sábado, 9 de enero de 2021

 La guerra como una extensión de la economía por otros medios


Luis García Planchart


Apreciado seguidor… 


Agarre usted cualquier libro moderno de historia, y encuentre algún conflicto bélico, durante más de 5 milenios de civilización, que no haya sido causado por motivos económicos, No lo hay.

Aunque siempre se hayan  invocados valores éticos, morales y/o religiosos para entrar en guerra, intentando así justificar lo injustificable, es el valor de las mercancías es lo que motiva estas confrontaciones: la codicia de quienes quieren apoderarse de ellas y el temor de quienes las defienden. Una mercancía es cualquier objeto factible de ser comercializado o intercambiado en el mercado, y cuya característica principal es que satisface alguna necesidad del usuario o consumidor.

Las leyes del intercambio fueron enunciadas por Adam Smith y David Ricardo en sus tratados sobre Economía Política, a finales del Siglo XIV.

Pero aunque Economía Política y Macroeconomía son términos recientes, todo lo que la Humanidad valora y ha valorado son mercancías, –por ejemplo, los esclavos–. A los ciudadanos romanos, la rebelión de Espartaco le metió la mano en los bolsillos, pues los esclavos eran mercancías muy valiosas, cuantimás si su plusvalía se medía en el desempeño como gladiadores- La esclavitud siguió siendo un gran negocio, al menos en EEUU hasta 1865, y en la actualidad subsiste en  la contratación de indocumentados y la trata de blancas.

Todas las revoluciones han sido ocasionadas por la codicia del que tiene y del que quiere tener, y lo mismo ha sucedido con todos los regicidios y magnicidios: la ejecución de Carlos I en Inglaterra y la John Kennedy en Estados Unidos, el asesinato de Luis XVI en Francia y el de Antonio José de Sucre en Ecuador. 

Estados Unidos es un tigre de papel


Mao le declaró la guerra a EEUU en 1956

A La supremacía económica global es la guerra que  China está ganando ahora, pero que no comenzó antier –como algunos pudieran pensar– con el asesinato político de Donald Trump.

A mi parecer, lo que ocurrió en el Parlamento Estadounidense el 7 de los corrientes fue un montaje, planificado con extremada precisión, por los enemigos de la democracia liberal o, como ellos la adjetivan, “burguesa”.

Quien dio las directrices para las mises en scène fue el marxista italiano Antonio Gramsci: “La misión de los camaradas en las democracias burguesas es infiltrarse en la cultura existente para que en todo acto político no haya oposición verdadera o ésta pueda ser distorsionada a favor de nuestra ideología…”

 Mao Zedong, hace casi 65 años, le declaró la guerra al “imperialismo norteamericano”, basándose en un pensamiento de Confucio: “Norteamérica es un tigre de papel”. Cuando los soviéticos le recomendaron prudencia, advirtiéndole que de papel o no, el tigre tenía colmillos atómicos, Mao les respondió que de nada le servirían, si no estaban decididos a usarlos:

“El imperialismo norteamericano exhibe una gran fuerza, de la cual en realidad carece. Políticamente es muy débil, pues está divorciado de las masas y no le agrada a nadie; ni siquiera a su propio pueblo. Aparenta ser poderoso, pero nada tiene de temible… Mirado por fuera parece un tigre, pero está hecho de papel y no aguanta un golpe de viento y lluvia. Llegará el día cuando el tigre de papel sea destruido. Pero, para ello, hace falta un golpe del viento y la lluvia…” (Lineamientos dados por Mao a sus camaradas latinoamericanos el 14 de Julio de 1956, y publicado en sus “Obras Escogidas”, Tomo V, págs. 334-38, Pekín,1977).

El montaje del Día de Reyes en el Congreso de EEUU, según parece, fue el “golpe del viento y lluvia” que Mao anticipó para acabar con el “tigre de papel”, al cual China y sus aliados le fueron quitando los colmillos y las garras, paciente, perseverante  y generacionalmente.

Algunas de esas mutilaciones fueron la Guerra de Corea (1950-53) –en la cual Mao demostró que a pesar de la solicitud del general Douglas MacArthur, EEUU no se atrevió a profundizar el conflicto–, la de Vietnam (1955-75) -donde las fuerzas de élite de Francia y EEUU fueron derrotadas por las debilidades de sus gobiernos–, la Sublevación Tibetana (1959) –en la cual, pese al pedido del Dalai Lama, ningún gobierno democrático le prestó apoyo–, la Crisis de los Misiles en Cuba (1962) –que consagró la dictadura vitalicia de los hermanos Castro–, el derribo del un 747 de Korean Airlines (1983) – que el presidente Ronald Reagan señaló  a la URSS como culpable y la denominó “el Imperio del Diablo”, pero de allí no pasó–, el asalto al poder de Hugo Chávez (1999)¬ –comandate régimen comunista instalado con la protección de la diplomacia estadounidense, opuesta a cualquier cambio que no sea por vía electoral–, la narco-dictadura de Evo Morales (2006) –cuyos copartidarios acaban de recuperar el poder gracias a la impasibilidad yanqui–, la tiranía de Daniel Noriega (2019) –otro cadáver político que retornó por incompetencia de la CIA–. En fin, pudiera enumerar muchos otros sucesos que deterioraron los intereses norteamericanos, al privar las decisiones de las “palomas” sobre las de los “halcones”,

Al percibir cómo se cumplía la profecía de Mao con el desmenuzamiento del “tigre de papel” sin que éste siquiera se diera cuenta, los neo-marxistas –aliados hoy con fuerzas tan oscuras como los fundamentalistas islámicos, los cárteles de la droga–, mientras iba perdiendo a sus antiguos aliados y amigos, bien porque saltaban la talanquera o porque temían convertirse en enemigos del bando victorioso.

