jueves, 30 de marzo de 2017

Las cuentasno le salen al hombre que calculaba

La muerte anunciada de la Asamblea Nacional


Ayer sucedió el epílogo de la crónica de una muerte anunciada el 23 de octubre de 2016, cuando cerca de un millón de caraqueños salieron a las calles, dispuestos a entromparse por la Constitución, quedándose huérfanos del liderazgo que los llevase hasta donde querían ir.
Las excusas sobran, mas lo peor es que, hoy, la culpa se la echan a los manifestantes –son apáticos y están desilusionados, los tiempos cambiaron y nadie quiere  inmolarse por ideales–, a quienes –orgullosamente lo digo, por viejo y sin rodillas para correr– nos llaman guerreros del teclado, a cualesquiera otros menos a quienes son realmente responsables de esta catástrofe política.
Se pregona por ahí que la oposición es débil y carece de organización, y se saca como ejemplo la puesta en escena de un evento religioso que llenó al Estadio Olímpico de Béisbol la semana pasada –poco más de 20 mil asistentes– porque sus asistentes estaban organizados. Para ir, sí; para difundir, no; ya que ni la convocatoria ni el contenido de la misma ha aparecido en algún medio. En fin, otro secretito bien guardado, en un país donde impera el secretismo.

!Up the organization!



En 1970 Robert Townsend publicó: Up the Organization: How to Stop the Corporation from Stifling People and Strangling Profits –Arriba la organización – Cómo evitar que la empresa colapse y pierda sus beneficios –, obra que se convirtió de inmediato en un best seller global.
Townsend define a la organización como–: Grupo social compuesto por personas, tareas y administración que forman una estructura sistemática de relaciones de interacción, tendientes a producir bienes, servicios o normas para satisfacer las necesidades de una comunidad dentro de un entorno, y así poder lograr el propósito distintivo que es su misión; un sistema de actividades consciente mente coordinadas formado por dos o más personas. Destaca Townsend que–: La cooperación resulta esencial para la existencia de la organización; pues ésta sólo existe si hay personas capaces de comunicarse y de actuar conjuntamente en pro de un objetivo común.
Otros autores agregan: Organización es un conjunto de cargos, con reglas y normas de comportamiento respetadas por todos sus miembros, para poder ejecutar la visión empresarial […] Es la acción acto de disponer y coordinar recursos materiales, humanos y financieros para lograr metas y objetivos. Opera mediante normas y bases de datos dispuestas para estos propósitos […] La “gerencia del conocimiento” es la última palabra en organización.

Preguntas sin respuestas

No quiero molestar a mis seguidores con más doctrinas. Paso a hacer algunas preguntas:
¿Pudo en algún momento la MUD conceptualizarse como un conjunto de cargos, con reglas y normas de comportamiento respetadas por todos sus miembros, para poder ejecutar la visión empresarial; o, al menos como un grupo social compuesto por personas, tareas y administración que forman una estructura sistemática de relaciones de interacción, tendientes a producir bienes, servicios o normas…?
A mi entender, no. Y no, porque en ese proyecto electorero habían numerosas estrategias, contradictorias entre ellas, carentes de un plan o espina dorsal que les diera coherencia y consistencia; amén de intereses ocultos, antagónicos a la satisfacción de las necesidades de una comunidad dentro de un entorno.

Estrategias personales y encubiertas



Algunas de las estrategias personales están a la vista. Ya lo anunció Jorge Rodríguez, quien declaró reunirse con varios opositores, sin mencionarlos para que el público no les cogiera tirria.  Otras estrategias son encubiertas.
La más conocida es la de AD. Su jefe máximo, Henry Ramos Allup, jamás se propuso echar a Maduro de Miraflores a como diera lugar, sino desmontar el régimen voto a voto, comenzando por la Asamblea y siguiendo con los demás poderes públicos hasta un grand finale de ópera. Así lo comentó, públicamente, hasta 2 años antes del 2D del 2015. Por lo cual la puesta en escena constitucional, pacífica y democrática anticipada por él, ha terminado –o está a punto de hacerlo– en una grotesca farsa.
Otro menos conocida pero igualmente letal fue la de Primero Justicia. Cualquier milico que se acercó a su dirigencia con el sano y venezolano propósito de conspirar, terminó en las mazmorras del DIM o el Sebin, sin carrera y –en el mejor de los casos– comiéndose el duro pan del ostracismo – el cual, como aseverara una vez Aquiles Nazoa, es duro y sin ostras.



