jueves, 15 de septiembre de 2016

Más pelao que hueso en sabana

Hay mujeres que lloran
tras los escaparates de los supermercados,
golpeando las lunas de las lamentaciones,
en las monumentales góndolas
de los productos lácteos,
de los niños sin nombre
de las huevos de alondra lacerados,
maraña de retales.
Rosana Acquaroni: Tiempo De Opacidad...

Víctor Bravo describió al lenguaje, admirablemente, en su ensayo Transparencia y opacidad (El Nacional, 05/07/15): El mayor bien del humano ser, aquel que lo levanta en dos pies y lo prepara para recibir la servidumbre o la libertad, es el lenguaje. En él se incuba la palabra del amo, desde la santa manifestación del dogma a las más contemporáneas instrumentaciones de la ideología, produciendo gozosos siervos encadenados en el fondo de la caverna; pero también se incuba la palabra en fuga hacia otro mundo, mundo del pensamiento, de la libertad, de la conciencia crítica, de la melancolía. Es posible ver, quizás, en este arco el trazado del mito de la caverna. Pero también el encuentro reflexivo entre Hermógenes, Cratilo y Sócrates sobre el lenguaje, de la transparencia de su manto de signos para nombrar las cosas; y sobre su opacidad, ese inusitado poder, ese inusitado misterio que el lenguaje oculta en los pliegues de la misma transparencia, opacidad que se despliega en la creación de mundos y grietas entre mundos.
En su segunda acepción, opacidad significa falta de claridad o transparencia, especialmente en la gestión pública. La opacidad se inicia con la anfibología, que a su vez significa: Doble sentido, vicio de la palabra, cláusula o manera de hablar a que puede darse más de una interpretación, así como empleo voluntario de voces o cláusulas con doble sentido; por lo cual esta figura retórica es la modalidad más empleada, universalmente, por los corruptos, políticos –términos que en Argentina, Brasil, España y Venezuela se han vuelto sinónimos–.
Pero vale la pena desmenuzar la funcionalidad de estos términos según su procedencia. En el best-seller Usar el cerebro (Paidos Iberica, 2015), escrito por el neurocientífico Facundo Manes y el artista Mateo Niro, los autores aseveran que la corrupción no es exclusividad de las personas, si no extensiva a todo el Reino Animal: Desde insectos como las abejas y hormigas, hasta primates como los gorilas y macacos.
Lo que si es único de la naturaleza humana es la transparencia, que no depende de los genes si no  de la manera como la sociedad educa contra y reprime la corrupción. El venezolano y el sueco tienen un cerebro idéntico, pero la honestidad es un valor social en Escandinavia y la deshonestidad una variable común en Latinoamérica: A mí que no me den, pero póngame donde haiga.

