domingo, 14 de julio de 2013

No son runrunes, es la verdad


¿A quién favorece el rumor?
A Nelson Bocaranda le puse un signo de abre interrogación tras el runrún que publicó sobre la muerte de Chávez, abortando con ello que se desarrollara el verdadero tubazo: los 3 y medio millones de votos logrados por la oposición de las primarias del 2012, cifra que descompensaba al gobierno, cuyo cálculo, a lo sumo, era de 500 mil participantes; y desconcertaba a la MUD, cuya estimación para un exitazo se obtendría con 1,5 millones de electores.
Bocaranda cortó el flujo informativo, del batacazo al asegurar la muerte de Chávez. Y, al unísono y de inmediato, los medios hegemónicos del estado, lanzaron una campaña masiva, en apariencia contra el columnista, pero en realidad destinada a desocupar las primeras páginas de las noticias y opiniones que contrariasen las manipulaciones de las señoras del CNE y las predicciones de los encuestadores del régimen quienes aspiraban y anticipaban 10 millones de votos para el comandante enfermo.
Entonces me pregunté, como se preguntaron otros, ¿a quién o a quienes favorecía el anuncio prematuro de la defunción del líder castro comunista? ¿A la causa del gobierno o a la de los que aspiraban a un cambio económico, político y social? Sin embargo, en función de las simpatías del pasado, no quise cerrar la pregunta abierta sobre el fablistán o hablistán; término que empleo en el triple sentido que Alexis Márquez Rodríguez le da al vocablo, como charlatán o que habla mucho fuera contexto o propósito, como adjetivo coloquial, que habla lo que no debe y también como sustantivo, periodista.
Pero llegó el momento de cerrar la interrogante, pues Bocaranda, probablemente turbado porque, probablemente, percibe que está perdiendo seguidores -lo cual para quien se considera líder de opinión resulta la peor pesadilla-, sin que nadie le preguntara declaró el jueves pasado ante el Ministerio Público que la denuncia del diputado Pedro Carreño por la violencia desatada luego de las elecciones del 14-A era un cobro de factura porque yo informé la verdad sobre Chávez…
La verdad no es lo que uno quiere que sea
Y no se trata de recordar simpatías, recuerdos o favores del pasado, cuando Nelson y yo éramos amigos, felices y rico, sino de enfrentar las realidades del presente, donde Venezuela vive una guerra no declarada mas igualmente efectiva por Cuba, su ejército de ocupación, sus aliados traidores y vendepatrias -milicos y civiles- y la IV Internacional Comunista que ahora se denomina Foro de Sao Paulo.
Situación en la cual, como asevera Enrique Jardiel Poncela: No hay grises, sino blancos y negros; ni escala cromática, sino azules y rojos.
La verdad no es la que uno quiere que sea, Nelson, sino la que realmente es. No son los rumores los ni runrunes, sino los hechos, acontecimientos y sucesos, verificables de manera rápida y expedita. Lo demás es clarividencia, astrología o factor psi, con sus correspondientes secciones en los medios masivos, pero que nunca pueden ni deben confundirse con los contenidos noticiosos.
La verdad es que el Ilegítimo continúa legitimándose, dentro y fuera del país, pese a que ni siquiera ha presentado su Partida de Nacimiento.
La verdades que la oposición tolerada sólo desea que llegue el 8-D para pasar el cepillo, como la hacen los monaguillos en las misas dominicales.
La verdad es que el G2 cubano quiere a Edward Snowden, no para tener acceso a los archivos de Wilkileaks -que ya no son un secreto para nadie-, sino para saber cómo acceder a la información clasificada de la inteligencia yanqui, ya que el primer intento de penetrar la Nube y la data encerrada en el desierto de Utah, a cargo dela ex Cónsul de Venezuela en Miami, Livia Acosta Noguera, fracasó porque la CIA no es tan huevona como la gente cree.
La verdad es que, para traer a Snowden por vía aérea desde Rusia a Venezuela o cualquier otro país gobernado por petrochulos, sólo hay dos rutas: La del Atlántico Norte, descubierta por el coronel estadounidense Charles Augustus Lindbergh, piloto fundador de Pan American World Airways; y la del Atlántico Sur, descubierta por el capitán francés Antoine Baptiste de Saint-Exupéry, creador de la Línea Aeropostal Venezolana. La primera sobrevuela los estados orientales de EEUU, la segunda África y Brasil. Las fantasías de rutas árticas de CNN son sólo eso, fantasías. A menos que lo vayan a buscar, como hicieron con Augusto Pinochet, en un avión cisterna de combustible,

El G2 quiere a Snowden
La verdad es que -como aseveró el Chúo Torrealba en su programa Del dicho al hecho-, al gobierno no le conviene que cese el paro universitario. Ni a la MUD tampoco. ¿Sabe por qué, amig@ seguidor? Porque la única forma que esta vaina cambie es que haya un estadillo social previo. Y los únic@s con bolas y ovarios para hacerlo son los estudiantes. Por lo cual, es preferible tenerlo fuera de las universidades. Que se empaten las vacaciones, y ya se verá que pasa después.
La verdad es que ya los presos políticos de Chávez -o políticos presos como afirmaba el ex Vice delincuente hijo e´putivo- no pasan de una decena. Los que cuentan ahora son los del Ilegítimo, cuyas mazmorras aspira llenar con la lista negra de su tren ejecutivo.
Lista que incluye a autoexiliados -entre ellos a mi querido primo- que no pueden regresar al país pues, al pisar la frontera, van a ser aprehendidos y acusados de haber participado en la compra de aviones de guerra, ocultos en Colombia, para tumbar al Ilegítimo. Locura que no concuerda con la inversión trillonaria de Chávez en cazabombarderos rusos pues, ¿qué clase de aeronaves pudieron haber comprado mi pariente y otros supuestos conspiradores? ¿Acaso furtivos, indetectables por radar o Stealth?
La verdad es que el dólar controlado está a 16 bolívares, que fue la media de la subasta del viernes.
No son runrunes. Es la verdad.

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