Aquiles Nazoa: El pan del ostracismo es duro y sin ostras

Personajes como el ex gobernador del Zulia y ex candidato presidencial a en el 2005, Manuel Rosales, al parecer, condicionaron su apoyo solapado al régimen chavomadurista a la condonación de su sentencia por peculado; Timoteo Zambrano, a su regreso al protagonismo, recibiendo financiamiento gubernamental para echar por tierra las denuncias que Alfredo Coronil Hartman hiciera ante el Parlamento Brasileño sobre violación de los DDHH y corrupción en Venezuela ex gobernador del Zulia y ex candidato a la Presidencia de la República en el 2005; Henri Falcón, a su promoción como candidato de la oposición tolerada en las presidenciales del 2018. Esto es, al vuelo, lo que se sabe. ¿Qué será lo demás?

Los tiempos cambiaron y nadie se sacrifica por la Patria



Veamos las afirmaciones de que los manifestantes son apáticos y están desilusionados, que los tiempos cambiaron y nadie está dispuesto a inmolarse por ideales. Después de un lavado de cerebro colectivo, llevado a cabo por el régimen a través de su hegemonía comunicacional y por la oposición tolerada y desorganizada, sería imposible que no hubiese, al menos, escepticismo; más no hacia el objetivo básico de echar del poder a Maduro y su cúpula cívico militar narcorrupta, cuanto antes mejor.
Si yo le pregunto a alguien: ¿Está usted dispuesto a ir a Miraflores a que le arranquen la cabeza de un tiro?, tendría que estar como María Antonia,  loco de bola para decir sí. Pero, ni siquiera en tiempos de Jesucristo, a sus seguidores se les captaba ofreciéndoles ser pasto de los leones en el Coliseo Romano.
La gente se moviliza con un liderazgo claro y no zigzagueante, con un objetivo preciso y con un destino cierto. Nada tiene que ver la revolución infotecnológica con la insatisfacción de las necesidades sentidas del venezolano –seguridad, alimentación, salud, vivienda–, motivantes para salir a la calle dispuesto a todo. La otra alternativa es irse del país, un camino que millones ya emprendieron.

El hombre que calculaba



Las cuentas no dan.
La gente que sabe de esas incomprensibles disciplinas para Maduro y su combo como la  Aritmética elemental y la Regla de Tres, predice que, ni siquiera a US$ 120 el barril, puede el Socialismo del Siglo XXI mantener a Cubazuela y pagar las importaciones de alimentos y medicinas. Si el oro negro subiera a más de US$ 50, EEUU incrementaría la producción de sus esquistos, que ronda por ese precio.
Los US$ 50 ó 60 millones que le dieron a Vollmer para elaborar ron ni siquiera hubieran alcanzado para incrementar la productividad de Brugal durante la tiranía de Rafael Leónidas Trujillo en la República Dominicana, en una época en la cual ese país sólo vivía de exportar alcohol y tabaco. Tampoco aumentarán la disponibilidad de harina pre-cocida de maíz y aceite las cuatro lochas que le regalaron al hala bolas pascuense en Expo–Venezuela, quien ya se ha convertido en artista exclusivo de las cadenas y micros de la Ley Resorte.
La migración no es solución ­–como si lo fuera en Cuba en el siglo pasado– porque 2 millones de exiliados dejaron a la isla con 5 millones de habitantes, alimentados a posteriori por el flujo de divisas enviados a familiares que se quedaron. En Venezuela, los 2 millones que se fueron no pueden mantener a los 28 que están aquí todavía. Y el gobierno es tan estúpido que aún no ha creado un mecanismo para recibir apoyo del exterior.

El hombre que calculaba asegura que están, como nunca, las condiciones dadas; adentro y afuera. Adentro, bueno, ya usted lo vive. Y afuera porque, con cada golpe anti democrático y anti constitucional como el de ayer, el régimen se queda con menos dolientes en caso de que… bueno, usted también sabe a qué me refiero.

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