La visión y pensamiento subjetivos


Dr. Facundo Manes

Antes de conocer los planteamientos de Manes y Niro, en las clases de producción de contenidos audiovisuales que solía dar, afirmaba lo siguiente: Lo que más distingue a la vista es su íntima conexión con el cerebro. Todo padecimiento o trauma que descompense al cerebro, temporal o permanentemente, genera alucinaciones. Alucinan los alcohólicos el llamado delirum trémens, o etapa final de su dependencia. Alucinan los adictos a los narcóticos. La simple ingesta de dos cervezas ocasiona pérdida de la agudeza visual… Muchos pájaros y todos los humanos vemos colores, para localizar, entre el follaje, las frutas que allí crecen… Pagamos nuestra visión cromática con lentitud perceptiva. Los ojos miran todo y todas las cosas, pero el cerebro sólo registra lo que pasa en 1/5 de segundo, y la visión nocturna es muy limitada.
También les explicaba a los chamos, futuros publicistas, que Leonardo Da Vinci estaba convencido que el artista debía mirar al mundo de manera diferente, pues ojos no son, simplemente, un sentido, si no una proyección del cerebro al exterior. A diferencia del tacto –extendido por todo el cuerpo– o de la audición –centrada en los huesitos del oído pero también dispersa en la periferia–, sólo percibimos información visual a través de los ojos.
Boceto –hecho con cámara oscura– y arte final de “Leda y el cisne” (Da Vinci)
Recientes investigaciones neurológicas han detectado 32 áreas cerebrales que manejan la visión exterior, sin contar las especializadas en la memoria visual. La identificación de rostros ocupa, prácticamente, la mitad de estas áreas.  ¿Por qué? Probablemente porque somos una especie recién llegada al planeta y no, precisamente, la más fuerte, ágil o longeva; y el cavernícola estaba obligado a detectar, en segundos, la fisonomía del amigo o enemigo para decidir si echar a correr, abrazarlo o apedrearlo.
Por eso es que no vemos panorámicamente: nos concentramos en los semblantes, luego en lo objetos y finalmente rellenamos el fondo con apoyo de la memoria visual.
Da Vinci encontró una nueva forma de mirar y la definió así: El trabajo te parecerá menos, en un instante tu perspectiva será mayor, y podrás percibir la falta de armonía o proporción (Rudolf Arheim: Arte y percepción visual, Eudeba, Bs. As, 1977); una asombrosa anticipación tanto del puntillismo como del programa Adobe Photoshop.
En su Tratado de la pintura, publicado en versión completa en el Siglo XVIII, pero cuyos manuscritos fragmentados fueron conocidos y manejados por numerosos estudiosos y pintores desde su fallecimiento, Da Vinci aseguró que: El pintor es dueño de todas las cosas que el hombre pueda pensar. Lo que en el Universo existe por esencia, presencia o imaginación, él lo tiene antes en su mente y en sus manos luego.  También advertía que la Naturaleza y la gente debían ser trazadas objetiva y no ideológicamente, pues dibujar es una ciencia: No me leas si no eres matemático. Que no había desarrollo posible si se desconfiaba de la perceptiva y la capacidad de reconstruir y perfeccionar la realidad.
En su época, sacudida por violentas transformaciones, se formuló  inquietantes preguntas: ¿Cómo hacer volar al hombre? ¿Cómo convertir a la rueda en un telar?
Creyó que su misión era continuar la Creación. Trabajó en equipo, compartiendo lienzos con otros artistas. Determinó el mejor emplazamiento para la escultura David, pese a que Miguel Ángel, su creador, era también su más despiadado competidor.
Inventó el difuminado para darle profundidad al diseño. Aprendió con Van Eyck a iluminar los planos intermedios, para acentuar dicho efecto. Y, como sucede con La Gioconda, pintó errores en varias de sus obras que no cometería el más lerdo aprendiz. ¿Por qué y para qué…?
Dejó muchos proyectos inconclusos, al concienciarse que sus contemporáneos más brillantes no decodificaban sus mensajes. Escribía al revés, para obligarles a abrir los ojos.
Medio siglo más tarde, la neurociencia confirma las teorías del ilustre florentino, al invitar a la gente a: Cambiar la manera en que pensamos para cambiar la manera en que sentimos; ya que ni vemos, ni sentimos, ni actuamos racionalmente.
Regresando a la opacidad
Veamos un ejemplo reciente de opacidad, en este caso la de algunos políticos agrupados en la MUD. Su Secretario General, Chúo Torrealba, aseguró que no habría diálogo con el gobierno hasta que no se cumplieran tres condiciones: liberación de presos político y amnistía para los exiliados, apertura para la ayuda internacional a la crisis humanitaria y fijación de la fecha del referendo revocatorio para el año en curso. Esta consigna la repitieron al caletre los dirigentes de los partidos y se convirtió en vox populi.
Pero no habían pasado 24 horas de la marcha sin destino, cuando representantes de la MUD acudieron, presurosos, a dialogar –verbo intransitivo cuya segunda acepción es: Discutir sobre un asunto o problema para llegar a un acuerdo o encontrar una solución– con las tres fichas del Foro de Sao Paulo que representan al castro-comunismo: Leonel Fernández, Martín Torrijos y José Luis Rodríguez Zapatero.
El secretismo característico de la opacidad y que fuera –a mi entender– una de las causas de la caída de la IV República, volvió a revertirse contra los delegados a un encuentro que no tuvo por qué haberse efectuado si la MUD hubiese hecho honor a su promesa; pues el ilegitimado neogranadino denunció el acto sardónica y públicamente, mentando a los asistentes y generando con ello un pedo gigantesco entre la dirigencia media e interiorana a quien la habían dejado con pleno desconocimiento.  Me produjo gran tristeza escuchar hoy a Gustavo Marcano, Alcalde del Municipio Lechería del Estado Anzoátegui, intentando no contestar a una pregunta directa del ancla de Globovisión sobre si la acción comentada o no podía calificársela de opacidad.
Bajo el manto de la ambigüedad
Anfibología y opacidad se cubren, a la vez, bajo el mismo manto de la ambigüedad, atributo de cualquier concepto, idea, declaración, presentación o reclamación cuyo sentido, intención o interpretación, no pueden ser analizados o resueltos según alguna regla o proceso resoluble en una secuencia limitada de pasos. Ambigüedad es, asimismo, el recurso favorito de algunos periodistas, especialmente aquéllos vinculados con la palangre el aceptar dineros, directa o sutilmente, por parte de un comunicador o medio masivo en pro de los intereses de otras personas u organizaciones distorsionando la veracidad u objetividad. Antes de que el profesor Earle Herrera se convirtiera en un bichito, responsable solidario de lo desmanes del maduro-chavismo, definía palangre como: Cobrar por falsear y distorsionar informaciones. Ahora, ¿quién sabe cómo la definirá?
Lo cierto es que la palangre pareciera estar surtiendo efecto en varios medios internacionales, comenzando con el diario El País de España y sus ediciones de Brasil (www.elpais.com.br/) y México (elpais.com/tag/mexico/a). Como es sabido, estos periódicos responden a los intereses de Rodríguez Zapatero, que es como decir los de Raúl Castro.


