulo de su justo castigo; no pudimos menos que trasladar esa imagen al aquí y el ahora. Y es que el mejor epílogo del mal que hoy padecemos debería parecerse a quien se autonombró,en su efímero momento de gloria, El Rey del Machete.

domingo, 25 de abril de 2010

...Sin perder de vista al objetivo

El fin de semana tuvimos el placer de asistir a dos actos profundamente democráticos.
El primero de ellos fue en la CTV, donde se decidió caminar por la ruta tradicional –hacia el centro de Caracas- empleada por los obreros en sus manifestaciones desde el 1º de mayo desde 1959. Y llegar hasta donde el régimen y sus matones asalariados los dejen.
Una decisión corajuda, mas no suicida, porque las calles del casco histórico no deben ser abandonadas a las huestes del comunismo, que nos han venido acostumbrando a vivir como si estuviéramos en Berlín antes de la caída del muro.
El segundo evento fueron las primarias para elegir a los candidatos de oposición no consensuados por la MUD. La asistencia masiva a las mesas constituyó una respuesta clara y contundente que hoy deben estar evaluando el Guasón y sus asesores castristas, pues el último grito tecnológico desarrollado en Cuba el domingo fue enviar las actas comiciales desde Cienfuegos a La Habana con palomas mensajeras.
No se ría, que lo de las colombinas es muy cierto y constituye una afrenta contra Guillermo Fariñas –el huelguista de hambre que conquistó el corazón del mundo civilizado-, los 26 presos políticos al borde de la perención en los gulag del marxismo leninismo caribeño y las damas vestidas de blanco que padecen casi semanalmente a los maltratos de la guardia pretoriana de los hermanitos Castro. Fariñas, los condenados a la muerte por mengua y las mujeres cubanas demuestran tener más cojones que muchos de los que dicen ser machos, allá y acá.
Pero regresemos al encuentro cetevista, para narrar una anécdota que allí oímos, sin mencionar, por supuesto, a su autor. Es una persona mayor, diríamos un clásico, ya que estas vainas de tercera generación o juventud prolongada únicamente revelan la mala conciencia de un mundo estúpido focalizado en las arrugas y la Viagra y no en la sabiduría o el conocimiento que pudiera absorber de los viejos.
Refirió el clásico cómo, diez años atrás, él era –por su ingenio, gracia y buen humor- el alma de la fiestas. Todos le invitaban y escuchaban, pues estaban seguros no sólo de que iban a aprender, sino también a divertirse haciéndolo. Pero la risa se la borró del rostro la carcajada de hiena del Guasón, y aunque sigue siendo una enciclopedia ambulante, se ha transformado en una fuente deel saber muy sombría.
Recomendó ir a votar, pese a la arrogancia, mala praxis política y falta de solidaridad de algunos dirigentes los partidos grandes de la MUD –que ahora nada quieren con la dirigencia obrera- y a todas las trampas electorales sembradas por los poderes reunidos bajo un mando único, pero sin perder de vista al objetivo.
Define el objetivo no como protestar contra el costo de la vida, el cierre de los puestos de trabajo, el desborde del hampa organizada, los cortes de agua y luz, ya que estos sufrimientos son sólo los síntomas de una enfermedad mortal.
Recuerda a Andrés Galarraga, quien al saberse afectado de cáncer, dejó de lado todo lo que hasta ese momento consideraba importante en su existencia, y se concentró en su curación. En el entendido que, de recuperarse, ya tendría tiempo para volver a ponerse en forma. Una decisión que también tomó hace poco la tenista Martina Navratilova, recién operada exitosamente de un seno.
Pues bien, el objetivo de todos los opositores a este régimen tiene que ser salir del Guasón. Lo demás es intentar seguir curando ela patología que está matando a la República con pañitos calientes que tan poco o nulo efecto han tenido. Las estrategias son varias: radioterapia, quimioterapia, vacunoterapia, vitamina B-22, sábila y lo que funcione. Votar, por ejemplo, es una de ellas, mas no puede ser la única, porque el Guasón domina el terreno, y no parece dispuesto a cederlo por las buenas.
El relato del clásico es para nosotros ejemplar. Votar, sí, pero sin perder de vista al objetivo. Después de lograrlo, ya habrá tiempo para recuperar y poner de nuevo en forma a la República.