No importa el color del gato…


De genocida en Tianamén a estratega económico del Nuevo Orden


La fase decisiva de la estrategia de Mao comenzó con Deng Xiaoping, Premier y Secretario General del Partido Comunista Chino quien, en 1978, aseguró: “No importa el color del gato con tal que cace ratón”, iniciando así –en el mero medio de la Guerra Fría–el alud de inversiones extranjeras en China.

Xiaoping había probado ya su temple genocida con la Masacre de Tianamén, en Beijing, hace 20 años, cuando ordenó sacrificar cerca de mil estudiantes que pedían apertura.

Pero el mayor acierto de Xiaoping no fue la represión, sino la política; al comprender que Carlos Marx se equivocaba de cabo a rabo y que el capitalismo era un modo productivo, no una ideología. Xiaoping pudo así transformar a su país en una potencia industrial, y la convertirla en el eslabón básico de la cadena de suministros en la economía mundial.

Xi Jinping, heredero de Xiaoping, llegó a la conclusión de que había llegado el momento de darle a EEUU el “golpe del viento y la lluvia”. Con esa finalidad, en lo interno, regresó a la norma la lealtad acrítica sobre la competencia o el debate democrático, y, en lo externo,  sustituyó la tradicional modestia mediática china  –iconizada por Andy Panda–  por el desmedido activismo internacional. 

Para lograrlo, terminó por alinear a su lado a los milmillonarios que concentraban el poder global, ofreciéndoles mano de obra esclava en China, y haciéndoles cómplices y aliados de su guerra por la supremacía económica. Por eso, no fueron las urnas de votación y las componendas electoreras las que le dieron el tiro de gracia a la Era Trump.

China sobrepasará a EEUU en 4 años


¿Reconocimiento o armisticio?

Ya BBC News Mundo había adelantado a lo que pasaría, al responder a la pregunta: “¿Por qué la economía china sobrepasará a la de EEUU cinco años antes de lo previsto? (30/12/2020)”...porque, en el 2020, China fue la única potencia global que creció. Proyectando su PIB, BBC calculó que China desbancaría a EEUU como la mayor economía del mundo en 2028, cinco años antes de que creía, que era lo que trataba de evitar Trump.

Douglas McWilliams, vicepresidente de la empresa británica CEBR (Centre for Economics and Business Research); atribuye este salto dialéctico de China “al manejo habilidoso de la pandemia de covid/19”;  un manejo con el cual el gigante asiático pudo afianzar su ritmo de crecimiento.

¿Quién inventó el coronavirus y para qué?


Medidas rápidas y estrictas en China al inicio de la pandemia

Aunque China fue el primer país afectado por el virus, McWilliams declaró que su gobierno “controló la propagación con medidas rápidas y estrictas, evitando la repetición de contagios y confinamientos, económicamente paralizantes, como los de EEUU y Europa.”  Esta aseveración pareciera confirmar el supuesto que el coronavirus fue fabricado y liberado adrede, y que la sola calificación de Trump del fenómeno como “pandemia china”, fue una de las causas de su salida de la Casa Blanca.

Durante algún tiempo, lo dominante en la economía mundial fue la lucha financiera y la influencia diplomática entre EEUU y China–, aseguró el CEBR–, “pero el covid/19 y sus consecuencias inclinaron la balanza a favor de China. En su desempeño, China ha sido la única mega economía que escapó de la recesión mundial del 2020, y logrará un crecimiento del PIB interanual del 5,7% entre el año 2021 y el 2025. Para 2023 China también superará a EEUU en el ingreso anual per cápita”.

La economía china no sólo creció gracias a la pandemia, sino también por la aplicación de políticas agresivas en algunas industrias, como la manufactura avanzada y la infotecnología. China manejó la dualidad política-económica con un control centralizado y un mercado libre " –según observó la BBC–, y esa porción fue la que les hizo avanzar, especialmente en tecnología". Pero pese su éxito global –reconoce la BBC–, “… el ciudadano chino de a pie seguirá siendo más pobre que el estadounidense promedio, pues sólo un 25% de la población podrá calificarse como perteneciente a la clase media”.

El nuevo orden económico global

Aunque parte de los reveses  sufridos por EEUU fueron mitigados por la política monetaria de Trump y el enorme estímulo fiscal de la Reserva Federal, los desacuerdos sobre ayudas a los ciudadanos sin trabajo podrían dejar muy pronto a unos 14 millones de desocupados en la calle. Por eso y también por la polarización extrema existente hoy en EEUU, los expertos auguran un decremento del PIB de 1,9% interanual entre el 2022 y el 2024, lo cual sería –en metáfora de los economistas– como caerse desde último piso de un rascacielos hasta la planta baja y seguir bajando de sótano en sótano.

Para el CEBR, el Brexit también ha sido un knock out  contra el Reino Unido, que vuelve a exacerbar las tendencias separatistas de Escocia e Irlanda del Norte, y la ruptura económica con la República de Irlanda, como lo demuestra el reciente lanzamiento de un servicio de ferries entre Francia e Irlanda, para evitar el control aduanero de Gran Bretaña. Por ahora, Banco de Inglaterra redujo sus tasas de interés en un 0,25%.

India se convertirá en la tercera economía global en el 2030, desplazando a Japón. Alemania perderá la cuarta posición que ocupa al final de esta década y, a partir de 2030, bajará al quinto lugar en el ranking. También para CEBR, en el 2035 habrá un nuevo orden económico global, con el ascenso de economías pujantes como las de Brasil, Indonesia y Rusia.

Para usted, amigo seguidor, espero que quede claro de cómo la guerra como extensión de la economía por otros medios.

Imágenes cortesía de El Viejo Topo y Google


No hay comentarios:

Publicar un comentario