jueves, 10 de noviembre de 2016

Presidente Trump, saludos y pórtese como lo ofreció



Los chavo maduristas andan como palo de gallinero
Convencidos como estaban los chavo maduristas del triunfo de Hilary Clinton y del consecuente desarrollo y crecimiento de la apertura cubana, iniciada sin ninguna concesión a cambio para EEUU, a los solicitados por Interpol (78 los en total, de quienes 37 tienen alerta roja y son solicitados también por Argentina, Colombia y Ecuador) y las agencias de seguridad de la Unión Americana no les queda otra que terminar de raspar la olla y migrar, lo cual no ha de resultarles fácil ni económico.
Entre los más afectados se encuentra Diosdado, quien ahora se moviliza con más círculos de seguridad de los que los nunca tuvo Chávez, pues anda con la paranoia de que lo van a detener y enviar enhuacalado a EEUU, operativo que ya se practicó exitosamente en el pasado con una narcotraficante.
Pero en la lista que, supuestamente, elaboró Maduro, Diosdado no está sólo. Le acompañan como pejes gordos Tarek El Alssami, gobernador de Aragua y heredero del Cartel Mackled, y alias El Pollo Carvajal, ex director del Sebin y del cartel de los Narcosoles, para tener algo que canjear con la oposición timoteísta. A esta oferta se añaden unos cuantos presos políticos, y mucho menos Leopoldo López o Yon Goicochea.
Para mi sorpresa, tirios y troyanos protestan por la elección de Donald Trump a la Presidencia de EEUU. No me parece extraño que lo hagan los mexicanos, por razones obvias. ¿Pero los venezolanos? ¿Por cuáles? Para nuestro país, el cambio de Obama por Trump abre grandes posibilidades,  no para transición que habría que resolverla ya, sino para el reconocimiento del gobierno provisional que surgiría si el régimen castro comunista se niega a entregar el poder por vía constitucional.
Raúl ya se anticipó a felicitar a Trump, mientras nuestra meteórica Canciller le exige soberanía, lo cual es una incongruencia pues a quien debería pedir que se la devuelva es al propio presidente de Cuba, que es uno de los responsables de haber convertido a Venezuela en una colonia del Foro de Sao Paulo. Como se sabe, los otros son Chávez, Maduro, los boliburgueses y los narcosoles.
Lo que me encanta es que, así como hicieron todos los medios masivos de EEUU, Raúl y Maduro creyeron en las encuestas que le daban una victoria segura a Hilary Clinton.

Miseria de las encuestas
Lo cual confirma, una vez más, mi teoría de que las encuestas no comprometen al entrevistado sino que reflejan meramente sus opiniones. Las encuestas son como fotografías: Fijan los gestos, aquí y ahora, pero no determinan posibles y hasta inmediatos cambios. No provocan respuestas espontáneas, sino más bien mediáticas: Recibes de vuelta, como agua sucia, lo que, como agua limpia, pusiste a circular en los medios- Son eficaces en algunos casos, pero inútiles cuando se requiere saber más de lo que se supone.
Hay dos tipos de investigación social aplicables al marketing en general y, específicamente, al electoral: los sondeos de opinión pública y la investigación motivacional
Los sondeos se basan en el diferencial semántico, agrupado en 4 posibles respuestas: Muy bueno, Bueno, No sabe/no contesta, Regular, Malo.
La investigación motivacional, en profundidad, en el buen decir de José Font Castro: Escarba el cerebro del entrevistado y provoca la manifestación  de esos sentimientos que subyacen, silenciados, en su mente-
La investigación motivacional ofrece, a su vez, 2 opciones: entrevistas individuales y grupos focalizados. Los grupos focalizados sí revelan actitudes o predisposiciones, y son estos resultados los que más sirven en marketing
Las entrevistas individuales funcionan con mayor efectividad en los sectores de menores recursos, pues aún con 12 ó 24 participantes, entre aquéllos con menores niveles de información y cultura, siempre alguien asume el liderazgo y contamina los resultados.
Por eso, ante la equivocada pretensión de Luis Vicente Camaleón y Oscar Schemel de apropiarse del vacío creado en los medios por la salida de sus líderes de opinión, por presión del régimen o la perención de sus lugares de trabajo, vale la pena recordar el aserto de Abraham Moles y Claude Zeltmann en su monumental obra La comunicación y los mass media: Las encuestas electorales sólo son valederas y verdaderas cuando se llevan a cabo en entornos de absoluta democracia y libertad de expresión.
Otra equivocación –y que me perdone mi sobrino gringo Guzi, quien sé que está de duelo por Clinton– es pensar que Trump es una suerte de Chávez, destinado a retrotraer a EEUU al siglo XVIII. Como Chávez, Trump es carismático, machista, populista, racista, anti-sistémico; y por ambos votaron los más ignorantes y brutos de los electores. Pero, a diferencia de Chávez, Trump es nacionalista, partidario del libre mercado y demócrata.