El País de México transformó la ira del Chúo en aquiescencia

Juzgue usted, amigo seguidor, a quién favorece esta noticia del diálogo que no lo fue,  publicada por El País de México:
El chavismo ha revelado un secreto de la oposición. Jorge Rodríguez, alcalde de Caracas, ha asegurado este martes que el Gobierno de Venezuela se ha reunido dos veces en privado con la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) para iniciar un diálogo. Según Rodríguez, la oposición había pedido mantener estos encuentros en secreto. Horas más tarde, Jesús Torrealba, secretario general de la MUD, ha admitido estas reuniones previas al diálogo. “El país entró en una crisis de gobernabilidad muy grave”, argumentó… Pero el Consejo Electoral, el rector de los sufragios en Venezuela, aún no ha precisado la fecha para la recaudación de un 20% de las firmas de los votantes para activar el proceso. El chavismo se opone al revocatorio porque, supuestamente, la oposición ha incurrido en fraudes en las etapas anteriores previas a la activación del referendo. “Consideramos que no se le debe otorgar el permiso a la MUD para realizar el referendo, porque todavía hay denuncias graves de delitos en este proceso”, afirma el oficialista Rodríguez.
Finalmente, me preocupan ciertos contenidos recientes de CÑN. En un reciente programa matutino realizado durante una semana en Buenos Aires, su conocida ancla presentó a varios periodistas argentinos, quienes coincidieron en que el gobierno de Venezuela era democrático, se defendía de un complot derechista internacional y golpistas eran los opositores que querían salir de Maduro. En otro programa, dedicado a las finanzas y en ausencia de su titular, el bateador designado presentó a un tal Tonito, con una encuesta cuyos resultados profetizaban que la inflación en Venezuela iba a ser mucho menor de la esperada y el incremento de la producción y el PIB iba a crecer a finales del 2016. Me cansé de buscar a Tonito e Internet, mas no figura por ningún lado; sólo aparece Toñito, el socio de Voz de trueno.
Frente a este novedoso opinático, quiero publicar el fragmento de la opinión del periodista venezolano Alfonso Molina, residente en Colombia y director del medio digital Inteligencia Petrolera: El mercado petrolero global registrará un superávit el próximo año, ya que un abrupto deterioro de la demanda coincide con un aumento de los suministros, lo que llevaría a los inventarios mundiales de crudo a otro nivel récord y alteraría las expectativas de las principales agencias de energía.
En otras palabras, Tonito, seas quien fueres,  tas ‘más pelao que hueso en sabana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario