martes, 13 de diciembre de 2016

Cuéntame uno de Tarzán

Pobre Tarzán indefenso y desnudo,
descolgado del ecrán por inservible,
loco, completamente solo entre los locos,
aullando perdido en su paraíso perdido,
sin Jane, sin Chita, sin fuerzas, sin grito,
solo con su soledad y sus taparrabos
Mario Corcuera: Tarzán y el paraíso perdido

Una verdadera inclusión social



Ayer PPK, Presidente de Perú, lanzó al aire un noticiero en quechua el canal del Estado, TV Perú, que alcanza al 90% de los hogares de esa nación. Hace bien Kuczynski, ya que la población quechua hablante supera el 13% de sus más de 31 millones de habitantes estimados para fines de este año, y, asimismo, existen numerosas comunidades que hablan esa lengua en los países vecinos.
El programa de noticias Ñuqanchik (Nosotros) está presentado por Clodomiro Landeo y Marisol Mena, ambos periodistas y quechua hablantes. Landeo, nativo de Apurímac, con 17 años en Radio Nacional. Mena fue seleccionada entre más de 200 aspirantes que  acudieron al casting.
Fernando Zavala, jefe del Gabinete de Ministros, felicitó a Hugo Coya,  presidente de TV Perú, por el programa, el cual calificó como un hito en la historia de este medio de comunicación.
Empero, no es el primer intento peruano de revaluar a su idioma precolombino. Durante el gobierno del general golpista y castro–comunista Juan Velasco Alvarado (l3/10/1968 al 29/08/1975), se oficializó al quechua como idioma oficial del Perú, y se ordenó redactar 4 gramáticas, una para cada zona dialectal: Cusco–Collao, Ayacucho–Chanca, Ancash–Huaylas y Cañarís–Cajamarca, objetivo que se pasmó en los mandatos posteriores. Además, se editó un semanario en dicho idioma, de distribución gratuita.
El problema básico del shock lingüístico entre es que, a semejanza del coreano, el japonés y el chino, el quechua no es un idioma alfabético sino ideográfico. En ninguno de los lenguajes asiáticos o precolombinos hay semántica, esto es,  estudio del significado de las palabras –pues están elaborados con íconos y no  con abstracciones, pero sí semiología; o ciencia que analiza el impacto de los signos en la vida social.

La tragedia de Túpac Amaru


La gramática quechua avanzó mucho durante la Conquista, gracias a los misioneros españoles, visionados como estaban en catequizar a los aborígenes, así como capacitarles como autoridades locales, sacerdotes y recaudadores de impuestos. Tras la insurrección de Túpac Amaru de 1871, España dio un giro de 180°, y decidió considerar al quechua como enemigo ideológico que mantenía unida la identidad cultural indígena. En 1874 el virrey Agustín de Jáuregui dictó la abolición de toda enseñanza en quechua, llegando incluso a penalizar su uso.
Dicha rebelión, considerada por la izquierda iberoamericana como precursora de la Revolución Cubana y del Socialismo del Siglo XXI –al punto de haber surgido los famosos tupamaros en la región, convertidos en colectivos por el chavo madurismo en Venezuela–, tuvo devastadores e irreversibles efectos para la cultura y educación populares, ya castigadas desde la expulsión de los jesuitas del Imperio desde 1767, pues impuso al analfabetismo y la ignorancia como estándar obligatorio de los americanos de menores recursos, cuyo único acceso a la literatura provino, por siglos, del aprendizaje a oídas del catecismo y la repetición al caletre de los rezos.
Quien conoce de Historia de América sabe, perfectamente, que los únicos avances socioeconómicos registrados por ella se vinculan con su desarrollo educativo y cultural. La Independencia habría sido imposible sin una generación como la de 1810, criada al influjo de La Ilustración, ese maravilloso movimiento intelectual europeo, especialmente francés y británico, que se inició a finales del siglo XVIII y en algunos países se prolongó hasta los primeros años del siglo XIX. El propósito de La Ilustración era disipar las sombras de la humanidad mediante las luces de la razón. Por eso, al siglo XVIII también se le llamó: El Siglo de las Luces.
Los pensadores de la Ilustración sostenían que el conocimiento humano podía combatir la ignorancia, la superstición y la tiranía, creando así un mundo mejor. La Ilustración tuvo  gran influencia la Economía, la Política y la Sociedad de la época en la Civilización Occidental. A su expresión estética se le denominó neoclasicismo.
En Venezuela, otras dos generaciones post-independentistas impulsaron su desarrollo y crecimiento. La primera, la Generación del 28, creó las bases para la democratización, saneamiento e infraestructura de la República. La segunda, la del 58, derrocó al gobierno castrense de Marcos Pérez Jiménez, y brindó 40 años de alternancia en el poder.
La Revolución de la Oscuridad
Desgraciadamente, tras El Siglo de las Luces regresó la oscuridad, enmascarada bajo la estúpida estética del romanticismo. Al romanticismo se le hizo coincidir deliberadamente con el amor, estado anímico que genera pasión y paz de manera alternativa e irregular. Los escritores románticos crearon una realidad utópica, empleada subversivamente por los  marxistas para asaltar el poder y empoderarse ad infinitum, destruyendo todo lo hecho anteriormente bajo las falacias del Ave Fénix y el Hombre Nuevo, pero con la pérfida estrategia de dominar a las masas satisfaciendo sus necesidades básicas a cuentagotas.
Cuando en palabras de sus máximos dirigentes habla el chavismo, usted, amigo seguidor, podrá detectar –además de la catarrajia de mentiras del discurso comunista– improperios, defectos de pronunciación, estilo, ortografía y sintaxis que ubican a sus usuarios, intelectualmente, en el Siglo XVIII o a finales del Medioevo. No sería absurdo que esta disociación semántica fuera sólo de Maduro, el Presidente Reposero. Pero todos se expresan, palabra más o menos, igual.
El gran defecto de Iberoamérica es la falta de moral y luces, como lo asentaba Bolívar. Los comunistas no tienen moral. Y los de ahora, moral ninguna y mucho menos luces.
La falta de las luces
Una prueba contundente de su ignorancia, que como el hambre y la escasez, campea por sus respetos, es creer que, al haber eliminado el billete de Bs. 100 se acabó la inflación. La única ley que el comunismo nunca ha podido derogar es la de la Oferta y la Demanda. El dinero, como cualquier otro bien, es una mercancía: se abarata, cuando lo hay en demasía; se encarece, cuando falta. El dólar ha roto todos los récords históricos en Venezuela, porque hay pocas divisas a disposición de los no-enchufados, que son mayoría. Los billetes de Bs. 100 se iban a Maicao y Cúcuta, porque los venezolanos de la frontera compraban con ellos alimentos y medicinas que aquí no hay.  Esa fábula sinuosa que incluye a la República Checa y a otros países europeos como hangares para guardar 300 millardos de billetes de a Bs. 100 es un cuento que no se lo cree nadie con dos dedos de frente, detalle anatómico que le falta a los chavo maduristas. Mejor, Maduro, cuéntame uno de Tarzán.


1 comentario:

  1. Excelente trabajo, como siempre del amigo Luis Garcia P. Ajustado a la situación actual. Dice el Presidente de la AN que mañana es un día crucial. Amanecerá y veremos

    ResponderEliminar