Mis contemporáneos presidentes de EEUU
Desde que tengo uso de razón, recuerdo a los presidentes con quienes EEUU se vio obligado a lidiar, emergiendo de todos sus mandatos más fuerte y poderoso que antes.
Empiezo con Truman, cuya actitud era distinta a la de su antecesor. Fue un personaje sencillo, tranquilo y sin pretensiones. Popularizó frases tales como The buck stops here (Yo soy el responsable) e If you can't stand the heat, you better get out of the kitchen (Si no soportas el calor, aléjate de la cocina). Tuvo el nivel más alto de reprobación pública registrada hasta entonces, sólo superado en 1991 por George Bush. Empero, le sobró coraje para terminar la Guerra del Pacífico, ordenando la destrucción atómica de Hiroshima y Nagasaki. También para enfrentarse a Douglas Mac Arthur, considerado un héroe estadounidense, a quien se metió en cintura.
Después de Truman hubo dos períodos del general Dwight Eisenhower, hecho insólito en un país donde los presidentes habían sido civiles casi desde el final de la Guerra de Secesión. Eisenhower, ex Comandante Supremo de los Aliados Occidentales durante la II Guerra Mundial, puso fin al macartismo con un amplio uso de su llamado privilegio ejecutivo. Conservador moderado, mantuvo los organismos del Nuevo Ideal de Roosevelt y amplió la seguridad social. Puso en marcha la construcción de autopistas interestatales, las agencias DARPA y NASA, estableció una sólida educación científica a través de la National Defense Education Act y alentó el uso de la energía nuclear con el programa Átomos para la Paz.  Desde finales del siglo XX, muchos posicionan a Eisenhower como uno de los mejores presidentes en toda la historia de EEUU.
En 1961, John Kennedy asumió como Primer Mandatario de EEUU, pero su gestión fue tronchada en 1963 por una conspiración donde fuera asesinado, sobre la cual hoy se ha profundizado un pelo más. Al parecer, la autoría intelectual del  genocidio estuvo repartida en una triple y contra natura alianza de miembros del Poder detrás del poder –horrorizados pues Kennedy casi desató un conflicto nuclear con la URSS durante la Crisis de los Misiles–, Fidel Castro Ruz –en venganza por la invasión de la Bahía de Cochinos– y Santos Traficante –el capo mafioso que más dinero perdió cuando Fidel se convirtió en dictador comunista de Cuba–.
Lyndon Johnson terminó el período de Kennedy y fue electo por un período más. Quiso quedarse en Washington, pero el estallido social ocasionado en EEUU por la Guerra de Vietnam, le obligó a desistir.
Los asesinatos de Robert Kennedy, Fiscal General de la Nación y candidato a la Presidencia y Martin Luther King, activista a favor de la minoría negra, potenciaron a Richard Nixon, quien prometió acabar con la Guerra de Vietnam. Aunque en se segundo mandato lo hizo, fue defenestrado al mentir sobre su desconocimiento del llamado Watergate. Su período lo completó Gerard Ford, de quien la gente se burlaba mucho porque decía que era incapaz de coordinar las acciones de mascar chicle, saludar y bajar las escalerillas del avión presidencial sin caerse.
Después de Ford se presentó y dijo Jimmy Carter, en mi opinión el peor presidente de EEUU durante el pasado siglo, a quien los venezolanos le debemos el descalabrado desempeño de la Coordinadora Democrática y el famoso revocatorio que atornilló a Chávez en el poder. Carter no duró más que 4 años, y fue vencido por Ronald Reagan quien, a mi entender, hizo uno de los mejores gobiernos de EEUU porque le ganó la Guerra Fría a la URSS y socavó las bases de la Cortina de Hierro.
Después de Reagan vino George Bush Sr, quien descontroló la economía, creando las bases para la crisis financiera de 2008.
Bill Clinton, en 2 períodos, generó prosperidad y oportunidades para la clase media, pero el balance existente entre los dos grandes partidos estadounidenses desde 1940 de que los yanquis no se calan a ninguno de ellos por más de 8 años, volvió a poner a otro Bush en el poder, George Bush, Sr, quien gobernó desde el 2001 hasta el 2009
Y entonces le reemplazó Obama, y lo demás acaba de pasar.

En resumen, para los venezolanos de oposición, hay motivos de alegría si Trump se comporta como lo prometió ante sus empleados venezolanos en Doral. Empero, para los venezolanos oficialistas, para Santos y para Raúl, los motivos son de tristeza. Presidente Trump, saludos y pórtese como lo ofreció.

No hay comentarios:

Publicar un comentario